Plantean el uso recreativo del polémico embalse de Lastras de Cuéllar

Estación de aforo de las Confederación en el río Cega, denominada de Lastras de Cuéllar. /El Norte
Estación de aforo de las Confederación en el río Cega, denominada de Lastras de Cuéllar. / El Norte

El ingeniero Ignacio Tapia propone el estudio para construir una represa que permitiría a su vez crear un lago en la cola con un nivel fijo de agua

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El proyecto de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) de construir un embalse en el entorno de Lastras de Cuéllar y Aguilafuente sigue dando que hablar. Además de la oposición a su construcción por parte de colectivos ecologistas y vecinales como la plataforma Sí a las Fuentes del Cega, también hay quien contempla y baraja opciones distintas sobre su aprovechamiento. El estudio de la zona y del proyecto realizado por el ingeniero segoviano Ignacio Tapia está detrás del argumento que sustenta la posibilidad de dotar al embalse de la discordia de un rendimiento turístico y recreativo y no tan encaminado al riego de cultivos, como temen los detractores.

Antes de nada, el experto parte de la premisa de que la viabilidad técnica y la rentabilidad económica que entraña un embalse están determinadas por tres aspectos. Uno, que el promedio de aportación hídrica de la cuenca del río donde se ubica sea suficiente para el llenado y regulación del volumen del vaso. Dos, que la cerrada del cauce donde se emplaza el muro o pantalla de la presa sea muy favorable para su construcción en términos de rentabilidad. Y tres, que el volumen de agua del vaso sea también rentable para su exploración.

Por otra parte, el ingeniero detalla que el cauce del Cega tiene dos estaciones de aforo para el paso del agua. La de Pajares de Pedraza con un aporte medio al año de 110 hectómetros cúbicos y 280 kilómetros cuadrados de superficie de cuenca. En cuanto a la otra estación, es la que se encuentra junto al puente de la Poza. Aunque lleva funcionando pocos años, posee una superficie de cuenca de 631 kilómetros cuadrados, o sea, más del doble del área de recogida de agua que registra Pajares de Pedraza.

En cuanto a las características del muro de la presa, es muy favorable por su cerrada natural en la zona del Pontón donde se ubica, teniendo una altura de unos 30 metros aproximadamente, desde la cota 850 a la 880 en coronación. Según el ingeniero «es una de las mejores cerradas de la provincia de Segovia, solo superada por la risca de Valdeprados en el río Moros».

Una nueva carretera

A partir de este análisis y de estas premisas, Ignacio Tapia propone la construcción de una represa de pequeñas dimensiones en el entorno del actual puente junto a la poza. La capacidad de su vaso sería algo superior a dos hectómetros cúbicos. El ingeniero concreta que esta infraestructura se surtiría del agua del propio embalse proyectado por la Confederación Hidrográfica del Duero en la zona, con un área inundable de unos siete kilómetros. Estaría coronada por una carretera que conectaría los términos de Lastras de Cuéllar y Aguilafuente y que sustituiría al actual puente.

La represa planteada por Tapia permitiría a su vez la construcción de «un lago en la cola del embalse que mantuviera un nivel fijo en el plano superior del agua, el cual se alimentaría del embalse grande ubicado aguas abajo». La longitud sería de cuatro kilómetros y podría tener un aprovechamiento turístico.