Innovar, reinvertir e internacionalizar, las claves de Gullón para el éxito

Abajo, de i. a d., Marta Casado, Marifé Blanco, Rocío Bustamante, Juan Miguel Martínez Gabaldón (padrino), Ana Carranza; segunda fila, Sergio Cerezal, Sonia Andrino, Marta Gómez, David Díaz; tercera fila, Mario Nicolás, Jesús García, José Manuel Bernárdez, Jaime Sanz y arriba, Ignacio Alarcia/
Abajo, de i. a d., Marta Casado, Marifé Blanco, Rocío Bustamante, Juan Miguel Martínez Gabaldón (padrino), Ana Carranza; segunda fila, Sergio Cerezal, Sonia Andrino, Marta Gómez, David Díaz; tercera fila, Mario Nicolás, Jesús García, José Manuel Bernárdez, Jaime Sanz y arriba, Ignacio Alarcia

Juan Miguel Martínez Gabaldón apadrina la duodécima promoción del máster MBA Internacional de la universidad CEU

ANTONIO G. ENCINAS

Año 1985. Una empresa familiar a las puertas del mercado común europeo. Una nave de cinco mil metros a la que había que apuntalar el techo. Año 2016. Una facturación de 307 millones de euros, un almacén inteligente y la única empresa galletera española que treinta años después sigue en manos de la familia fundadora.Así se resume Gullón en cuatro datos esbozados por JuanMiguel Martínez Gabaldón, su director general.

Ayer ejerció como padrino de la duodécima promoción del máster MBA Internacional de la Universidad CEU. Cincuenta profesores, 250 horas lectivas, una veintena de visitas a empresas y trece alumnos afortunados que ayer escucharon la receta maestra de Gullón para sobrevivir, adaptarse, crecer. «Innovar para apostar por nuevos productos, reinvertir los beneficios, buscar el crecimiento constante con autofinanciación y la internacionalización para afrontar los retos de la globalización», fueron las claves desgranadas por Martínez Gabaldón, director general durante tres décadas en la fábrica de Aguilar de Campoo. Y con un toque particular en este tiempo de multinacionales voraces y frías tablas de Excel. «Ser siempre fieles a la tradición de una empresa familiar. Cada decisión debia respetar defensa del empleo en la comarca». O cómo convertirse en el motor económico de su entorno. El acto compendiaba así los saberes adquiridos por unos alumnos que tuvieron voz a través de Sonia Andrino, graduada y redactora jefe de El Norte. Orgullosa defensora del mundo rural, utilizó la figura de Daniel el Mochuelo, personaje de Delibes, para dibujar una comparación entre su mundo y el actual, en el que existe una constante necesidad de formación, de mejorar, de lograr los objetivos «medibles, relevantes, temporales y específicos» que dicta el manual y que los estudiantes del CEU han adquirido.

Máster de oro

La universidad entregó su Máster de oro a la Academia de Caballería. José María Castaño, su director, repasó las vías de colaboración de la Academia, creada para formar oficiales en origen en la universitaria Alcalá de Henares, con el mundo universitario. «Puede que fuese ese paso por Alcalá el que impregnara a la Academia de un compromiso de colaboración con estas entidades», dijo.