Los eventos nocturnos son para el verano

«En el caso de ellas, serán los rojos frambuesa y el color tabaco la mejor compañía a los blancos imperiales que regirán eternamente en esta época del año»

Los eventos nocturnos son para el verano
Vicente Díez Llamas
VICENTE DÍEZ LLAMASValladolid

Dicen que las bicicletas son para el verano, aunque ahora se prolongue la práctica ciclista durante el resto de estaciones del año por el mandato pertinente del deporte como efecto beneficioso para la salud. Algo así ocurre con los actos en exteriores o al aire libre, cuya organización está condicionada, en un clima como el de nuestra meseta, por la meteorología cambiante y el arrebato de los termómetros. En verano los actos y los eventos sociales cobran una especial relevancia por su contexto térmico y la influencia que ello causa a la hora de organizarlos. Horario, etiqueta y, por encima de todo, qué intentamos comunicar a través de la realización del mismo. En el caso de los actos y reuniones profesionales es aconsejable una buena climatización y un programa acotado y concreto que permitan flexibilidad horaria y concreción. Otras notas importantes serán la presencia de agua como elemento indispensable para los oradores y una decoración que tienda a los tonalidades que expresen frescura y limpieza (azul, blanco o verde). Los inexcusables actos de esta estación no pueden ir aderezados de focos potentes o de cercanía a los ríos o espacios naturales demasiado abiertos que garantizan la presencia de unos molestos invitados: los insectos. El rigor climático centrará los esfuerzos del anfitrión en forma de ventiladores de bruma o nebulizadores que reducen sensiblemente la sensación de calor en estos días de julio y agosto.

La noche es una aliada natural por el cambio de temperatura y ambiente, favoreciendo la interacción con los públicos y entre los mismos invitados mediante un cóctel o, simplemente un refrigerio hidratante en forma de bebida refrescante. Si el entorno lo permite podemos incluso usar la música en directo como un efecto de distensión y armonía entre la luz artificial, el espacio natural (jardines, terrazas) y el propio sonido de los instrumentos. Los eventos al aire libre dependen de demasiados factores para el éxito de los organizadores porque un exceso de calor o de frío conlleva el malestar inevitable de los invitados y condiciona estas situaciones. Además de la combinación de diversos ambientes dentro del propio espacio, si el acto es eminentemente social, favorecerá las conversaciones entre distintos grupos y la posibilidad de generar un 'lovely cocktail' que facilite la interacción más de 'tête à tête' entre conocidos, nuevas amistades o contactos personales o profesionales. La etiqueta, sin exigencias de guión cerradas, recomienda el uso de algodón y viscosas que tornarán en linos en la próxima temporada. Ese tejido define hoy el uso masculino de 'guayaberas' y camisas de cuello Mao que son inescindibles al pantalón más crudo o claro pero que pueden combinar perfectamente con un buen pantalón vaquero o chino. En el caso de ellas, serán los rojos frambuesa y el color tabaco la mejor compañía a los blancos imperiales que regirán eternamente en esta época del año. Los complementos tribales y los bolsos de paja, con un buen mule o zapato abierto causarán el éxito básico perseguido entre los alternates. Noche, música y algo de comida, no muy pesada, junto a los líquidos espirituosos se entremezclan para conseguir el objetivo de la diversión moderada de la salida entre semana.

Desde hace unos cuantos veranos, la provincia de Valladolid acoge diversos eventos y actividades en el ámbito del ocio nocturno que combinan aire libre y fiesta como reclamos para la diversión y la oxigenación estival. De miércoles a viernes, las noches,en los alrededores de la capital, se convierten en punto de encuentro para cientos de personas atrapadas aún en la ciudad por razones laborales o familiares y que demandan una oferta distinta al formato interior al al que estamos acostumbrados el resto de la temporada. Ciudades solitarias y fiestas populares hacen de estas quedadas nocturnas una cita inevitable en el estío vallisoletano.

Temas

Moda