«El fuego se hubiera comportado igual por muy limpia que estuviera la parcela»

Panorama ayer de la vegetación abrasada por el fuego en la parte alta de la sierra de Guadarrama./ Óscar Costa
Panorama ayer de la vegetación abrasada por el fuego en la parte alta de la sierra de Guadarrama. / Óscar Costa

El delegado territorial de la Junta, Javier López-Escobar, afirma que el suministro de agua potable está «garantizado»

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

La Junta de Castilla y León tiene claras las prioridades de actuación con respecto al incendio de La Granja. Además de continuar con la extinción (con trabajos para refrescar el área afectada que realizan las brigadas forestales), el objetivo primero es evitar que la erosión del suelo que ha ardido contamine acuíferos. De momento, el delegado territorial de la Administración autonómica en Segovia, Javier López-Escobar, subrayó ayer durante una vista a la zona que, sin bien el riesgo es inevitable, también hay toda una planificación que se está materializando para mantener la potabilidad. En cuanto a la polémica suscitada por las posibles causas del foco y las sospechas que se debiera a la suciedad existente en la finca donde tuvo origen, el delegado ha asegurado que «por muy limpia que hubiera estado la parcela, el incendio se hubiera comportado igual». Las condiciones adversas de este año por la sequía y el calor son la principal amenaza.

López-Escobar confirmó que los controles del agua son constantes, en especial en el estanque del Mar, que es del que bebe la población del Real Sitio de San Ildefonso. «Por ahora no se ha detectado contaminación», aseveró al exponer las tareas que se llevan a cabo en el arroyo de El Morete, que nutre al Mar de La Granja. Este acuífero es uno de los dos lugares donde se ha trabajado más intensamente desde que se originara el incendio, el pasado día 4.

López-Escobar citó la creación de diques en el citado arroyo como una de las soluciones «para hacer que el agua no arrastre demasiado del material quemado». Cabe recordar que el Morete hizo frontera a los pies del monte del mismo nombre en el límite con el pinar de Valsaín durante el fuego.

Hay plan de contingenica

Si por accidente o por los motivos que fueran se colara material contaminante, el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Segovia reveló que está previsto «un plan de contingencia» consistente en el cierre de una compuerta y, al mismo tiempo, en el desvío del arroyo hacia el pantano del Pontón. Asimismo, se habilitarían otras fuentes de suministro que se sumarían al depósito que ya posee el Real Sitio de San Ildefonso para contingencias. Con todas estas premisas previstas, Javier López-Escobar hizo hincapié en que «el abastecimiento está asegurado».

En cuanto a la calidad y salubridad del agua, ha manifestado que la estación de tratamiento de La Atalaya y la de Segovia, en el caso de que llegara algún residuo de contaminación al Pontón, «pueden resolver el problema perfectamente». Así pues, el abastecimiento de agua potable a este extenso radio de población del alfoz y de la capital también está «garantizado».

Para frenar la erosión del suelo quemado e impedir en la medida de lo posible el arrastre de cenizas, la Junta también ha iniciado los pertinentes estudios sobre las fórmulas más eficaces. Además de insistir en refrescar los puntos aún calientes, el jefe de la Sección Territorial de Gestión Forestal I, Ignacio Quintanilla, cita un abanico de alternativas que se están sopesando e instalando, como albarradas, que son pequeñas empalizadas de madera, pequeños diques para salvaguardar los acuíferos o el uso de paja para amortiguar y que haga el efecto de un colchón en el supuesto de que se produzcan lluvias que arrastren el suelo.

Prevenir las plagas

Quintanilla también ha destacado, a la par de la restauración, las acciones para evitar la proliferación de plagas, que en estos escenarios de madera quemada encuentran un hábitat idóneo. En este sentido, el experto nombra la colocación de trampas o la corta de la madera que sea factible de ser atacada como las medidas más posibles.

En cuanto a las investigaciones sobre las causas, el delegado territorial ha pedido «paciencia» y ha instado a que no se alimenten la especulaciones. Javier López-Escobar ha subrayado en su exposición de lo acontecido hasta ahora que los incendios como las pesquisas que se abren en incendios como el de La Granja cuentan con un personal profesional muy cualificado. En la actualidad, hay dos líneas abiertas por dos administraciones distintas, que son el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil y la Brigada de Investigación de Incendios Forestales de la Junta.

Además, está «la ventaja de que desde el primer momento se precintó el área», lo que facilitó que el acceso al enclave donde tuvo origen el incendio en el que no ha habido modificaciones del escenario. A tenor del modo de operar de los especialistas, «se sabe muy bien» donde está «punto exacto» en el que se declaró el fuego. En la primera inspección visual sobre el terreno, los profesionales no apreciaron indicios para determinar que las llamas se produjeron por un accidente y «tampoco se han hallado materiales compatibles con la ignición, como cristales», aunque los hay en la zona, precisó el delegado de la Junta.