Once médicos del Hospital y ocho de Primaria se jubilarán en cuatro años

Camilla y aparataje en un quirófano del complejo. Derecha, un ureterorrenoscopio adquirido recientemente. /Antonion de Torre
Camilla y aparataje en un quirófano del complejo. Derecha, un ureterorrenoscopio adquirido recientemente. / Antonion de Torre

Traumatología, Cardiología, Radiodiagnóstico y Dermatología son las especialidades más complicadas de cubrir, asegura la Gerencia del Área de Salud de Segovia

El Hospital General es la suma de muchas pequeñas cosas», anticipa su director. José Manuel Vicente, a la sazón gerente de Asistencia Sanitaria de Segovia, es consciente de la atención, como todo en la vida «es mejorable»; sin embargo, el centro y sus profesionales lograron que este complejo del segundo escalafón regional por su tamaño se aupara hasta figurar entre los cinco mejores de Castilla y León. Ante las críticas por los tijeretazos aplicados por la administración en las plantillas y los recursos del sistema público, el responsable de la gestión sanitaria en la provincia pone sobre la mesa un dato, el del gasto anual en el conjunto del área de salud. El año pasado, ese desembolso fue de 185.199.000 euros. José Manuel Vicente lo contextualiza y lo enmarca en la curva ascendente que ha seguido esa 'inversión' en Segovia en los últimos ejercicios.

En 2015, el gasto fue de 170 millones; un año después ascendió hasta 174,2 millones; en el curso posterior la cuantía subió 4,2 millones hasta situarse en 178,6 millones. Entre 2017 y 2018, el crecimiento fue superior al 3% hasta superar los 185 millones de euros. Para este año que ya ha consumido mes y medio, el desembolso previsto en el Área de Salud de Segovia se va más allá de los 190 millones de euros. Con esta evolución, el gerente pretende demostrar que «no podemos estar siempre con la mentira de los recortes». José Manuel Vicente matiza que quienes sí han soportado la constricción de las prestaciones retributivas han sido los propios profesionales, a quienes elogia y agradece el esfuerzo que realizan pese a las adversidades laborales. Porque haberlas, haylas.

Carencias «crónicas»

El responsable segoviano admite «problemas crónicos» en la contratación de determinadas especialidades. Las carencias no son nuevas, aunque «nuestro objetivo sea siempre cubrir el 100% de las vacantes». Esas dificultades se dan con más frecuencia en Traumatología, Cardiología, Radiodiagnóstico y Dermatología. Otros servicios en los que suele haber problemas para encontrar profesionales son los de Pediatría y Anestesiología. Por su parte, los déficit en otras áreas son «más eventuales», precisa Vicente, quien añade que la escasez no es exclusiva de Segovia, sino que se repite en otros territorios de la región.

La gerencia también ha hecho sus cuentas para intentar anticiparse a las bajas por jubilación. En el Hospital General, de aquí a cuatro años vista causarán baja once facultativos por cumplir los preceptivos 65 años. Durante el curso pasado ya se jubilaron cuatro; a lo largo del ejercicio presente lo harán dos más; en 2020 serán cinco los médicos que pasarán a la inactividad; en 2021, los cálculos apuntan a que solo habrá una despedida, mientras que en 2022 está previsto que sean tres los galenos a los que les tocará jubilarse porque así lo indica su DNI

«No debería suponer un problema», comenta el gerente, quien sí localiza y focaliza las dificultades en la cobertura de determinadas especialidades para los que no se encuentran titulares. A la hora de gestionar el recambio, el ámbito en el que más se van a notar los huecos que dejarán las salidas por jubilaciones será el de la Atención Primaria, deduce el gerente único. Desde ahora hasta el año 2020, los números de José Manuel Vicente desvelan que van a causar baja por alcanzar la edad de jubilación ocho facultativos. El responsable enmarca estas dificultades en un escenario «global» de falta de médicos de familia.

Para contrarrestar el «déficit que se va a generar», el gerente está convencido de que va a jugar clave «la estrategia de ofrecer interinidades directamente». Para el responsable provincial, «los contratos de tres años van a ayudar» a 'tapar' los vacíos que provoque la escasez de relevos. A favor de esta fórmula esgrime algunas ventajas, como el hecho de que este tipo de vinculaciones laborales se ofrecen «justo antes de tener una plaza en propiedad a la que se accede por oposición». Admite y reitera que «el panorama no es fácil porque el problema no es solo de Segovia».

