Solo uno de cada cinco oncólogos valora el estado psicológico de sus pacientes

Ricardo Fernández, oncólogo del IMQ. /Jordi Alemany
Ricardo Fernández, oncólogo del IMQ. / Jordi Alemany

Las alteraciones emocionales, sobre todo depresión y ansiedad, afectan hasta a un 60% de estos enfermos

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

La batalla contra el cáncer tiene muchos frentes, no solo el paso por la quimioterapia o la radioterapia. Es fundamental, por ejemplo, el apoyo constante de las familias a los enfermos, que sufren alteraciones emocionales desde el momento del diagnóstico. Se calcula que hasta el 60% padece estas alteraciones, sobre todo ansiedad y depresión. Sin embargo, los servicios oncológicos carecen de las herramientas necesarias para detectar estas necesidades. Solo uno de cada cinco servicios oncológicos (el 18%) de los hospitales públicos y privados de España hace un cribado psicológico para detectar las necesidades de los pacientes en esta materia, según señala el informe 'La atención psicológica al paciente de cáncer en España', elaborado por el Instituto Max Weber y la Fundación Mylan para la Salud.

El estudio incide en que solo un 44,4% de los servicios de Oncología dispone de indicadores de seguimiento, de periodicidad anual (39,1%) o trimestral (26,1%); que las intervenciones psicológicas tienden a realizarse en estadios avanzados de la enfermedad y no desde su inicio, o en la necesidad de formación a oncólogos en la gestión de malas noticias a los pacientes. Un 98% de los profesionales sanitarios consideran necesaria la atención psicológica, pero confiesan necesitar más recursos formativos y de personal.

«La atención psicológica no se ha valorado. Es la asignatura pendiente y un gran reto de la oncología», apuntó la doctora María Ángeles Pérez, del Servicio de Radioterapia del hospital 12 de Octubre de Madrid. Para paliar esta situación se van a realizar dos estudios pilotos en cuatro hospitales madrileños y para los que se reclutara entre 150 y 200 pacientes. En el primero de estos estudios, se desarrollará un instrumento de evaluación para que el oncólogo pueda examinar en el paciente con cáncer tanto su estado emocional como la forma en la que está afrontando la enfermedad. El segundo de los estudios, según explicó el doctor Pedro Pérez, jefe del Servicio de Oncología del hospital San Carlos de Madrid, busca formar a los oncólogos en herramientas para comunicarse de un modo más eficaz con sus pacientes, sobre todo a la hora de darles información difícil, y analizar el efecto que esta formación tiene sobre los pacientes.

«Creemos que hay falta de formación específica para los oncólogos durante su especialidad en cuanto a las habilidades en comunicación», apuntó el experto. «Sabemos que la forma de informar a los pacientes en el primer contacto es muy importante para que el paciente tenga un conocimiento adecuado de su situación; para promover que el paciente tenga una relación de comunicación fluida con el oncólogo que le va a tratar durante un tiempo, y para intentar aliviar los procesos de ansiedad, preocupación y temor que tiene el paciente gracias a una comunicación eficaz y, finalmente, para mejorar su calidad de vida. Así, buscamos averiguar si una formación de este tipo cambia la percepción de los pacientes en este sentido, y la propia percepción del oncólogo sobre esta herramienta», recalcó.

En este sentido, la doctora Marta Redondo, del Departamento de Psicología de la Universidad Camilo José Cela, apuntó que «los oncólogos deben comunicar información difícil con mucha frecuencia a sus pacientes, tanto en el diagnóstico como en muchos momentos a lo largo del tratamiento. Sin embargo, la formación que tienen en este punto es muy escasa». Además, recordó que «aunque hoy en día se apela muchas veces a la importancia de la comunicación médico-paciente, incluso se incluye en todos los planes de humanización, realmente no hay estudios que hayan medido su efecto en pacientes oncológicos, con lo que este proyecto busca incidir sobre estas carencias».

Por otra parte, el Instituto Max Weber y la Fundación Mylan para la Salud creen necesario otro estudio general descriptivo exclusivamente con pacientes para saber cómo se comunican con sus médicos.