El arma de Caballería festeja a su patrón con un desfile de la Guardia Real en Recoletos

Miembros de la Guardia Real durante el desfile de este jueves en el paseo del Campo Grande. /R. JIMÉNEZ
Miembros de la Guardia Real durante el desfile de este jueves en el paseo del Campo Grande. / R. JIMÉNEZ

Militares del Regimiento Farnesio, del Grupo Villaviciosa y alumnos de la Academia participaron en el acto

Jorge Moreno
JORGE MORENOVALLADOLID

El arma de Caballería festejó esta tarde del jueves a su patrón, Santiago Apóstol, con un acto que este año tuvo como principal novedad un desfile junto al Campo Grande y la Acera de Recoletos, que contó con la presencia de integrantes de la Guardia Real.

Habitualmente esta ceremonia tiene lugar cada año en la Academia de Caballería, o en la base de El Empecinado, en Santovenia de Pisuerga, en donde se encuentran dos unidades del arma, el Regimiento Farnesio 12 y la Grupo de Villaviciosa, integrado en la Brilat.

La ceremonia realizada a partir de las ocho de la tarde estuvo presidida por el general de Brigada, Celma, director de la Academia de Logística, con sede en Calatayud (Zaragoza).

Celma Maquieira, que fue coronel jefe del Regimiento Farnesio varios años y está vinculado familiarmente a Valladolid, estuvo acompañado por el alcalde de la capital, Óscar Puente, el nuevo presidente de la Diputación, Conrado Íscar, así como por el subdelegado del Gobierno, Emilio Álvarez.

Una escuadra de batidores y la banda de trompetas del escuadrón de escolta real, con 17 caballos, se trasladó desde Madrid para este desfile. Y aunque ha concluido el curso en el centro académico castrense del paseo de Zorrilla, un grupo de cadetes que se forman para oficiales y suboficiales se sumaron también a los actos.

El general de Brigada, Eloy Celma, junto al regidor de la capital, Óscar Puente.
El general de Brigada, Eloy Celma, junto al regidor de la capital, Óscar Puente. / R. J.

El coronel director de la Academia de Caballería, Santiago Aguado, destacó en su discurso pronunciado en el paseo central del Campo Grande la «vocación de servicio a la sociedad» de este arma del Ejército de Tierra.

«Es Santiago apóstol quien impone al caballero, hasta el año 844 un mero mercenario, el mandato de consagrar su existencia a la defensa y protección de los derechos de los más débiles, la dignidad de las personas, la justicia y la libertad individual, combatiendo y viviendo bajo el estricto respeto al ordenamiento jurídico y la legalidad internacional«, expresó el coronel ante más de 300 personas que formaron parte del público que siguió los actos desde varias gradas.

Los responsables de la Academia de Caballería plantearon al Consistorio de la capital la posibilidad de realizar este año los actos en la vía pública, a lo que la corporación municipal accedió.

Con carácter previo al desfile, tuvo lugar un pequeño concierto, carrusel de bandas, en el que participaron miembros de la Guardia Real y la formada por músicos de las tres unidades de Caballería destacadas en Valladolid.