Los colegios alzan la voz

Por otro lado, en lo que atañe a los centros de salud y consultorios, el gerente de Asistencia Sanitaria del Área de Salud de Segovia también pone encima de la mesa las dudas sobre la continuidad de los MIRque terminan el periodo de formación, no tanto por la cualificación profesional adquirida, sino porque «no está garantizado que los residentes se quieran quedar». El Colegio Oficial de Médicos y las centrales sindicales profesionales vienen alertando de la escasez de sustituciones y del vacío generacional al que se asoma el colectivo de galenos, un precipicio que también amenaza a la Enfermería y que deriva en sobrecargas de trabajo cuando se producen bajas o cuando el calendario voltea las páginas de un periodo de vacaciones. Hace un mes, un informe del Consejo de Colegios Oficiales de Médicos concluía que «el sistema sanitario es inviable ante la falta de profesionales y el modelo ha caducado».

Dicho estudio autonómico, fundamentado en un análisis demográfico de dos años, arrojaba el agravante de que la provincia era la peor dotada de médicos, con 395 por cada cien mil habitantes, cuando la media regional es de 447. Además, los números ponían al descubierto el elevado porcentaje de facultativos que en un corto plazo entran en edad de retirarse. El 44,6% de los médicos en activo han cumplido ya los 55 años, lo que les coloca en la línea de salida para la jubilación a lo largo del decenio que viene.

En la enfermería el panorama es similar, sin llegar al envejecimiento que evidencia el estamento médico. Si se tienen en cuenta las estadísticas que maneja el sindicato profesional Satse, la proporción de efectivos de enfermería por cada mil personas es de 3,5, lo que relega a Segovia a la cola de la región y la sitúa muy por debajo de la ratio media en la Unión Europea, que viene a ser aproximadamente el doble. La delegada de Satse, Miriam Rubio, cree que lo ideal sería duplicar la actual plantilla orgánica, lo que supondría pasar a un plantel conformado por aproximadamente un millar de trabajadores de enfermería repartidos en las dieciséis zonas básicas. Las estadísticas de la Consejería indican que, sumadas la Atención Primaria y la Especializada, en la provincia prestan sus servicios unos quinientos enfermeros.

José Manuel Vicente entiende la inquietud; pero por otro lado asegura que la Administración regional está tratando de poner los medios para intentar que la cobertura de las bajas sea total. El pasado mes de junio el titular regional, Antonio María Sáez, anunció el mayor y más ambicioso refuerzo de plazas convocado en años en el sistema sanitario provincial. El gerente confirma que esa planificación, consistente en la incorporación de treinta profesionales (27 en Especializada y tres en Primaria) avanza.

Consolidación de puestos

El responsable confirma que últimamente «se han consolidado plazas que eran eventuales y que tenían que ver con dar respuesta a una demanda existente». En lo que respecta al ámbito hospitalario, se trata de un traumatólogo, un anestesista, un médico rehabilitador y un digestólogo. En cuanto al personal de Enfermería, el responsable único segoviano también tiene en cuenta la incorporación de siete profesionales en el Hospital General y de dos en el primer nivel asistencial de los centros de salud, y más concretamente en Cuéllar y Cantalejo. Además, se han sumado al red asistencial un fisioterapeuta, la segunda guardia de enfermería en El Espinar y siete técnicos auxiliares.

El gerente pronuncia la palabra «crecimiento» cuando enumera otros puestos que han sido reforzados en el Hospital. Son los de un endocrinólogo, un dermatólogo, dos médicos internistas, dos cardiólogos, un neumólogo, un neurólogo, un intensivista y un microbiólogo. Este último caso, por ejemplo, «ha estado años sin cubrir». José Manuel Vicente apostilla que «no son plazas a mayores, pero sí plazas con las que el Hospital ha crecido». «Habitualmente las eventualidades las soportan los propios equipos, por lo que cuando hay dos compañeros de baja la carga es mucho mayor», expone el responsable de la gestión sanitaria segoviana. Esas tensiones suelen localizarse más en los consultorios y centros de salud, y en particular en el medio rural.