Los vecinos de Dehesa de Cuéllar llenarán de rosquillas la imagen de San José

La imagen de San José, llena de rosquillas./Mónica Rico
La imagen de San José, llena de rosquillas. / Mónica Rico

El día grande del ciclo festivo será este domingo 11 con la misa en honor al santo y la procesión amenizada por las dulzainas y los bailes de los fieles

MÓNICA RICOCuéllar

Los vecinos de Dehesa de Cuéllar se preparan ya para celebrar sus fiestas en honor al Patrocinio de San José, en las que un año más no faltará la tradición de llenar de rosquillas la imagen del santo para después proceder a su subasta y el trono que porta la talla.

Las actividades en el programa comienzan esta tarde con la última novena, la salve a San José y el repique de campanas, para después disfrutar de una noche de verano. Este domingo será el día grande, con la misa en honor al santo, la procesión amenizada por los dulzaineros Los Gutis y las danzas de los vecinos y fieles y la subasta de rosquillas y trono. Los vecinos también podrán disfrutar a continuación de un refresco en el centro social, y por la tarde de hinchables acuáticos. La noche se animará con la música de una discomovida.

El lunes comenzará el triduo en honor a San Roque, que se prolongará durante martes y miércoles. En esa jornada también habrá clase de zumba en el patio de las escuelas. El martes los vecinos disfrutarán de una noche de verano y el miércoles de la actuación del grupo de flamenco A Nuestro Aire. El jueves, día de Nuestra Señora, se celebrará una misa en honor a la Virgen de la Asunción, y ya por la tarde habrá una chocolatada con pasacalles amenizado por la charanga La Huevera.

El viernes 16 de agosto será otro de los días grandes de la localidad. Se abrirá con la misa en honor a San Roque, cuya imagen después llevarán los vecinos en procesión por las calles del pueblo al son de la música de los dulzaineros Mar de Pinares. En esta jornada también habrá un refresco popular, una actuación de magia y una noche de verano. El programa festivo se cierra el domingo con una misa por los difuntos de la parroquia.