En la provincia de Segovia viven más de 17.000 personas solas, 7.900 de ellas mayores de 65

Un hombre que vive solo limpia el cuarto de baño de su casa./José Félix García
Un hombre que vive solo limpia el cuarto de baño de su casa. / José Félix García

Aumenta en 1.100 hombres y mujeres el colectivo más joven que habitan en hogares unipersonales

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

El número de personas que viven solas va en aumento. Es una nota común en toda España, en Castilla y León y en Segovia. En una sociedad como la actual, en la que la esperanza de vida es de más de 80 años (una de las más altas del mundo por la mejora objetiva de las condiciones de salud, a pesar de los recortes en sanidad) es lógico que las personas mayores vayan quedando solas. Más las mujeres, que de media viven más años y porque hay un porcentaje mayor de viudas y de separadas o divorciadas. Y hay que lamentar, cada vez con más frecuencia, el descubrimiento de personas mayores que fallecen solas en casas sin que lo adviertan familiares o vecinos hasta tiempo después; ejemplos hay recientes en las hemerotecas. Pero el fenómeno creciente de los hogares unipersonales, que es objeto de los estudios del Instituto Nacional de Estadística, no se da solo entre el colectivo de personas mayores de 65 años. La tardía emancipación de los jóvenes que induce un retraso en la formación de parejas estables hace que también haya una proporción cada vez mayor de personas menores de 65 años que viven solas. En la provincia de Segovia, de acuerdo con los datos de la Encuesta Continua de Hogares del INE, cerrados a 1 de enero de este año, hay al menos 17.000 personas que viven solas, en hogares unipersonales, y de ellas 7.900 son mayores de 65 años, casi todas jubilados y pensionistas; las otras 9.400 personas (sumados 300 extranjeros) tienen edades por debajo de la de jubilación.

En el conjunto de los que ocupan una vivienda unipersonal hay 4.400 viudas

Esas 17.000 personas representan el 11% del total de la población de la provincia, que en 2018 era de 153.342 personas. Con todo, es un porcentaje pequeño si se compara con el del conjunto de Castilla y León, donde viven solas 297.700 personas, lo que representa un 12,5% respecto a los 2,37 millones de habitantes de la comunidad.

Los sociólogos podrán explicar las causas, circunstancias e implicaciones de este numeroso grupo de personas que no comparten su vivienda, ya sea de forma obligada o voluntaria. Pero el análisis simple de los datos que recoge el Instituto Nacional de Estadística en la mencionada encuesta ya aporta mucha información.

Si se consideran el conjunto de España y de la comunidad autónoma, el estudio del INE muestra que al finalizar 2018 en España había más de 4,7 millones de personas que vivían solas, casi 200.000 más que cuatro años antes.

En Castilla y León el número de personas que viven solas tuvo un incremento del 2,7% desde 2014, según la Encuesta Continua de Hogares, es decir, 8.000 más. La comunidad es la segunda con un mayor porcentaje de hogares en los que reside una sola persona, pues del millón de hogares registrados en la región el 29,3% era unipersonal cuando se realizó esta última encuesta.

Además, en los pisos donde vive más de una persona la tasa media de ocupación de los hogares de Castilla y León es la segunda más baja del país, pues es de 2,32 mientras que la media de España es de 2,5 personas por vivienda; solo es menor en el Principado de Asturias (2,24), informa Ical. En la región, el 32,4% de los hogares tienen dos residentes; el 19,8%, tres; el 14,8%, cuatro, y el 3,6%, cinco o más.

Segovianos solitarios

En los datos de la provincia de Segovia hay que considerar que las 17.300 personas que viven solas (incluidos cien hombres y 200 mujeres extranjeros) son cien menos que el año anterior, y que la variación está en que entre todos los hogares unipersonales hay 1.200 hombres más menores de 65 años (y 300 menos con menos de esa edad), y que también hay 300 mujeres más de más de 65 que un año antes (y 600 menos por encima de esa edad). Esto es, que aumentan los hombres y mujeres solitarios más jóvenes (ellos casi tres veces más) y disminuye el número de mayores de 65, casi el doble de mujeres que de hombres. Entre hombres y mujeres de menos de 65 son 1.100 personas más las que viven en Segovia en hogares de un solo residente.

Con las cifras solo de 2018 a la vista, es llamativo que en los hogares unipersonales sean más solteros que solteras (4.200 hombres menores de 65 y 1.300 mayores, frente a 2.000 mujeres de menos de 65 años y 500 con más edad) para sumar un total de 8.000 solteros; también destaca que hay 1.200 personas que viven solas aun estando casadas (700 hombres y 400 mujeres, la mayoría si se suman ambos sexos con menos de 65 años).

Casi una tercera parte de los solitarios son viudos, y entre estos son una mayoría cualificada las mujeres, pues son 4.400 y casi todas con edades por encima de la de jubilación (solo 200 de menos de 65); los viudos son 1.200, todos de más de 65. En total son 5.600 viudos, pero son 300 menos que un año antes.

Otro grupo de ocupantes de hogares unipersonales lo constituyen las personas separadas o divorciadas. Y es otro dato que ilustra la realidad social que entre los segovianos divorciados que viven solos (2.000 en total) son una abrumadora mayoría las mujeres de menos de 65 años, pues suman más de la mitad (1.100, más otras cien de más edad), y el número no varía de un año para otro, mientras que los divorciados aumentaron de 400 a 600 entre los más jóvenes.