De Justin Bieber a Paula Echevarría, ¿mejor con filtros o al natural?

La actriz Paula Echevarría en la presentación de la serie 'Velvet' a la izquierda y en la fotografía de la discordia, ya eliminada, en su Instagram. /El Norte
La actriz Paula Echevarría en la presentación de la serie 'Velvet' a la izquierda y en la fotografía de la discordia, ya eliminada, en su Instagram. / El Norte

El debate en torno a las imperfecciones y el retoque fotográfico se viraliza si los que están bajo la lupa son famosos en Instagram

Clara Rodríguez Miguélez
CLARA RODRÍGUEZ MIGUÉLEZ

Hace unos días la indignación hervía en el Instagram de Paula Echevarría. ¿El motivo? La actriz había olvidado en la esquina inferior derecha de su publicación la marca de agua de una aplicación de retoque fotográfico. La instantánea parecía pertenecer a una noche de verano; salía sonriente, de cuerpo entero. Aunque eliminó la imagen, el daño ya estaba hecho. Muchos de sus seguidores criticaron que hubiera 'adelgazado' su imagen. La relación de los famosos con las arrugas, defectos, atributos en general y complejos en particular es desigual, como lo son las reacciones que sus posturas suscitan.

En el caso de la foto de Echevarría, la actriz alegó que la borró porque después de «jugar» con los retoques se dio cuenta de que la que había resultado «no era normal». Pero también advirtió que «no sería ni la primera ni la última vez que lo hiciera» y que este tipo de modificaciones era algo que aparecía en todas las campañas.

Tampoco se trata de la primera vez que se discute a favor o en contra del retoque fotográfico, y esta discusión a menudo llega de la mano de alguna celebridad. A raíz de una de esas campañas fotográficas se formó revuelo ya en 2015, cuando Inma Cuesta denunció el abuso de esta práctica sobre su imagen, en la que se veía como una «muñeca sin expresión» en lo que ella entendía como «un sentido de la belleza absolutamente irreal».

Fuera de España, otra actriz, la joven Bella Thorne, declaraba el mes pasado que se negaba a editarse y que había empezado a prohibírselo a los fotógrafos que trabajaban con ella. «Me siento mucho más guapa cuando no lo hago», confesaba, también a través de la red social Instagram, en una de sus fotografías. «Dejo de darle vueltas a cómo esto o esto otro quedaría mejor con un poco de ayuda», añadió la polifacética artista estadounidense.

«Me siento mucho más guapa cuando no lo hago (editarme). Dejo de darle vueltas a cómo esto o esto otro quedaría mejor con un poco de ayuda»

«Me siento mucho más guapa cuando no lo hago (editarme). Dejo de darle vueltas a cómo esto o esto otro quedaría mejor con un poco de ayuda» Bella Thorne, actriz

Aunque la mayor parte de escándalos relacionados con Photoshop los protagonizan mujeres -o bien orbitan en torno a cuerpos de mujeres- Justin Bieber descubrió que la presión de la perfección y los prototipos también podían buscar prisioneros entre los hombres. Tras una campaña con Calvin Klein en la que aparecía en ropa interior, las críticas se indignaron a raíz de lo que se interpretó como una edición que le llevaba a parecer más musculoso. La historia rebotó por toda la red. Ante este cuestionamiento y con intención de desmentir que llevara retoques de más, el cantante colgó otra fotografía en la que aparecía sólo cubierto con una toalla y en tono jocoso.

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Photoshop lol

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Así, existen desde los que desmienten y esconden las imperfecciones hasta los que hacen bandera de ello y las exhiben, con el paso intermedio de aquellos que lo tratan con cierta naturalidad, no se definen o reconocen sentirse presionados por el afán de perfección social.

Resultado artístico y 'body positive'

El retoque fotográfico tiene sus defensores y detractores en el cine o la publicidad, pero también hay tensión entre retoque y 'belleza real' en campos como Internet o el fotoperiodismo. Steve McCurry- el celebérrimo fotógrafo de la niña afgana- tuvo que defenderse de los que le pedían que se ciñera a un trabajo más documental cuando se descubrió su uso intensivo de Photoshop. Él justificaba la búsqueda de un resultado artístico, si bien en ese caso el retoque no era tanto de las figuras como de la composición, tema aparte.

Mientras, para la 'youtuber' dominicana Carol Acosta, conocida como 'Killadamente', era necesario dar otra vuelta de tuerca al rechazo a la edición fotográfica y los cánones de belleza. La joven se ha convertido en ejemplo de lo que se conoce como el 'body positive'. Es decir, aceptar el cuerpo de uno mismo tal y como es y disfrutar de la belleza del mismo. Acosta sufrió acoso durante mucho tiempo por su sobrepeso, pero irreverente e irónica, comenzó a subir vídeos cortos- una vez más, a Instagram- en los que se burla de los prejuicios. Aunque también muestra looks elaborados, a menudo luce muslos o una cara desmaquillada sin complejos, y los filtros o retoques parecen brillar por su ausencia. No es su objetivo encajar en ese marco.

Los comentarios ante fotos con retoques muy exagerados suelen mostrar confusión, decepción y enfado, aunque también defensas a ultranza y piropos. «¿Qué le pasa a sus piernas?», se preguntaba un usuario ante un posado de Margot Robbie para 'Vogue', a raíz de de la promoción de la última película de Tarantino. La intérprete subió a Instagram una fotografía en la que está de lado y parece que tiene una sola pierna. «Me encantáis tú y la foto pero es demasiado Photoshop», confesaba llanamente un fan a la australiana.

En grande, la cuenta de Instagram de la actriz Margot Robbie, en la que la edición de su pierna generó confusión. En la fotografía de la esquina inferior derecha la 'influencer' Killadamente (Carol Acosta).
En grande, la cuenta de Instagram de la actriz Margot Robbie, en la que la edición de su pierna generó confusión. En la fotografía de la esquina inferior derecha la 'influencer' Killadamente (Carol Acosta). / Instagram

¿Son los retoques y los filtros una pequeña vanidad sin importancia o presentan ideales estéticos peligrosos que puedan llevar al complejo o incluso a trastornos? ¿Dónde está el límite entre una pequeña edición y la sensación de estar ante algo completamente diferente? ¿En qué ámbitos está permitido? Para las celebridades... ¿es una elección o una responsabilidad?

Si algo está claro es que el debate permanece abierto. Y los comportamientos de los famosos en Instagram, Facebook o Twitter son muy relevantes, pues arrastran a personas que admiran lo que hacen y dicen. Darán que hablar, y que pensar. Sólo queda esperar que los beneficios del debate y el criterio propio se extiendan más allá del último comentario.