En diez años se jubilarán un tercio de las enfermeras de Segovia

Una sanitaria acompaña a un paciente por un pasillo del Hospital General./Antonio de Torre
Una sanitaria acompaña a un paciente por un pasillo del Hospital General. / Antonio de Torre

Las condiciones laborales y la bajo ratio de profesionales por paciente dificultan el relevo en la comunidad y en la provincia

LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

El cuerpo de enfermería de Segovia afronta un complicado relevo generacional. El sindicato Satse estima que en los próximos diez años se jubilarán al menos un 30% de las enfermeras y enfermeros de la provincia. «Va a haber muchas jubilaciones y consideramos que no se está llevando a cabo con la suficiente previsión. Podría oscilar de un 30% a un 50% el porcentaje de la plantilla que se jubilará en los próximos 10 o 15 años», explica la delegada provincial del sindicato, Miriam Rubio. Con motivo del Día Internacional de la Enfermería, el colectivo aprovechó para reivindicar su labor y las mejoras necesarias para seguir cumpliéndola.

Satse cree que la figura de la enfermera escolar ayudaría a la detección precoz del acoso

El problema de futuro se agudiza porque falta generación de recambio. Hay todo tipo de condicionantes. Por ejemplo, las trabas que han acompañado a la bolsa de empleo del Sacyl; se publicó la fecha de corte la semana pasada. «Aquí está agotada, nos toca tirar de gente que no ha podido inscribirse. Esperemos que no tarden mucho en baremar para que puedan contar con estos profesionales». ¿Cómo incentivar a los enfermeros para que trabajen aquí? «Se están intentando ofertar contratos más largos pero desde el sindicato consideramos que se deben ofertar mejores condiciones laborales». Por ejemplo, que las carteleras con los turnos lleguen con suficiente antelación.

La consecuencia es que la Comunidad de Castilla y León no lo tiene fácil para competir con otras que ofrecen mejores condiciones o con otros países.

Más de 250 niños de tres colegios se curten ante la posibilidad de una emergencia

El sindicato Satse invitó ayer a más de 250 niños de los colegios Diego de Colmenares, Claret y Fray Juan de la Cruz a visitar la carpa instalada en la avenida del Acueducto. «La convocatoria ha tenido bastante éxito, hemos intentado invitar a alguno más, pero por capacidad ha sido imposible», explicó la secretaria provincial de Satse, Miriam Rubio. Por tanto, el sindicato se ha ofrecido a impartir este tipo de talleres, «que gustan mucho», en las aulas o en los propios centros escolares. Los alumnos que dieron sonido y colorido a la soleada mañana del lunes llegaron desde segundo curso de Infantil a segundo de Primaria. Hicieron varios talleres. El más importante, cómo reaccionar ante una situación en la que un paciente necesite una reanimación cardio-pulmonar (RCP) o esté inconsciente. El objetivo es que, sin heroicidades, todos sepan qué primer paso dar. De hecho, uno de los lemas de la carpa es que no hacen falta superpoderes para proteger una vida. «Una atención correcta, aunque venga de un niño, puede salvar a esa persona hasta que llegue la ambulancia». ¿Qué consejos deben saber los pequeños? «En cuanto alguien no responde, hay que llamar inmediatamente al 112. Les preguntarán si respira o no, y en función de una respuesta u otra se les dará una serie de pautas». De la experiencia de tantos niños sujetando pequeños muñecos a los que reanimar hay una carencia clara: la ubicación. «Es curioso que cuando llaman no saben decir dónde viven». Para resolverlo, sugieren tener anotada la dirección en la nevera o al lado del teléfono. O pedir ayuda a un adulto. También hubo un segundo taller, organizado por una matrona, dirigido a educación materno-infantil y hábitos saludables.

Satse lamenta que los profesionales no puedan dedicar a sus tareas el tiempo que, según su formación y conocimientos, deberían dedicar a sus pacientes. «Sobre todo, para aumentar la seguridad de la atención. Si no tenemos un número de pacientes lo suficientemente pequeño para poder atenderles con calidad, aumenta el peligro de muerte porque, indudablemente, se pueden cometer errores. Es muy serio», subraya Rubio. Esa sobrecarga asistencial impide a más del 61% de los profesionales finalizar las tareas previstas en su turno de trabajo; más del 55% prolonga su turno de trabajo para completarlas.

Como respuesta, el sindicato continúa con su recogida de firmas en toda la Comunidad de Castilla y León en busca de tramitar una ley en el Congreso de los Diputados que exija a los servicios de Salud que no se supere el ratio adecuado de pacientes por cada enfermero. La media europea está en torno a los nueve profesionales por cada 1.000 habitantes; en Castilla y León el dato baja 4,31 por cada millar, una cifra similar a la segoviana. «Evidentemente, sale mucho más barato cubrir una planta en Primaria con dos profesionales que con cuatro, pero queremos incidir que esto repercute claramente en la seguridad hacia el paciente».

Esa rutina de estrés se traduce en bajas laborales, crisis de ansiedad o errores a la hora de dar la medicación correcta al paciente correcto. «No haces una cura en condiciones, no te da tiempo a prestar esa atención como te gustaría… Se hace a matacaballo». El mensaje que lanzan es que invertir en profesionales de enfermería supone un ahorro de millones de euros. Por ello, el colectivo quiso visibilizar la labor global de sus profesionales en todos los ámbitos. «El sindicato quiere destacar su labor como agentes cuidadores de la salud, de toda la población en general. También, concienciar a la sociedad y a los partidos políticos de lo que es la enfermería».

Agresiones

No es un mensaje menor porque la estadística se vive en el día a día y el paciente puede equivocar al responsable. «Cuando te está esperando más de lo que considera, a veces nos encontramos con situaciones que no deben ocurrir nunca». Rubio subraya que las agresiones se paliarían con más profesionales. Menciona casos como un enfermero de atención primaria que acude a un domicilio familiar; si el paciente cree que se ha retrasado, pueden suceder agresiones verbales, coacciones, insultos, amenazas e incluso, por desgracia, pueden llegar a las manos y es necesario avisar a las fuerzas de seguridad.

Satse ha apostado por actos como el de este lunes en dos carpas de la avenida del Acueducto, en parte, como gesto para reivindicar la figura de la enfermera escolar. «Creemos que en todos los colegios debe haber una enfermera. Por muchos motivos, no solo lo que implica en hábitos saludables o atender a problemas urgentes, sino porque hoy en día los profesores se están encontrando con problemas serios o enfermedades crónicas que les sobrepasan». Hay casos que están en auge como los ataques epilépticos o os problemas diabéticos, que requieren un control diario. Situaciones como una hipoglucemia suponen todo un reto para un centro escolar.

La figura de la enfermera en los centros educativos ayudaría también a la detección precoz del acoso escolar. «Creemos que aporta mucho al colegio, tanto a profesores, padres o alumnos, porque la atención mejora», señaló Rubio.