Uno de cada diez vecinos del municipio reside en zonas contaminadas por ruido

Avenida de Padre Claret, una de las vías más ruidosas de la ciudad./Antonio de Torre
Avenida de Padre Claret, una de las vías más ruidosas de la ciudad. / Antonio de Torre

Las calles con más tráfico son las principales generadoras, según el mapa sonoro

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

La ordenanza municipal de ruidos y vibraciones establece la prohibición, entre otras, de las conductas de los ciudadanos que se consideran «no tolerables». Los límites son para los comportamientos en el exterior y de acuerdo con la Ley del Ruido de Castilla y León (de 2009), y en aras a la buena convivencia ciudadana. Estas conductas, que cita de forma expresa el artículo 55 de la norma municipal, son «gritar, vociferar, cantar, patear, dar golpes, arrastrar, silbar o cualquier otra conducta similar, especialmente en horario nocturno». Y añade después varios puntos más sobre distintas actividades, como explotar petardos o reuniones de varias personas en la calle que pueden perturbar el descanso de los vecinos. Pero esto son comportamientos que cada año motivan quejas al Defensor del Ciudadano, en cuyo informe anual recoge siempre los ruidos derivados del ocio nocturno. Y las infracciones que prevé la ordenanza van de los 50 euros hasta los 300.000 cuando son muy graves o reiteradas.

Pero hay otros impactos sonoros de los que se ocupa el Mapa de Ruido elaborado por el Ayuntamiento de Segovia en 2013, actualizado en 2018 (hay que ponerlo al día cada cinco años, según la ley) y aprobado el pasado 3 de diciembre por la Consejería de Fomento. Son los ruidos causados por el tráfico, el transporte ferroviario y la actividad industrial. Y en este nuevo mapa la consejería indica al aprobarlo, en el decreto publicado en el BOCyL, que respecto al diagnóstico de 2012 «se observa una disminución del porcentaje de población afectada», como destaca la concejala de Obras y Servicios, Paloma Maroto.

En esta revisión del Mapa de Ruido de Segovia la mayoría de las zonas del municipio están consideradas como zonas levemente ruidosas y el porcentaje total de población afectada por ruido (por encima de 55 decibelios) es de algo más del 9,8%, aunque la media si se considera que de noche sube a un 21% (porque los requisitos para la medición de decibelios son más altos) es ligeramente superior al 15%. Y ha mejorado porque en 2012 era del 9,92%, en horario de día (de 7:00 a 19:00 horas), el mismo de tarde (de 19:00 a 23:00) y del 21,11% de noche (de 23:00 a 7:00 horas).

La media es por tanto de 16 de cada cien vecinos afectados por ruido, pero en horarios diurnos sería de una de cada diez. Y no puede hablarse de elevada contaminación acústica porque en Segovia no hay industrias cercanas a zonas residenciales ni tampoco tienen un impacto las estaciones ferroviarias, al tener muy poca actividad la antigua estación y estar alejada del casco urbano la estación del AVE Segovia-Guiomar.

Las zonas más afectadas son por tanto las que concentran más tráfico, las principales avenidas y las antiguas travesías de las carreteras nacionales y regionales: las avenidas de Padre Claret, Juan Carlos I y Constitución, Vía Roma y la calle San Gabriel (con mayor incidencia desde que comenzaron las obras para desdoblar la SG-20), y el eje del paseo de Ezequiel González, Conde Sepúlveda y Obispo Quesada y la calle Coronel Rexach, que es el eje transversal para comunicar los dos lados de la ciudad.

En los mapas los colores rojo, naranja y azul, que corresponden a los niveles por encima de 65 decibelios y hasta 75, están situados en las calles más transitadas y donde se produce una mayor concentración del tráfico rodado. En todo el municipio no hay una sola zona que supere los 75 decibelios, según el estudio de Audiotec.

En general, la revisión del Mapa Estratégico de Ruido de Segovia, aprobado sin alegaciones como el de 2012, no introduce muchos cambios. De acuerdo con la norma regional, el documento ha de distinguir las zonas de ruido por afectación del tráfico rodado, la actividad ferroviaria y la industrial. Pero de estas dos últimas apenas hay incidencia en el municipio de Segovia. La revisión la ha realizado la misma empresa que hizo el mapa de ruido hace seis años, Audiotec Ingeniería Acústica, con una subvención de la Junta de Castilla y León y un presupuesto total de 17.900 euros.

De hecho, el documento señala que en la elaboración del mapa de ruido no se contemplan otros emisores acústicos propios de las actividades domésticas, el comportamiento vecinal o la actividad laboral, y dice que «el tráfico rodado constituye el foco de ruido más importante», pues «para el ruido debido al tráfico ferroviario no existe población expuesta, debido a la escasa frecuencia de trenes que circula por el área urbana del municipio» y «para el ruido debido a las actividades industriales no existe población expuesta, a consecuencia de las distancias que existen entre las áreas industriales y las zonas habitadas».

