Los ascensores urbanos de San Isidro en Valladolid se licitarán antes de que acabe el año

Escaleras en la calle Estornino, donde irá situado uno de los ascensores urbanos de San Isidro. :: /G. V.
Escaleras en la calle Estornino, donde irá situado uno de los ascensores urbanos de San Isidro. :: / G. V.

El Ayuntamiento adjudicará en unos días la redacción del proyecto y reserva 605.000 euros para la ejecución de la obra

Lorena Sancho
LORENA SANCHOValladolid

Los vecinos de las calles Estornino, Ánade y Oriol, en el barrio de San Isidro, cogerán previsiblemente el próximo año el ascensor para evitar la veintena de peldaños que tienen que escalar a diario para ascender a la calle Juan Carlos I, una de las principales arterias del distrito. Porque en estas tres vías populosas de San Isidro, el Ayuntamiento de Valladolid construirá los primeros elevadores mecánicos en plena calle para salvar el desnivel en el que se sitúan los portales, un piso por debajo de la vía principal.

Hay tres barrios donde está previsto que se estrenen estos elementos mecánicos; Girón, Parquesol y San Isidro. Pero será precisamente en esta última zona donde se estrenará dada la, a priori, sencillez del mecanismo a instalar. «Es un proyecto sencillo porque se trata de encajar un ascensor en plena calle y que suba una planta hasta alcanzar la vía principal», señala el concejal de Movilidad, Luis Vélez.

La tramitación ya está así en marcha. Era una de las grandes promesas electorales del Partido Socialista de Óscar Puente, y en el área de Movilidad trabajan casi desde mayo para que estos elevadores vean la luz cuanto antes. De tal forma que ultiman ya la adjudicación para la redacción del diseño de estos tres primeros ascensores, que situarán a Valladolid en la línea de los modernos mecanismos ya ubicados en distintas urbes de España. «Va todo a buen ritmo, según lo previsto», resume Luis Vélez. En unos días estará adjudicado el diseño y, después, redactado en el plazo de un mes. Con todo ello, la licitación estará así antes de que acabe el año. También porque su financiación, a cargo de la partida de Inversiones Financieras Sostenibles, así lo exige. «La licitación de las obras debe estar hecha antes del 31 de diciembre, aunque la ejecución se realice en 2020», precisa Vélez, quien asegura que los plazos se cumplirán.

Hay así una partida de 605.000 euros reservada para la instalación de elevadores urbanos en las calles Ánade, Estornino y Oriol. «Es una infraestructura sencilla, el proyecto se puede redactar en un mes por eso, porque está clara la ubicación para salvar el desnivel y mejorar la conexión», incide el edil.

Una solución similar a las ya existentes en el País Vasco
Ascensor en Bilbao similar a los que se proyectan en San Isidro.

Para encontrar la solución que mejore la accesibilidad en San Isidro, el alcalde, Óscar Puente, se desplazó el pasado mes de febrero a Bilbao y visitó la red de 39 elevadores, rampas y escaleras ya en funcionamiento en esta ciudad. Aquí cogió ideas de cara al plan de movilidad sostenible que se pondrá en marcha en el presente mandato en Valladolid. En el caso de las calles Ánade, Oriol y Estornino, que tienen los portales de los edificios una planta por debajo de la calle Juan Carlos I, el Ayuntamiento apostará por instalar un ascensor vertical para que los vecinos y vecinas eviten los veinte peldaños o no tengan que rodear por la calle Trepador cuando llevan un carro de la compra o un coche de bebés.

Los siguientes, en Parquesol

El programa electoral con el que el Partido Socialista concurría a las elecciones que ganó el pasado mes de mayo hablaba además de otro proyecto de elevadores, más ambicioso si cabe, en el barrio de Parquesol, que cuenta con una población de 26.000 habitantes y se sitúa en un cerro a 761 metros sobre el nivel del mar (70 por encima del centro). En este caso, el Ayuntamiento trabaja ya en los pliegos que regirán las bases para optar a la redacción de los proyectos, que también deberán salir a licitación antes de que acabe el año. Para esta partida, el área de Movilidad ha reservado 100.000 euros con cargo a las Inversiones Financieras Sostenibles. «En este caso serán dos proyectos los que se deberán redactar porque hablamos de dos ascensores distintos», señala al respecto el edil.

El primero de ellos está claro. Será un elevador inclinado para comunicar la calle Juan de Valladolid con Julio Senador y evitar así los 138 peldaños que hay que recorrer ahora para evitar el desnivel de veinte metros entre las dos calles citadas. La cabina, en principio, tendría capacidad para 22 personas. El segundo de los elevadores irá situado en la avenida de Medina del Campo para comunicar con Mariano de los Cobos y Adolfo Miaja de la Muela, uno de los ejes vertebradores del barrio. En este caso habrá que decidir si se opta por otro elevador inclinado o si, en cambio, se apuesta por uno vertical y se acompaña por una escalera mecánica.

Aunque en un principio eran los dos barrios previstos, finalmente se amplió la proyección de elementos mecánicos a la plaza Porticada de Girón, donde se instalará un elevador vertical con una pequeña pasarela.