'God save the jeans!'

Si tuvieras que pensar en la prenda más versátil, más atemporal, más cómoda, más resistente y que más variantes tiene en su corte, ¿cuál te vendría a la mente?

'God save the jeans!'
Cris Casales
CRIS CASALES

Evidentemente ante un producto tan exitoso como el pantalón vaquero siempre hay disputas por llevarse la autoría. Franceses, italianos y americanos se apuntan el tanto aunque, si conocemos bien las teorías más creíbles de la historia de esta prenda, todo apunta a que más bien fue una especie de colaboración internacional en toda regla. Unos con su tela, otros con su color y otros con su diseño.

Se piensa que los franceses, allá por el siglo XVII, fueron quienes crearon, en la ciudad de Nimes, la base de la tela ultra resistente que conformaría el tejido 'denim', nombre que hace honor a su procedencia. Por aquel entonces se usaba para fabricar velas de barco y pantalones marineros. Los italianos también forman parte de la historia del vaquero.Según ciertas teorías, fue en la ciudad italiana de Génova donde los pescadores teñían la tela 'denim' con pigmentos extraídos del arbusto del Índigo que llamaban 'blue de Genes' ('azul de Génova') de ahí la palabra 'jeans' y el origen del característico color azul.

Pero claro, la gallina que pone el huevo no tiene porqué ser la inventora del huevo frito. Para conocer un poco más sobre el nacimiento del primer 'jeans' nos tenemos que remontar hasta 1853 y situarnos en tierras norteamericanas. La fiebre del oro y la construcción del ferrocarril acaparaban todas las atenciones. Ambos trabajos eran muy duros y requerían de una prenda que aguantase el ritmo diario. Por aquel entonces Levi Strauss , emprendedor de origen judío afincado en San Francisco, servía tiendas de campaña a las empresas que trabajaban en las minas con el fin de dar cobijo a los cientos de trabajadores que pasaban todo el día y la noche 'construyendo una América más próspera'.

La idea era buena, pero el chasco del bueno de Levi fue enorme cuando vio que no se usaban, pues los empleados eran gente que gustaba de dormir a la intemperie. Como buen emprendedor que era, sabía que tenía que renovarse o morir así que, pensando sobre ello, un buen día le vino la inspiración. ¿Por qué no utilizar la tela de las tiendas de campaña para fabricar pantalones? Con esto solucionaba dos problemas: daba salida al stock que tenía de tela 'denim' y proporcionaba a los trabajadores una indumentaria más acorde a las exigencias de su duro día a día. Así apareció el antecesor del pantalón vaquero, curiosamente de color marrón tienda de campaña.

Pero claro, ya sabéis que un invento hay que mejorarlo. Es por esto que, veinte años después, allá por 1873 Strauss se asoció con Jacob Davis, un sastre y cliente habitual de Levi, al que se le ocurrió reforzar la prenda con doble costura y remaches de cobre en las zonas donde más se rompían sus prendas. Había nacido el primer jeans, y como gran idea que era, lo patentaron.

La capacidad de adaptación a los tiempos de esta prenda es magistral. En los años cincuenta se convirtió en la seña de identidad de los adolescentes de la época. En los sesenta, de la cultura hippie y del aquel mundo cinematográfico repleto de actores rebeldes como James Dean o guapazos como Marlon Brando. Los jeans se convertían, década tras década en todo un icono lifestyle.

En los años setenta ya se había convertido en una prenda universal, usado tanto por hombres como por mujeres. Por clases altas y bajas. En los ochenta se reinventan, utilizando diferentes lavados y formas, haciendo uso de la locura creativa que explotó en aquella década. Esta reinvención se ha extendido hasta nuestros días.

En la actualidad ir a comprar unos pantalones vaqueros se puede convertir en toda una odisea. Si eres de las afortunadas o afortunados que han encontrado a la primera el jean que le va perfecto estás de enhorabuena. Encontrarlo es una tarea difícil, pues cada forma que existe va ligado a un estilo tan personal que suele costar una buena dosis de tiempo acertar en la búsqueda.

A fin de aclarar un poco las variantes, dejadme enumerar una pequeña lista sabiendo que los hay de cintura baja, normal o alta. De pernera recta, estrecha, super estrecha, ancha y súper ancha. De color oscuro, con lavado y extra lavado. Normales y rotos. Con el bajo largo, corto o por el gemelo... con forma de zanahoria o rectos. Elásticos y no elásticos.

Todas esas conjugaciones tienen nombres.

Super skinny. La altura de la cinturilla es normal muy apretados y tejido elástico.

Skinny. Cinturilla normal, ni muy alto ni muy bajo, muy elástico, son los típicos pitillo.

High waist. Tiro de cintura alto, se ciñen mucho a las piernas y son muy elásticos.

Super high waist. Al igual que el anterior es muy elástico y se ciñe mucho a las piernas aunque la cinturilla es extremadamente alta.

Relax. Cinturilla baja, pernera recta y deja al descubierto el tobillo.

Push up. Cinturilla normal, apretados al cuerpo y muy elásticos. Tiene un cosido especial en la parte de atrás que sube el culete.

Flare. Son los también llamados de campana.

Loose. De cintura normal, perneras poco sueltas, con dobladillo vintage y desgastado.

Jegging. La cinturilla es elástica, son muy ceñidos y elásticos.

Boyfriend. Bajos de cintura, bajos de entrepierna, anchos, sueltos y suelen terminar con el dobladillo hecho. Su efecto es desgastado y están rotos.

Girlfriend. Cintura alta, muy desgastados y rotos. Perneras sueltas.

Boot cut. Se utilizan con botas, el bajo es algo más corto para lucir el calzado.

Kich flare. Pantalones pesqueros que terminan en campana dejando los tobillos al descubierto.

Mom fit. Son los de tiro alto y cintura estrecha, con la pernera ancha.

Culotte. Suelen tener cintura de media a alta, con la pernera ancha y la altura a medio gemelo.

Carrot. Suelen ser más anchos en la pernera y más estrechos hacia el tobillo.

Podríamos seguir y no terminaríamos. Así que 'God save the jeans!'.

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