La agricultura inteligente, la puesta a punto del mundo rural

Riego./Afp
Riego. / Afp

La agricultura inteligente alcanzó un valor de más de 7 millones de dólares solo en Estados Unidos

JOSÉ A. GONZÁLEZMadrid

El agua es un bien escaso en todo el mundo y especialmente en España donde en los últimos años se han vivido episodios de sequía y en algunas regiones del país aún se mantienen vivos. En la actualidad, el 90% del agua disponible en España se dedica a la agricultura de regadío.

El control y la gestión del agua es importante para la sostenibilidad del planeta y del negocio. los grandes productores tienen sistemas de gestión del agua que les permite controlar cada etapa de su producción, estas tecnologías no son accesibles a estos colectivos y, como consecuencia, se desperdicia agua de riego por una mala gestión que se traduce en una pérdida de productividad y un deterioro para el medio ambiente.

Sin embargo, de los más de 15 millones de hectáreas cultivables, lo que supone casi un tercio del territorio nacional, el 85% de la superficie productiva está en manos del pequeño agricultor y la pyme. Así que la tecnología en este caso se convierte en un aliado para los productores y para la Tierra.

Así lo ha visto la startup española Prismab que, a través de una red de sensores avanzados de última generación conectados a internet y una app el agricultor puede conocer, en tiempo real, los parámetros más importantes para la toma de decisión, como la cantidad de agua disponible en el suelo, salinidad o temperatura.

«Nuestra misión es incorporar al mundo de las nuevas tecnologías, de la gestión 4.0, a agricultores que hasta ahora no lo han hecho tanto por coste como por dificultad de manejo. Queremos que haya una menor tasa de abandono por parte de los pequeños y medianos productores y que sea más atractivo el relevo generacional dentro del sector», apunta Antonio Pastor, CEO de Prismab

A través de la app móvil, el agricultor puede poner alertas que le avisen de: humedad baja, conductividad alta o un aviso de precipitación, entre otras. Además, el sistema le envía mensualmente un informe detallado sobre los riegos que ha realizado.

Con un solo vistazo, el agricultor puede acceder a todos sus datos y conocer el estado de su cultivo en remoto, sin tener que desplazarse continuamente para controlarlo.

Tan solo en Estados Unidos, la agricultura inteligente alcanzó un valor de 7,5 billones de dólares y la cifra aumenta hasta los 13,5 billones en 2023, según un informe de Syngenta.

La inteligencia artificial permite a los productores una mayor trazabilidad de su explotación y les permite conocer el momento óptimo para sembrar, regar, fertilizar o cosechar. La información acerca del estado de los cultivos se obtiene en tiempo real para analizar la evolución de indicadores como temperatura ambiental y del suelo, humedad del suelo, presión atmosférica, vigor de la planta, precipitaciones registradas en el terreno o velocidad del viento.