La ampliación de La Mudarra en Valladolid inyectará una potencia en renovables similar a una nuclear

Subestación eléctrica de La Mudarra./R. J.
Subestación eléctrica de La Mudarra. / R. J.

La nueva capacidad de la subestación y la de Tordesillas estarán operativas este mismo año

ÁNGEL BLANCOValladolid

La transición energética está en marcha y la aportación de las diferentes fuentes a la red está cambiando a mayor ritmo incluso del planeado. Cerrarán las centrales térmicas, también las nucleares y la generación de electricidad con el viento y el sol es y seguirá siendo cada vez mayor. En la provincia de Valladolid están ya en construcción 14 parques de aerogeneradores con una potencia de 525 megavatios (MWh) y, para que puedan evacuar su energía al sistema, Red Eléctrica de España (REE) está acometiendo una ampliación de las subestaciones de La Mudarra y Tordesillas. La primera tendrá, antes de que acabe el año, capacidad para verter en la red tanta energía eléctrica generada con renovables como la que produce una central nuclear o dos centrales térmicas.

Red Eléctrica de España invertirá 3.221 millones de euros para hacer posible la transición energética en todo el territorio español mediante el desarrollo de la red de transporte de alta tensión del sistema eléctrico. La compañía prevé destinar esta cantidad dentro de su Plan Estratégico 2018-2022, que centra en gran medida sus esfuerzos en la integración de renovables. Del total, 1.538 millones se centrarán en la incorporación de energías limpias, 908 millones reforzarán la fiabilidad de las redes de transporte y la seguridad del suministro y el resto irá a ampliar las herramientas tecnológicas y digitales e impulsar los proyectos de almacenamiento y los sistemas de control de la energía.

Moderado aumento del consumo, el cuarto consecutivo

El año pasado, la demanda eléctrica nacional fue de 268.808 GWh, el 0,4% más que en 2017. El director de Operaciones de Red Eléctrica, Miguel Duvison, explicó «tan moderado incremento, el cuarto consecutivo, en el hecho de que las medidas de eficiencia energética se hacen notar y los crecimientos se apartan cada vez más de los del PIB».

España incrementó su saldo importador de energía, señaló, «porque Francia y Centroeuropa producen más barato que España, en concreto más de 10 euros por MWh de diferencia». Una circunstancia que es de esperar que cambie a medida que aumente la generación con renovables.

En Castilla y León va a invertir REE 56 millones de euros en tres años. En 2019 serán 26 millones, a repartir entre sus proyectos de La Mudarra, Tordesillas; la construcción de una subestación en Ciudad Rodrigo para dar suministro a la línea del tren de alta velocidad del eje Medina-Salamanca-Fuentes de Oñoro; y el refuerzo del mallado del noroeste de Soria, en el eje Magaña-Moncayo.

El año pasado, la inversión de Red Eléctrica en la comunidad autónoma ascendió a 30,3 millones, destinados, entre otras actuaciones, a la puesta en servicio de diversas subestaciones de la línea de alta velocidad Valladolid-Venta de Baños-Palencia-León-Asturias y a la finalización de las infraestructuras del tren de alta velocidad Olmedo-Zamora-Pedralba.

Actuaciones en Valladolid

La subestación eléctrica de 400 kilovoltios que REE tiene en los Montes Torozos verá aumentada su capacidad de inyectar a la red en 550 MWh eólicos y en 450 MWh fotovoltaicos. La Mudarra tendrá así, a pleno rendimiento, una potencia de 1.000 MWh renovables, una cantidad equivalente a la que genera un grupo de una central nuclear. Se trata de una comparación teórica, claro, ya que una nuclear es capaz de producir de forma ininterrumpida, mientras que el viento produce cuando sopla y el sol, cuando brilla.

Por estas instalaciones vallisoletanas pasan también las producciones de las centrales térmicas e hidroeléctricas del noroeste de España (Galicia, Asturias y León) y sus transformadores se van modulando para evacuar a la red energía de una u otra fuente. Su destino principal es abastecer la demanda de Madrid, pero gracias a las interconexiones puede dar suministro a toda la Península, a Baleares e, incluso, traspasar las fronteras.

En Tordesillas, la ampliación de la subestación de 220 kilovotios, que también está previsto que empiece a funcionar antes de fin de año, será de 200 MWh eólicos y 50 MWh fotovoltaicos. Según explicó Roberto Arranz, delegado regional de REE, las obras avanzan según lo previsto y en otoño podrían ya los promotores de los nuevos parques eólicos, Naturgy y el grupo alemán WPD, comenzar a hacer las pruebas previas a la conexión.

En la presentación del balance de 2018 y sus proyectos para 2019, los responsables del operador del sistema eléctrico explicaron que trabajan en comandita con los transportistas para dar respuesta a las necesidades de la transición energética, a la vez que siguen garantizando la seguridad y calidad del suministro con una mayor proporción de generación variable, gestionan un sistema cada vez más complejo y se integra un mayor número de recursos distribuidos.

Del nivel de integración de las renovables en todo el territorio español dan cuenta los datos del año pasado: la generación eléctrica peninsular sin CO2 alcanzó una cuota del 62,5%, frente al 57% de 2017, un avance que se tradujo en un 15% menos de emisiones contaminantes, que pasaron de las 63,8 millones de toneladas de 2017 a las 54,2 de 2018. Los ciclos combinados y el carbón disminuyeron su cuota en el 'mix' eléctrico con respecto al año anterior en el 22% y el 18%.

En Castilla y León

La energía nuclear (20,6%) sigue ocupando la primera posición, pero en 2018 fue seguida de cerca por la eólica (19%). En su conjunto, la generación renovable peninsular pasó del 33,7% al 40,1%. En el conjunto de las renovables, la eólica tuvo un peso del 49%; la hidráulica, del 34%; la solar, del 11%; y el resto de tecnologías representaron el 5%.

El consumo de energía eléctrica en Castilla y León ascendió el año pasado a 14.288 GWh, el 1,5% más que en el ejercicio anterior y el 5,3% del total nacional. La generación, mientras, fue de 26.768 GWh, lo que supone el 10,3% de la producción del país. El 42,7% fue energía eólica; el 30,1%, hidráulica; el 12,2%, de carbón; el 9,6%, de cogeneración; y el 3%, solar fotovoltaica. La potencia instalada en el parque de generación de Castilla y León ascendía en 2018 a 13.586 MWh, el 13,1% del total nacional.

En 2020 está previsto el cierre de todas las centrales térmicas de carbón y, según explicó la directora general de Transporte de REE, Eva Pagán, «la red estará preparada para todo el contingente de renovables que se quieran incorporar». Para la fecha de cierre de las nucleares, 2030, el 74% de la energía que se genere en España será renovable, añadió.