Suárez-Quiñones apuesta por el uso de la biomasa como energía limpia

Suárez-Quiñones, durante su intervención en la jornada./D. de Miguel-ICAL
Suárez-Quiñones, durante su intervención en la jornada. / D. de Miguel-ICAL

El consejero de Fomento y Medio Ambiente presenta en Segovia el proyecto INTENSSS-PA para la gestión integrada de redes de calor

M. A. LÓPEZSegovia

El proyecto, denominado INTENSSS-PA, tiene dimensión europea y ha finalizado con la elaboración de las 'Directrices para el desarrollo sostenible y la gestión integrada de redes urbanas de calor'. El documento lo han presentado este martes en Segovia miembros del equipo redactor y el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien ha subrayado que el objetivo final es «integrar de forma sostenible» la producción de energía con el planeamiento de las ciudades, y por eso el proyecto ha utilizado como método de trabajo el 'Living Lab', con la participación de todos los agentes.

El consejero ha recalcado que «Castilla y León ha entrado en el proyecto porque la Junta ha liderado el uso de la biomasa, una fuente de energía limpia, renovable, que representa la economía circular que pretende la Unión Europea». Es un tipo de energía «alternativa, limpia, renovable, sostenible, autóctona y neutra» por sus emisiones de CO2.

Por eso Suárez-Quiñones ha remarcado que la comunidad posee 4,8 millones de hectáreas de masa forestal que producen cada año unos 6,5 millones de metros cúbicos de masa seca, «de la que solo aprovechamos unas 700.000», y el desarrollo de este proyecto y la utilización del recurso representa «una oportunidad de defensa del territorio, de lucha contra los incendios forestales, de generación de empleo y de lucha contra la despoblación».

En España ya hay alrededor de 300 instalaciones de generación de energía con biomasa, y en Castilla y León hay ejemplos como la planta de Cuéllar (en funcionamiento desde 1999, la más antigua del país), los más recientes de la Universidad de Valladolid, que da servicio a más de 30 edificios, el proyecto de León Norte, otro en Soria y está en estudio la creación de la red de calor de Ponferrada, ha destacado el consejero.

Contra el uso de plásticos no reutilizables

La Junta de Castilla y León ya ha puesto en marcha la estrategia de educación ambiental dirigida a los escolares, que son los mejores agentes transmisores, para que exijan a sus padres «comportamientos medioambientales que fomenten el uso mínimo de plásticos», para que en la vida diaria no sean utilizados plásticos que no sean reutilizables. Así lo ha expresado el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, que este 5 de junio tiene el eslogan de 'Rehusa lo que no sea reusable'. La decisión a adoptar, ha declarado el consejero, es la de buscar plásticos biodegradables o que tienen una «segunda vida», además de rechazar «en cualquier sitio y en cualquier actividad privada» el uso de plásticos no reutilizables. La consecuencia de no hacerlo es contribuir a que estos plásticos vayan a parar a los oceános, hasta unos ocho millones de toneladas cada año, y también a las masas acuáticas y a los ríos de la comunidad castellano y leonesa, que posee «los mejores ríos de salmonidos y trucheros del mundo». El consejero ha indicado además que la comunidad de Castilla y León ha mejorado sus datos de reciclaje de envases urbanos, en un 3,5% de acuerdo con el último informe de Ecoembes.

La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de Castilla y León y el Instituto de Urbanística de la Universidad de Valladolid (con la colaboración del Colegio Oficial de Arquitectos de Castilla y León) han sido las instituciones pioneras en España para poner en marcha esta iniciativa europea en la que han participado otros seis países, Gracia, Países Bajos, Dinamarca, Italia, Eslovenia y Letonia.

El proyecto INTENSSS-PA (acrónimo en inglés de Inspiring Training Energy Spatial Socioeconomic Sustainability to Public Authorities) ha finalizado en Segovia su fase de presentación y las directrices creadas, ha remarcado Suárez-Quiñones, «permiten asesorar a las administraciones locales como encarar estos proyectos».

Su marco es también el establecido en las dos estrategias aprobadas en la comunidad, la de energías renovables y la de regeneración urbana, y la Junta, ha destacado el consejero, tiene incluso «objetivos más ambiciosos que la Unión Europea», pues se ha propuesto rebajar un 32,45% el consumo de energía y reducir un 30,24% las emisiones de CO2. De ahí la importancia, ha comentado Suárez-Quiñones, de que los objetivos del proyecto INTENSSS-PA sean «aceptados y comprendidos por los ciudadanos y no solo por la administraciones».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos