El Ayuntamiento de Valladolid recuperará los sueldos previos a la crisis para el alcalde y ediles

Primer pleno ordinario del Ayuntamiento de Valladolid, celebrado el pasado martes. /R. Jiménez
Primer pleno ordinario del Ayuntamiento de Valladolid, celebrado el pasado martes. / R. Jiménez

Toma la Palabra vota en contra al considerar que la subida «se aleja de la sociedad»

Eva Esteban
EVA ESTEBANValladolid

Año 2008. En el pico de la burbuja económica, el Ayuntamiento de Valladolid, por entonces con Javier León de la Riva (PP) a la cabeza, decidió congelar de manera «provisional y temporal» los salarios del alcalde y los concejales. Ahora, once años después y tras más de 4.000 días con el sueldo congelado, el Consistorio recuperará las retribuciones económicas previas a la crisis, que recortó el 15% de la remuneración del regidor (76.500 euros actualmente) y del 10% a los ediles con dedicación (unos 70.000 euros). También aumentará el 25% para los denominados concejales rasos o sin dedicación, que hasta ahora percibían un máximo de 11.000 euros anuales (917 euros mensuales brutos). Se plantea así incrementar estas cantidades hasta los 1.150 euros mensuales, 230 euros más aproximadamente que lo que venía fijado desde el año 2014.

«No es oficial», reitera el portavoz del PSOE, Pedro Herrero. Tampoco lo será hasta que no concluyan los trabajos de la ponencia para reformar el Reglamento Orgánico –en un primer momento los portavoces se marcaron el «deseo conjunto» de revisar el documento durante el mes de julio– ni lo ratifique el pleno del Consistorio, pero las posturas de cada grupo están «claras» y son «de sobra conocidas». En el momento en el que el alcalde, Óscar Puente, anticipó la intención de aplicar la ley y retirar la limitación aplicada por la recesión, sus socios de gobierno, los tres concejales de Toma la Palabra (VTLP), rechazaron la propuesta al considerar que la subida no estaba justificada, era «desproporcionada» en comparación con el IPC, que desde el año 2014 «ha sido del 3,6%, muy lejos de ese 25%», sostiene la portavoz de la formación, María Sánchez.

Todas las formaciones políticas con representación en el Consistorio vallisoletano –Partido Socialista, Partido Popular, Ciudadanos y Vox–, a excepción de VTLP, abogan por recuperar y mantener el artículo de la polémica, el 9.2, el que regula las retribuciones de los miembros que componen la Corporación municipal. «El texto original está bien, se ha suspendido durante once años, pero esa situación es insostenible desde el punto de vista jurídico. El propio secretario ha advertido que no se puede mantener más tiempo», alerta Herrero.

Propuesta «descartada»

No hay unanimidad. Hace cuatro años, cuando, ante el intento fallido de constituir una ponencia para la modificación sin Reglamento Orgánico, se emplazaron a la presente legislatura para abordarlo, impusieron como «condición» sacarlo adelante con el respaldo de todos los grupos. «Es un deseo, pero no es obligatorio», justifica el portavoz socialista. Para que el nuevo reglamento salga adelante, es necesario el respaldo de 14 de los 27 ediles que constituyen el gobierno local. Es decir, que la propuesta de Toma la Palabra de rebajar los salarios actuales de cargos de libre dedicación «en un 25%», como expone Sánchez, está «completamente descartada» porque, dice Pedro Herrero, «no tiene apoyos». «El tema está zanjado. No vamos a volver al artículo 9 cada vez que nos vayamos a reunir», incide. «Queríamos sacarlo preferiblemente por unanimidad, pero si hay un grupo que no está de acuerdo en puntos determinados, pues qué se le va a hacer», continúa.

