El Prendimiento de Palencia se cita en San Miguel

Procesión del Prendimiento en Palencia./Marta Moras
Procesión del Prendimiento en Palencia. / Marta Moras

Los cofrades Nazarenos y Jesús de Medinaceli recuerdan la traición de Judas

JOSÉ MARÍA DÍAZPalencia

Sonaron los tres golpes en la puerta del templo, unidos al agónico sonido del tararú. El público esperaba expectante, prácticamente rodeando a Judas, esperando a que culminase su traición. Salió Jesús de Medinaceli del interior gótico de San Miguel y se hizo patente el verdadero comienzo de la Pasión del Señor.

Bajo esta fórmula, los hermanos de Jesús Nazareno y de Jesús de Medinaceli recuerdan todos los años la traición de Judas y el prendimiento del Salvador en el Huerto de los Olivos.

Salió la larga hilera de penitentes morados de la plaza de San Pablo, para encaminarse directamente hasta la iglesia de San Miguel, en donde esperaban resguardados los hermanos de Medinaceli. Mientras, en uno de los laterales del templo, el resto de las cofradías palentinas aguardaba pacientemente el inicio de la procesión. Una pantalla gigante permitía disfrutar de la escena del prendimiento que se vivía en la puerta principal de la iglesia y que ocultaban los altos muros de piedra. Y allí, en es lateral, también se vivían momentos de incertidumbre y preocupación cuando, primero, dos pequeñas de la Vera Cruz se desvanecían por causa del agotamiento. «Ha sido una bajada de azúcar», comentaban sus compañeros. «Y la otra es su hermana, que se ha desmayado por la impresión». Al poco, también un joven del Sepulcro, tenía que ser conducido al interior de San Miguel tambaleándose, al sufrir un desvanecimiento.

Pero la espera pronto finalizó y la Cruz Alzada inicial enfiló calle Doctrinos adelante, camino de la Compañía, con las largas hileras de penitentes detrás, que se dirigieron hacia San Pablo, en donde se despidieron las imágenes y Jesús de Medinaceli regresó a San Miguel, escoltado por la Piedad, la Misericordia y la Sentencia.