Un abrazo colectivo en Valladolid reclamará que se cumplan los derechos humanos con los migrantes

Performance del Colectivo Indignado sobre los refugiados, en el festival de Teatro de Calle de 2017 /ALBERTO MINGUEZA
Performance del Colectivo Indignado sobre los refugiados, en el festival de Teatro de Calle de 2017 / ALBERTO MINGUEZA

El Colectivo Indignado se suma a una iniciativa europea, que tendrá su réplica local el domingo 5 de mayo a las 12:00 horas en Fuente Dorada

Víctor Vela
VÍCTOR VELAVALLADOLID

La plaza de Fuente Dorada acogerá este domingo la acción reivindicativa El abrazo de los pueblos, una convocatoria del Colectivo Indignado que, ante las elecciones europeas del próximo 26 de mayo, pretende dar «un toque de atención» a los políticos «para que trabajen para que los ciudadanos europeos recuperen los derechos que se han perdido en los últimos años» y para que se garanticen «todos los derechos a las personas que llegan a nuestras fronteras».

Valladolid se suma así a una movilización que tendrá lugar en una veintena de ciudades españolas (Barcelona, Pamplona,Gijón,Granada, Toledo,Sevilla,Santander, Valencia,Madrid, Ceuta o Melilla, entre otras), así como en varias capitales y localidades europeas, como Londres, Atenas, Salónica, Dublín, Belgrado, Palermo, Malmö, Biarritz, San Juan de Luz o Biarritz. También habrá convocatoria en San Francisco, auspiciada por la plataforma Abriendo Fronteras.

«Vemos cómo la política europea no respeta los derechos ya reconocidos ni tiene pensado ampliarlos», explica Jesús del Río, del Colectivo Indignado Valladolid. «Ocurre, por ejemplo, con el derecho de asilo, que no se respeta. Con las devoluciones en caliente. Tampoco, una vez ya en territorio europeo, se garantizan todos los derechos. Vemos separación de familias... Y no hay acciones que garanticen vías seguras para las personas que huyen de países en guerra, como Siria, por lo que las personas migrantes caen en manos de las mafias».

Fuente Dorada acogerá el domingo a mediodía una acción en la que, junto a una actuación musical, se creará un círculo reivindicativo y se leerá un manifiesto que asegura que «en estos momentos en Europa, de forma acelerada, ganan terreno fuerzas de extrema derecha y neofascistas», lo que arroja «olas de odio sobre las personas migrantes y refugiadas, a las que culpan de los males de nuestras sociedades, del desempleo, de los bajos salarios, de la crisis social y económica, del aumento de la delincuencia y del machismo».

El texto que se leerá el domingo concluye que «como consecuencia de esas fuerzas extremistas, junto a quienes desde sectores de centroizquierda y de derecha asumen algunos de sus postulados, incrementan las injustas políticas migratorias ya existentes, como las expulsiones masivas, cierran las fronteras y arrojan a la muerte a decenas de miles de migrantes en las aguas del Mediterráneo, en los desiertos de África y en otros lugares sin nombre, negándoles derechos humanos básicos, la vida y el derecho a migrar».

Ante ello, sigue el manifiesto, reclaman «el cumplimiento estricto de la declaración universal de los derechos humanos, que todas las personas migrantes puedan moverse libremente y que disfruten de los mismos derechos que el resto de quienes habitamos en Europa. El cese de la externalización de las fronteras, de la fabricación y venta de armas europeas, del saqueo de recursos y del acaparamiento de tierras, así como un cambio sustancial en las políticas económicas y comerciales actuales». Y además, reivindican «políticas migratorias acordes con los derechos humanos, cese de las expulsiones y establecimiento de vías de pasaje seguro para quienes quieren migrar de sus países».

Como conclusión, los participantes en la iniciativa se comprometen «a rechazar las políticas de odio y discriminación como norma de convivencia, y a defender los valores de humanidad y solidaridad como modo de vida en Europa».