La falta de personal frena las inspecciones de los apartamentos turísticos en la ciudad

Un grupo de turistas camina con sus maletas por la Plaza Mayor de Segovia. /A. de Torre
Un grupo de turistas camina con sus maletas por la Plaza Mayor de Segovia. / A. de Torre

Los hosteleros esperan que la Junta y el Ayuntamiento aumenten pronto su control

QUIQUE YUSTESegovia

No hay mes o año en Segovia que durante los últimos tiempos no suponga un récord en materia de turismo. Ya sea por el número de visitantes en los monumentos, el de visitas guiadas, la media de pernoctaciones en la ciudad... Distintos indicadores que reflejan la importancia de uno de los sectores económicos principales de la ciudad y que parecen mantendrá una tendencia ascendente durante un tiempo. Sin embargo, el éxito del sector tanto en la capital como en la provincia también ha generado que surjan distintos problemas. Uno de los más notorios es la proliferación de pisos o apartamentos turísticos, la mayoría de ellos sin regular.

Con tan solo una búsqueda rápida a través de Internet uno puede comprobar la amplia oferta de este tipo de alojamientos que existen en plataformas como Airbnb o HomeAway. Por ello, y porque cada vez son más los propietarios de viviendas que optan por esta fórmula como modo de hacer negocio, resulta complicado determinar cuantos viviendas o apartamentos turísticos existen en la actualidad en Segovia capital. Enrique Cañada, vicepresidente de la Agrupación Industrial de Hosteleros Segovianos (Aihs), explica que la asociación realizó un sondeo antes de verano en que detectaron alrededor de un centenar de alojamientos de este tipo. A punto de concluir el verano, calculan que la cantidad ha ascendido hasta más de 120.

El observatorio turístico de Segovia publicado el pasado abril contemplaba todavía un número mayor. Según informes de una empresa especializada en el análisis de este tipo de alojamientos recogidos por el observatorio, existían en Segovia un total de 158 apartamentos activos en plataformas como Airbnb o HomeAway, con una media de 2,3 habitaciones y capacidad media total de 5,3 plazas por apartamento. Si se dan por válidos los datos manejados por la concejalía de Turismo, en Segovia capital hay alrededor de 840 plazas en apartados no reglados, lo que supone una cuarta parte de las plazas ofertadas en Segovia. Un elevado porcentaje que según el observatorio turístico hacen «todavía más destacable s los buenos resultados alcanzados por los hoteles de la ciudad» durante los últimos años.

También dificulta el control de estos alojamientos la variedad normativa que existe sobre los mismos. Así, no es lo mismo un apartamento turístico que una vivienda de uso turístico. Mientras los primeros tienen que estar en una planta baja o en un primer piso y ser más de un apartamento en el mismo bloque, para ser vivienda de uso turístico no hacen falta tales condiciones, según apunta Cañada. «Son alojamientos que están en auge. Antes había uno o dos pisos ilegales, pero ahora solo hace falta meterse en Internet para comprobar como hay pisos en los que se alquilan habitaciones con derecho a baño que tiene decenas o cientos de comentarios con estancias reales de clientes», lamenta el vicepresidente de la Aihs, quien recuerda que se trata de alojamientos que no ofrecen ningún tipo de seguro y que no tributan impuestos por su uso turístico.

Para tratar de poner freno a la tendencia Cañada espera que tanto la Junta de Castilla y León como la concejalía de Turismo realicen más inspecciones. «En zonas como Barcelona o las Islas Baleares se hacen. Se realizan inspecciones, se ponen denuncias y se ponen sanciones a los infractores», señala. Sin embargo, cuando han trasladado su opinión a las administraciones se han encontrado con la misma respuesta: falta personal. «Si en la Calle Real o en la Plaza Mayor se abre un bar sin licencia o se vende comida o bebida en un puesto sin permiso enseguida va la Policía Local. Pero en las mismas zonas de la ciudad se están alquilando habitaciones sin licencia para ello y no se toma ninguna medida», critica Cañada.

El Peahis

La aprobación definitiva del Plan Especial de las Áreas Históricas prevista para este viernes supone un motivo para la esperanza de los hosteleros. «Lo regula todo en el casco histórico y para que una vivienda sea de uso turístico todo el edificio tendrá que estar destinado a ese uso y deberán contar además con entrada independiente». Cañada espera que una vez entre en vigor la regulación y el seguimiento de este tipo de alojamientos pueda ser mayor. «Podremos hacer denuncias ante la Junta y ante Urbanismo. Primero se mandará una nota informativa y si no se corrige denunciaremos», afirma el vicepresidente de la Aihs, que también confía en que suponga una oportunidad para crear puestos de trabajo (recepcionistas o personal de limpieza). Como ejemplo también pone la «gran labor» que desde hace meses realiza la Asociación de Turismo Rural y Activo con denuncias de alojamientos ilegales.

Por último, Cañada considera que aunque se trata de perfiles de clientes distintos, la proliferación de pisos turísticos supone una mayor competencia para los hoteles. «El cliente que se hospeda en hoteles suele quedarse menos noches. Por su parte, en los apartamentos turísticos la estancia media es superior a las dos noches. Ofrecen más servicios como una sala de estar, además de la obligación de contar con un dormitorio y una cocina aparte»