La subasta de ganado de raza avileña en Villacastín cuelga el cartel de 'todo vendido'

Animales en el recinto ferial de Villacastín./E. N.
Animales en el recinto ferial de Villacastín. / E. N.

La feria, en la que se adquirieron 27 animales a un precio medio de 984 euros, atrajo a unas 4.000 personas durante el fin de semana

El Norte
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La subasta de ejemplares de raza avileña, la más popular en la zona, es uno de los principales atractivos de la Feria de Ganado, Agricultura y Artesanía de Villacastín, que en su vigésima edición ha reunido a unas 4.000 personas. El tiempo acompañó, lo que favoreció que la afluencia de público fuera constante desde la primera jornada de la feria, que organiza el Ayuntamiento de la localidad con el patrocinio de la Diputación. Unas ochenta cabezas de ganado se expusieron en el recinto ferial, junto a diferentes marcas de tractores y material agrícola y ganadero, además de distintos puestos de artesanía.

Quienes se acercaron a Villacastín pudieron disfrutar también de un amplio programa de actividades, en el que no faltaron un conjunto de juegos hinchables para los más pequeños. 'Los dos perros' pusieron la nota musical en la noche del viernes, y el sábado hubo una degustación de carne avileña y un espectáculo ecuestre a cargo de Marta de Mingo.

La jornada del domingo se abrió con una ruta organizada por la Asociación de Caballistas de Villacastín y se ha cerrado con una subasta de raza avileña, la más popular en la zona, a la que se presentaron 27 animales con una edad media de 17 meses. Todos ellos se vendieron. El máximo obtenido en la subasta ha sido de 1.100 euros y el mínimo, de 920, con lo que la media de la subasta se ha situado en 984 euros.

Dos toros

Tanto el alcalde Villacastín, Jesús Grande, como el concejal responsable de la feria, Roberto Marugán, se mostraron muy satisfechos del resultado del certamen en el que, además de la subasta, se realizaron dos operaciones de venta de toros. También se vendió bastante maquinaria agrícola.

La feria es parte de la identidad de la localidad. En la época moderna, resurgió ligada a las fiestas patronales de verano. Sin embargo, en agosto, la labor del campo ya está prácticamente concluida y tampoco es una época de compra de mucho ganado, por lo que hace unos años se planteó un cambio de fechas hacia la primavera. Un adelanto que ha sido todo un éxito. Desde entonces se celebra en mayo, un buen momento tanto de compra de maquinaria como para la ganadería.