Por barrios

Así, del diagrama de sectores que contiene la revisión se deduce que los barrios con mayor población expuesta al ruido en horario de día son los de Cristo del Mercado y Estación de ferrocarril y el barrio San Millán y Extramuros, «que suponen el 55% y 32% respectivamente del total de población afectada del municipio. El 9% de la población afectada en el municipio vive en el barrio de San Lorenzo y San Marcos, mientras que los demás barrios representan un porcentaje relativamente bajo, debido a que tienen una menor población». Las mediciones se han realizado también para los horarios de tarde y de noche, y en ambos casos, igual que en el horario de mañana, el porcentaje de población afectada es algo mejor que en el mapa de 2012.

Plan de acción y medidas

El principal objetivo de los mapas estratégicos de ruido es evaluar la exposición de una zona a la contaminación acústica para adoptar medidas que la reduzcan y mejoren la calidad de vida de los ciudadanos. Es lo que dice la ley. Y en el mismo sentido va el plan de acción, que en esta última redacción es bastante genérico porque «hemos pensado que sea de unas líneas muy generales, un planteamiento abierto para que la próxima corporación pueda plantear las medidas concretas», explica Maroto.

El Ayuntamiento probará el adoquín prefabricado en tramo inferior de Padro Claret

Pero sí hay propuestas que el equipo de gobierno municipal está poniendo en marcha y que la próxima corporación desarrollará sin duda. Una de ellas es la de sustituir el adoquinado de granito por asfalto en las zonas donde sea posible, como se ha hecho en la avenida de la Constitución y como se va a hacer en el tramo de Padre Claret entre Soldado Español y la glorieta de Duque, «hasta donde permite la Comisión de Patrimonio de la Junta», porque, apunta Paloma Maroto, «el adoquín combinado con el paso de vehículos, y sobre todo de autobuses, influye mucho en el ruido».

Por eso también propone sustituir el adoquín de granito en el tramo inferior de Padre Claret, ya que Patrimonio puede autorizar el adoquín prefabricado, que es más liso, ocasiona menos ruidos y menos problemas de baches. «Ya ha sido probado en otras ciudades, y nos vamos a arriesgar y vamos a hacer una prueba en la parte inferior de Padre Claret para ver la respuesta, y si da resultado nos plantearemos cuando sea posible instalarlo en otras zonas», comenta Maroto.

Desde 2012

La primera identificación de los focos de ruido fue el mapa sonoro de 1999, que fue actualizada en 2012-2013, y las actuaciones realizadas desde entonces por el Ayuntamiento para disminuir los efectos de la contaminación acústica por tráfico rodado, según recoge la revisión de 2018, han consistido en la peatonalización de calles en el centro histórico, los controles de velocidad por badenes, comprobaciones de niveles sonoros de vehículos, mejoras en la ordenación de la circulación, control de circulación de vehículos pesados, préstamo de bicicletas o las campañas de educación ambiental.

Además, en cuanto a edificios, se exige desde el Ayuntamiento el cumplimiento en el proyecto arquitectónico y mediante estudios y comprobaciones lo contemplado en la Ley del Ruido de Castilla y León, tanto para la licencia de obra como para la licencia de primera ocupación.

Otras medidas son la delimitación de zonas 30, porque como se ha comprobado en la calle de las Nieves en san Lorenzo la reducción de la velocidad también reduce el nivel sonoro. Y destaca Maroto que en todo el recinto amurallado la velocidad máxima es de 20 kilómetros por hora, por lo que «si se llevara a rajatabla, a pesar del adoquinado, se notaría mucho en el nivel de ruido».

Las campañas para promocionar el uso del transporte público son otra medida. Recalca la concejala que «un buen servicio público anima a utilizarlo y a dejar el coche en casa, y al reducir el número de coches circulando se reduce el nivel de ruido». De ahí que, con la entrada en servicio de los nuevos autobuses en abril, «más eficientes y con menor nivel de emisión sonoro», está prevista una nueva campaña «y el objetivo estaría cumplido».

También está previsto introducir medidas correctoras de los niveles de ruido en todos los contratos del Ayuntamiento, para la realización de obras y la utilización de maquinaria y, por ejemplo, en el nuevo pliego para adjudicar el contrato de recogida de basuras están reflejadas estas medidas en las características de los camiones y en los sistemas de recogida de contenedores, así como en las máquinas barredoras de aceras (que estarán dotadas con sistemas de insonorización) o en las sopladoras de hojas.

«Esta tónica estará presente en el resto de pliegos del Ayuntamiento –apunta Maroto–, para que todos los departamentos tenga presente el mapa de Ruido, incluso en la organización de actividades culturales respecto a volúmenes sonoros y horarios». Ya lo aplica Urbanismo a la hora de conceder las licencias para nuevos locales de ocio, a los que exige limitadores acústicos. Y en la planificación de nuevos edificios las empresas pueden ver en el mapa de ruido cuál es la situación de cada zona, de manera que ahora no tendrán que hacer un estudio como establece el código técnico de la edificación y bastará con que adapten el proyecto a los datos que tiene el Ayuntamiento de Segovia.