La proyección de hormigón tratará de asegurar la zona hundida en San Millán y una grúa sacará los vehículos que se tragó el socavón

Imagen del socavón con los dos vehículos en el interior. / E. N.

Los doce vecinos del edificio de la plaza Aurelio Hernández no podrán regresar a sus casas hasta que esté garantizada la seguridad de la construcción

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

La inspección de la galería subterránea del arroyo Clamores, la principal arteria de la red de saneamiento de Segovia, ha determinado que salvo algunos desperfectos el entubamiento está en buenas condiciones entre la plaza de Aurelio Hernández y la salida en Sancti Spiritu, en el barrio de San Millán. Los bomberos de Segovia han realizado esta inspección desde el socavón provocado por la fuerte tormenta de este lunes por la tarde desde la plaza donde cayeron al vacío una furgoneta y un turismo, y esta mañana han recorrido el tramo superior hacia la arqueta de la plaza de la Morería para comprobar su estado. La alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, y varios miembros del equipo de gobierno y del grupo municipal del PP, junto a los bomberos y técnicos municipales han permanecido en el lugar desde primera hora de la mañana para realizar una valoración preliminar.

Arriba, técnicos y bomberos inspeccionan el socavón y los alrededores; un bombero desciende a la galería del Clamores y, a la derecha, vista del socavón con los dos vehículos en el interior debajo de la entrada del garaje del edificio. / M. A. L. y E. N.

En principio, la inspección realizada por los técnicos confirma que la estructura del edificio está bien y no hay riesgo para su integridad. El hundimiento del terreno en la plaza de Aurelio Hernández se produjo pasadas las 21:30 horas de este lunes. El socavón formado por el lavado del suelo que produjo el agua del entubado del Clamores engulló primero a un turismo Hyundai Accent aparcado al lado del garaje del edificio, y más de una hora después a una furgoneta Iveco que había quedado con una de las ruedas traseras colgando sobre el vacío. Los dos vehículos serán extraídos del agujero por una grúa.

Numerosas imágenes del suceso circulan desde este lunes por la noche en las redes sociales, como las que ilustran esta información.

Clara Luquero, acompañada por el concejal de Obras, Miguel Merino, y la concejala de Urbanismo, Clara Martín, han explicado que una empresa especializada va a estudiar este mismo martes la posible solución para asegurar el terreno y el edificio, probablemente mediante el empleo de hormigón gunitado, que supone proyectar hormigón con un cañón a alta presión sobre las paredes del socavón para consolidar la parte más cercana al edificio. esta técnica se utiliza normalmente para conseguir un muro continuo, con mayor resistencia y menor espesor, capaz de soportar la presión del terreno y de impermeabilizarlo.

El enorme hueco, de un diámetro de 10 metros y de una profundidad también de unos diez metros, según ha comentado la alcaldesa, se tragó la furgoneta porque los adoquines sobre los que estaba no tenía terreno de sustento debajo. El propietario del vehículo lamentó que los bomberos no hubieran hecho más por salvarlo, aunque los técnicos descartaron hacerlo por el riesgo que suponía y las pocas probabilidades de lograrlo.

Los dos vehículos continuaban este martes por la mañana en el socavón, con la furgoneta sobre el turismo. Al fondo puede verse la galería abierta del arroyo Clamores, interrumpida en este lugar por el hundimiento.

La alcaldesa ha indicado que, por el momento, los doce vecinos que viven en el edificio no pueden regresar a sus viviendas, las cinco de las seis que están ocupadas. Este lunes han pasado la noche fueron en casas de familiares y amigos, excepto los cuatro miembros de una familia que han sido alojados por el Ayuntamiento en un hostal de la ciudad.

Cuando esté realizada la primera intervención, con la proyección de hormigón gunitado, es probable que los vecinos puedan entrar de nuevo en sus casas. «Podrían volver entonces, y después hay que estudiar detenidamente las obras, aunque durante su ejecución es posible que tengan que salir puntualmente de sus viviendas, dependendiendo de la evolución de las obras; eso nos lo irán diciendo a nivel técnico», ha declarado Luquero.

«Lo que queremos es que los vecinos puedan volver lo antes posible a sus viviendas y con seguridad, y dentro del disgusto tremendo que supuso este accidente, la verdad es que al menos no hemos tenido que lamentar ninguna desgracia personal», ha manifestado la alcaldesa, quien ha destacado la actuación de la Policía Local y la Policía Nacional, de los bomberos y de la Asociación de Vecinos de San Millán, a cuyo local fueron trasladados en un primer momento los vecinos desalojados.

En el lugar del suceso han estado este martes el viceconsejero de Infraestructuras y Emergencias de la Junta, José Luis Sanz, acompañado por la directora general de la Agencia de Protección Civil de Castilla y León, Irene Cortés, además del delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, y la subdelegada del Gobierno, Lirio Martín.

Junto al Molino de los Señores

La fuerte tormenta, con una precipitación de 35,8 litros por metro cuadrado entre las seis de la tarde y las nueve de la noche ha producido también la rotura del colector del Clamores que lleva las aguas residuales hasta la estación depurador de Tejadilla. La avería, causada probablemente por el incremento del caudal, ha ocurrido a la altura del Molino de los Señores y ha causado el vertido de las aguas fecales en el río Eresma, aguas abajo del Santuario de La Fuencisla.

Los bomberos y los técnicos han realizado esta noche una primera intervención de emergencia, ha comentado la alcaldesa, para que los vecinos de las viviendas que hay en el lugar puedan continuar en sus casas «con seguridad y con comodidad». Este martes por la mañana los técnicos están realizando una valoración de la intervención necesaria para que el colector vuelva a estar en plenas condiciones de uso.