Ingeniería Informática en Segovia: un centro pequeño, pero con muchas salidas laborales

Amelia García se hace una foto en el acto de ayer. A. de Torre/
Amelia García se hace una foto en el acto de ayer. A. de Torre

Amelia García Garrosa revalida la dirección de la escuela universitaria con la solicitud sobre la mesa de ampliar la oferta de plazas

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

Amelia García Garrosa inicia su segunda etapa al frente de la Escuela Universitaria de Ingeniería Informática de la UVA en Segovia con la satisfacción de haber conquistado logros importantes en los últimos cuatro años, pero con desafíos para impulsar un centro que, aunque «pequeño, tiene un formidable dinamismo», como dijo el vicerrector del campus María Zambrano, Agustín García Matilla, quien apostó por la transversalidad y por dar continuidad a la construcción de puentes entre los centros.

Natural de Ávila, García Garrosa es licenciada en Ciencias Físicas, ingeniera en Electrónica de segundo ciclo y doctora en Matemáticas, en todos los casos por la Universidad de Valladolid. Desde 2001 ocupa una plaza de profesora titular en la actual Escuela de Ingeniería Informática de Segovia. Anteriormente había desarrollado su docencia en la Escuela de Ingenierías Industriales de Valladolid. La directora tomó posesión ayer de su cargo en un acto presidido por el rector de la UVA, Antonio Largo, quien se congratuló doblemente por la reelección de Amelia García, ya que quiere decir que «su gestión ha sido muy eficaz y muy bien valorada».

El rector y la responsable de la escuela coincidieron en ensalzar «la elevada empleabilidad» que logran los graduados. Parte de ese éxito al salir al mercado laboral reside en que «cuidamos mucho la relación de la universidad con las empresas». Esto se traduce en la apertura de muchas puertas para realizar prácticas a lo largo de la carrera y en una formación que «favorece las ofertas de trabajo», destacó la directora. Ya no es solo que los ingenieros informáticos salidos de Santa Eulalia sean «muy demandados» por su cualificación profesional, subrayó García; es que además «tienen una muy buena acogida» en las compañías que confían en ellos.

El grado de colocación una vez acabada la etapa académica es «muy elevado», insistió García al repasar los logros de la escuela en los últimos años; pero a su vez esa empleabilidad se afianza como reto para el mandato que acaba de asumir. En la lista de asignaturas que se ha propuesto esta doctora en Matemáticas también figura el «fortalecimiento de las relaciones institucionales y la consolidación de las ya existentes», así como impulsar los programas de intercambio que ya lleva a cabo con centros universitarios de Italia, Alemania, República Checa o Portugal, por ejemplo.

Aunque la cifra de inscripciones ha aumentado, la Escuela de Ingeniería Informática posee la oferta más corta para nuevos ingresos. En la actualidad consta de 152 estudiantes. La directora se ha puesto como prioridad para este cuatrienio subir las matrículas, para lo que solicita «una modificación del plan de estudios para ofertar más plazas».