La Dominicana se envuelve en su Esperanza para mirar al futuro

Partida de Nuestro Padre Jesús de la Pasión del convento de San Esteban. /
Partida de Nuestro Padre Jesús de la Pasión del convento de San Esteban.

CECILIA HERNÁNDEZ

Pese a todo, la Hermandad Dominicana salió. No se puede resumir de otro modo el sentimiento que invadía a muchos en la pasada madrugada del Jueves al Viernes Santo de la Semana Santa salmantina, cuando vieron abrirse las puertas de la iglesia del convento de San Esteban para que cruzaran el dintel las tres imágenes que allí residen: Nuestro Padre Jesús de la Pasión, el Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Esperanza, quizás la más esperada por la necesidad de esperanza y fe en el futuro que siente ahora mismo esta cofradía, afectada de lleno por fuertes tensiones internas que han provocado feos enfrentamientos entre sus integrantes. Pero pese a todo, la procesión salió de San Esteban y se dirigió a la Catedral, en busca de la cuarta imagen titular de la cofradía, Nuestra Señora de las Angustias, la Piedad de Luis Salvador Carmona, que reinaba en su paso entre flores rojas. No salió de la Catedral a buscar al Pasión, Buena Muerte y Esperanza, como sucedía en otros años, por decisión expresa de la nueva junta de gobierno de la Hermandad Dominicana.

El encuentro tuvo lugar en cambio en el interior, así como otros homenajes recíprocos con el resto de hermandades que tienen su sede en la Catedral, como son los casos de Jesús Amigo de los Niños, la Soledad y Cristo Yacente y Agonía Redentora.

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Y del templo catedralicio, en una ciudad que ya amanecía al Viernes Santo, la hermandad de los cuatro pasos y tres colores partió hacia la Plaza Mayor.

Las novedades principales de la estación de penitencia residían en el paso de palio de Nuestra Señora de la Esperanza, que lucía ocho violeteros profusamente adornados con flores y el nuevo bordado interior de las bambalinas y pasamanería, a juego con el techo del palio, también bordado y bendecido el pasado año. Siete acólitos lucieron, asimismo, nuevas dalmáticas y se estrenó una marcha dedicada a la Esperanza, compuesta por Carlos Juanes Riesco e interpretada por la banda de música Ciudad del Tormes.

Junto a esta formación participaron también en la procesión la agrupación musical Cristo Yacente, la agrupación musical Virgen de la Vega y la banda de cornetas y tambores Nuestra Señora de la Piedad, de Valladolid.

Cuando ya se acercaban las 11 de la mañana, la Hermandad Dominicana se recogió en sus dos sedes, con la esperanza de superar en este año que comienza hasta la próxima madrugada del Viernes Santo sus problemas internos y llegar a celebrar el 75º aniversario de su fundación, que se cumplirá en el año 2019, con buena sintonía y llena de planes para el futuro.

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