El planteamiento que este viernes puso sobre la mesa la formación liderada por Manuel Saravia es «completamente diferente», un cambio «de arriba a abajo». ¿Debe cobrar más un director de área que el propio edil encargado del departamento?, ¿quién tiene más responsabilidad, un agente de la Policía Municipal o el cargo político que da las órdenes?, ¿y si el jefe de las cocheras de Auvasa ganase mejor sueldo que el presidente del consejo de administración de la compañía? Bajo su paraguas, el alcalde cobraría lo equivalente a un director de área. Los concejales delegados generales recibirían el 80% de lo que corresponda al regidor y los ediles con delegación especial y portavoces de los grupos municipales, el 80% de lo que pertenezca a los anteriores. «Creemos que el trabajo de cargo público tiene que estar bien remunerado, pero no nos tiene que alejar de la sociedad en la que vivimos», apunta la portavoz de VTLP.

«La unanimidad es un deseo, pero no es obligatoria», afirma el portavoz socialista

Este distanciamiento de la «realidad» al que se refiere María Sánchez no es otro que la «polémica y los problemas» surgidos a la hora de incrementar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI). «Es cuanto menos llamativo que, con los problemas que ha habido con eso, ahora se proponga subirse los salarios a niveles de antes de al crisis», argumenta.

La ponencia para la modificación del Reglamento Orgánico no volverá a abordar las cuestiones relacionadas con las retribuciones que los concejales que componen la Corporación municipal reciben por su dedicación exclusiva en el Ayuntamiento de Valladolid o por asistencia a plenos y comisiones. No regresarán al artículo 9 porque, según Herrero, «no acabaríamos nunca».

Tablas salariales

Por tanto, si «nadie» cambia de postura o «dice lo contrario», los ediles volverán a «equipararse» y «ponerse al día con las tablas salariales de los funcionarios a los que te asemejas». «Obviamente no vamos a recuperar lo perdido, entre comillas, durante todos estos años de congelación. Pero volvemos a estar al día, creo que es de justicia», asevera.

La tercera reunión entre los miembros permitió escalar hasta el artículo 28 –de un total de 104–. En «la gran mayoría de ellos», subraya Herrero, la unanimidad en las decisiones es la tónica dominante, con excepciones «puntuales».

La dedicación exclusiva o parcial de la oposición se concederá por cada tres concejales

Los grupos municipales no pertenecientes al equipo de gobierno podrán tener concejales con dedicación exclusiva o parcial en proporción de una dedicación exclusiva por cada tres ediles. Así lo acordaron este viernes los miembros de la ponencia para la reforma del Reglamento Orgánico, pues consideran que el sistema actual, que a través del apartado 4 del artículo 9 otorga una dedicación por cada cinco concejales, «no es muy proporcional». «No es lo mismo tener un concejal que tener nueve, es una medida que favorece a la oposición», sentencia el portavoz del Grupo Socialista, Pedro Herrero.

PSOE, Partido Popular y Ciudadanos se mostraron a favor de una iniciativa que, como ocurre con las retribuciones de los miembros de la Corporación, no volverá a abordarse y se dará por aprobado si ningún partido cambia su postura.

Por su parte, Vox y Toma la Palabra no respaldan este cambio al considerar que «estamos bien como ahora». «No podemos estar de acuerdo con este tipo de medidas porque, de hecho, en nuestro propio ámbito hemos aplicado la reducción de sueldos y hemos donado aproximadamente 200.000 euros durante la última legislatura», afirma la portavoz de VTLP, María Sánchez.

Con la propuesta, además de los portavoces de cada grupo, se concederá la dedicación exclusiva o parcial a cada tres ediles. Es decir, a día de hoy, los únicos partidos que no se beneficiaría de ello serían Vox, cuyo único representante, Javier García, ejerce como portavoz y, por tanto, lo percibe como tal, y Toma la Palabra, cuyos tres representantes forman parte del equipo de gobierno a través de las áreas de Planeamiento Urbanístico y Vivienda, Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible y Participación, Juventud y Deportes.