Los nitratos contaminan las aguas de 117 municipios segovianos

Vecinos de Lastras de Cuéllar recogen agua embotellada en uno de los repartos de 2018. /Mónica Rico
Vecinos de Lastras de Cuéllar recogen agua embotellada en uno de los repartos de 2018. / Mónica Rico

Ecologistas en Acción alerta de que están afectados los acuíferos de Cantimpalos-Segovia, Los Arenales y Páramo de Cuéllar

En el mapa que ha elaborado la asociación Ecologistas en Acción sobre las zonas vulnerables por contaminación con nitratos la provincia de Segovia contiene muchos puntos rojos. Queda exenta la zona de la sierra y gran parte del nordeste, desde Ayllón y Riaza hasta Aldealcorvo y Sacramenia; en el resto de la superficie provincial, hay focos de esta alta concentración de sustancias contaminantes, nitratos y nitritos procedentes de la actividad ganadera y agrícola, aunque el problema no está en la superficie, sino en el subsuelo, en los acuíferos y las fuentes de agua. En la página de Ecologistas en Acción que tiene en su dirección el llamativo título de 'nomascerdos.org' hay una relación de municipios incluidos entre las zonas vulnerables, 117 de la provincia que suponen más de la mitad (el 56%), aunque por superficie y por población la proporción es mayor.

El problema de las aguas contaminadas por nitratos, nitritos o arsénico es común en muchos pueblos de toda la comunidad. La contaminación por purines la sitúa Ecologistas en Acción en 709 municipios de Castilla y León, y recoge así los términos municipales de la comunidad incluidos en el proyecto de Decreto de Zonas Vulnerables a la contaminación de las aguas por nitratos, elaborado por la Junta de Castilla y León en febrero de 2017.

En todos estos municipios, incluidos los 117 de Segovia, se ha superado la máxima concentración de nitratos permitida para las aguas de consumo público, que, según la legislación vigente, está en 50 miligramos por litro. «Este mapa muestra de una manera clara e impactante el problema. Hace apenas nueve años, eran 67 los municipios que superaban este límite», informa la organización.

De la problemática se han hecho eco también las asociaciones ambientalistas de Segovia en la reflexión sobre la situación de los acuíferos que han realizado a finales de marzo. Pero en pueblos como, Balisa, Ochando y Lastras de Cuéllar conocen bien el problema, y en este último la población recurre con frecuencia al suministro de agua embotellada porque la del grifo.no tiene el suficiente nivel de potabilidad.

El mapa y el proyecto de decreto relacionan todos los municipios de Segovia afectados, y marcan en el conjunto de todos ellos tres acuíferos: el de Cantimpalos-Segovia, Los Arenales y Páramo de Cuéllar.

Entre tanto, fuentes de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente aseguran «reconocer el problema», pero recalcan que estos datos «no son definitivos». «Es algo que no hemos ocultado en ningún momento. De hecho, fuimos nosotros los que se lo pasamos a Ecologistas en Acción», subrayan. En este sentido, confirman que «en breve, antes de verano», se publicará el listado definitivo de las «zonas vulnerables» afectadas por nitratos derivados de la actividad ganadera. «Estamos trabajando en ello. Esos datos se elaboraron hace año y medio como una primera toma de contacto, pero con estos definitivos habrá bastantes variaciones», sostienen.

Detrás de este problema se encuentran el uso creciente de abonos químicos en la agricultura y el avance de la ganadería industrial y el exceso de purines. La «intensificación» de estas prácticas, como lo calificó la propia Consejería en el momento en el que detectó el problema, vinculado a la «multiplicidad de condiciones climáticas, edafológicas, hidrogeológicas y prácticas culturales» de la región suponen un «grave problema» a la hora de fijar una serie de criterios que agricultores y ganaderos deben aplicar para fertilizar sus suelos. Por ello, en ese instante aprobaron un código de buenas prácticas agrarias en la comunidad. Entre ellas, se incluyen una serie de recomendaciones al aplicar el abono o los periodos recomendables para realizarlo. «Todas ellas están orientadas a rebajar estos niveles», inciden fuentes de la Consejería.

Sin embargo, Ecologistas en Acción considera que estas acciones «no han servido para mucho» porque, dicen, «se encuentran paralizadas desde hace años». «Siguen permitiendo la ampliación de explotaciones de ganado porcino y la apertura de nuevas explotaciones de ganadería industrial». Por otra parte, además de «malos olores y emisión de gases contaminantes», el colectivo ha atribuido los problemas de abastecimiento de agua potable a la «proliferación de estas instalaciones». «Los nitratos ya han contaminado nuestras aguas. En Castilla y León hay alrededor de cuatro millones de cabezas de porcino, y la producción va en aumento. La comunidad no puede permitirse más ganadería industrial».

Peor en Valladolid

Valladolid es la provincia castellana y leonesa más afectada por esta polución de nitratos. Solo 51 localidades se libran de esta situación. No obstante, ni la capital ni los principales municipios, tales como Laguna de Duero, Arroyo de la Encomienda, Medina del Campo, Medina de Rioseco, Simancas o Íscar, son ajenos a este problema. Otros como Mayorga o Villalón de Campos, sí.

La provincia de León representa la otra cara de la moneda, y es que, según arroja el informe, ninguno de sus 211 municipios tiene contaminadas sus aguas. En otras como Burgos o Palencia el índice es bastante reducido. En el primer caso, el 17,25% de los pueblos, hasta 64, forman parte de este mapa. En el segundo, este porcentaje se eleva al 23,5%, si bien afecta a menos localidades (45).