Zona gamer

El 'Detroit: Become Human' reflexiona sobre cuestiones universales como el racismo o la discriminación

El 'Detroit: Become Human' reflexiona sobre cuestiones universales como el racismo o la discriminación

El visionario David Cage vuelve con una historia única en exclusiva para PS4

EDUARDO M. ESPALLARGAS

Si por algo destaca Playstation 4 es por el gran catálogo que Sony ha planificado para sus usuarios. No se trata tanto de la gran cantidad de títulos multiplataforma con los que cuenta la máquina, el núcleo duro de la actual generación, sino por una equilibrada y generosa oferta de exclusivos que, en la jerga de la industria, son los auténticos «vendeconsolas». Con títulos en como'Horizon: Zero Dawn', 'Persona '' o 'Uncharted 4', este año también hemos visto otro que marcará una época: 'God of War'. Sin embargo, no se le agotan los cartuchos a los japoneses, quienes ahora lanzan 'Detroit: Become Human', la nueva obra de David Cage que ofrece una experiencia interactiva única en el sector mientras explora una temática menos futurista de lo que parece: la Inteligencia Artificial.

David Cage (1969, Francia) es uno de los creativos más importantes actualmente del sector. Su trabajo, como mínimo, nunca deja indiferente a nadie, pues ofrece videojuegos en los que la interactividad cobran una nueva dimensión, haciendo partícipe al usuario de una historia en la que ellos marcan el ritmo. Así ha sido en obras como 'Beyond Two Souls' o 'Heavy Rain', obras de autor que han servido para forjar el nombre de Quantic Dream, el estudio que dirige el francés. Si por algo destacan estos títulos es por la característica jugabilidad que presentan, con un gran peso para la narrativa y las decisiones del usuario, el cual se ve inmerso, pero como parte activa, en una película.

De hecho, lanzamientos como 'Beyond Two Souls' tienen tintes de superproducción hollywoodiense, con el protagonismo de actores de la talla de Ellen Page o Willem Dafoe incluido. En este sentido, 'Detroit: Become Human' sigue esta misma línea y cuenta con intérpretes de la talla de Jesse Williams, Valorie Curry y Brian Dechart. Los tres dan vida, al menos en el terreno virtual, a los protagonistas del nuevo videojuego de Cage: Markus, Kara y Connor, respectivamente. Tres personajes claves, porque son ellos los que controlará el usuario en un videojuego en el que la toma de decisiones y la interacción con el entorno vuelven a ser el pilar de la jugabilidad. El porqué de la apuesta de Sony por este tipo de experiencias y su exitosa y fructífera relación con Cage y su equipo lo explicaba Mario Ballesteros, Jefe de Producto de Playstation, en una entrevista a este periódico.

Fue durante la feria Barcelona Games World, en la que los asistentes pudieron probar 'Detroit: Become Human', y Ballesteros afirmaba que «si atendemos al ciclo de vida de la consola [Playstation 4], ya hemos superado la fase de lanzamiento y nos encontramos en una de crecimiento, con más de 60 millones de unidades vendidas en España. Un liderazgo tremendo, en concreto en España, que nos hace apostar a nivel mundial por distintas tipologías de juegos y géneros». En definitiva, una posición de líder que le permite arriesgar y proporcionar al jugador una amplia amalgama de géneros y títulos para adaptarse a cualquier paladar.

Para seguir con el símil gastronómico, se puede definir 'Detroit: Become Human' como una experiencia gourmet. Sofisticada y repleta de detalles, pero no apta para todos los gustos ya que los usuarios más aficionados a la acción desenfrenada no contarán con la paciencia esencial para disfrutarlo. La narrativa es su ingrediente principal, y en esta ocasión los jugadores vivirán una trama enmarcada en la ciudad de Detroit en el año 2038. Un futuro próximo en el que los androides trabajan al servicio de la humanidad, pero la chispa de la revolución de las máquinas comienza a convertirse en incendio. La ciudad de Detroit como escenario principal no es casualidad, ya que muestra la herencia americana de la urbe como cuna de la industria del motor, que hace que encaje perfectamente en el proyecto de Quantic Dream.

En un clima de tensión e intriga, será el usuario el encargado de tomar el control de los tres androides protagonistas, antes mencionados. A partir de ese momento, el jugador se verá expuesto a situaciones límite en las que influirá su conocimiento del entorno y de los personajes. La clave reside en que las decisiones configuran la historia, que cuenta con diferentes ramificaciones distribuidas a su vez entre los tres protagonistas y sus relaciones con una amplia plantilla de secundarios. El videojuego trata al jugador como el adulto al que va dirigido, y reflexiona sobre cuestiones universales como el racismo, la discriminación o la propia raison d'être de la especie humana. Por todo ello, el argumento se muestra creíble, lleno de detalles y con el usuario como el motor de los giros, por lo que se puede situar a 'Detroit: Become Human' como el mejor trabajo de Cage y su equipo en este sentido.

Muchas veces, la jugabilidad como tal se limita a lo que se conocen como 'QuickTime Events', que no dejan de ser secuencias en las que se ha de pulsar el botón adecuado en el momento justo. Los errores, eso sí, tienen impronta en los acontecimientos. Si bien es cierto que 'Detroit Become Human' ofrece alternativas tales como algunos rompecabezas y pequeñas secciones de exploración, a aquellos que no les entusiasmasen los anteriores trabajos de Quantic Dream volverán a echar en falta algo más de acción. No obstante, no deja de ser una obra sinigual, una experiencia que aúna como ninguna otra cine y videojuegos y que, para más inri, deja todo el peso en el guion, algo que no es tan habitual como debiera en el sector. A nivel gráfico y visual, como se comentaba anteriormente, el videojuego es una producción superlativa, por lo que el envoltorio está a la altura de todos los entresijos que ofrece y el conjunto es un cóctel de un sabor único y, sin duda, una alegría para la industria.

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