Tres meses de cárcel para un mando de Artillería por abuso de autoridad con un subordinado

Fachada principal de la Academia de Artillería de Segovia./E. N.
Fachada principal de la Academia de Artillería de Segovia. / E. N.

El condenado, que en la actualidad es brigada, insultó y empujó a un sargento alumno a quien el comandante médico de la Academia autorizó a disfrutar de un fin de semana por una baja

Ana Nuin
ANA NUINSegovia

El Tribunal Militar Territorial ha condenado a tres meses y un día de prisión a un mando de la Academia de Artillería de Segovia por un delito de abuso de autoridad, en su modalidad de maltrato de obra, con un sargento alumno al que insultó y propinó un empujón que hizo que se golpease contra una de las paredes del despacho. La sentencia, contra la que cabe interponer recurso de casación ante la Sala Quinta de lo Militar del Tribunal Supremo, rebaja la pena propuesta por el fiscal, que solicitó ocho meses de prisión.

El condenado, natural de Valladolid, es actualmente brigada y se encuentra en servicio activo. Desde 2018 está en libertad provisional. En el momento de los hechos era sargento primero y estaba destinado en la Academia de Artillería de Segovia –fuentes del centro no supieron precisar su destino actual–, donde ocupaba la jefatura de sección en el primer curso de la enseñanza militar de formación para el acceso a la Escala de Suboficiales (EMIES) durante el periodo de enero a diciembre de 2015. A comienzos del mes de septiembre de ese año, un alumno acudió al despacho que ocupaban el entonces sargento primero y otro mando, para trasladarle la decisión del comandante médico de la Academia, que le había autorizado a disfrutar del fin de semana ya que se encontraba de baja por una rotura fibrilar en un gemelo.

Un testigo escuchó las expresiones «hijo de puta» y «a la gente como tú me la como», además de un golpe

En el transcurso de la conversación, el hoy brigada fue elevando el tono y manifestó su disconformidad con la decisión del comandante medico. En esos momentos abandonó el despacho el otro sargento primero y el condenado aprovechó para cerrar la puerta encontrándose a solas con el sargento alumno, al que le dijo: «Estoy cansado de hijos de puta como tú». Tras hacerle varias recriminaciones en un tono de voz muy elevado, finalmente le propinó un empujón que hizo que la víctima se golpease contra una de las paredes del despacho. Tras ello, el sargento alumno, visiblemente alterado, salió del despacho, aunque no sufrió ningún tipo de lesión o contusión producida por el empujón recibido.

Tono elevado

La sentencia relata que durante la secuencia de los hechos se encontraban en el exterior del despacho otros dos sargentos alumnos, que pudieron escuchar el tono de voz elevado por parte del condenado. Uno de ellos también escuchó las expresiones «hijo de puta» y «a la gente como tú me la como», así como un golpe en el interior del despacho que, en opinión del tribunal, es compatible con el que produciría un cuerpo contra una pared, lo que coincide con la declaración de la víctima.

En la resolución judicial se afirma que los delitos de abuso de autoridad son pluriofensivos. «Por un lado se comete una acción antijurídica contra un subordinado, que en cualquier caso es rechazada por el ordenamiento (muerte, agresión física, insultos, amenazas, trato degradante), independientemente de la condición militar y la relación jerárquica.

Además, al realizar tal acción «el superior está vulnerando obligaciones militares concretas; con ello se está malogrando la confianza del subordinado y de la organización social que le ha atribuido el carácter de superior, precisamente para que haga lo contrario de lo que efectivamente ha realizado cuando comete el delito», subraya la sentencia.