Denuncian el uso del teléfono para recabar información clínica previa a hacerse una resonancia

Dos sanitarios analizan en ordenadores una resonancia en el Hospital General de Segovia. /De Torre
Dos sanitarios analizan en ordenadores una resonancia en el Hospital General de Segovia. / De Torre

Satse y la Asociación de Víctimas de Negligencias Médicas alertan de que el método usado en el Hospital puede vulnerar la seguridad del paciente

César Blanco Elipe
CÉSAR BLANCO ELIPESegovia

El sindicato de enfermería Satse expresa su denuncia por lo que considera una práctica «cuanto menos irregular» en el complejo hospitalario de Segovia. La diana de su dardo es el procedimiento que se sigue desde hace algo más de un mes en el servicio de admisión y documentación clínica a la hora de cumplimentar los cuestionarios de salud previos y necesarios para la realización de una resonancia magnética. Según la queja de la organización, esas preguntas se están haciendo por teléfono, con los riesgos que conlleva este tipo de comunicación ya que «no garantiza la seguridad del paciente», arguye la secretaria provincial de Satse, Miriam Rubio.

Asimismo, el sindicato precisa que este procedimiento se puso en marcha con la intención de «evitar alteraciones en las agendas del servicio de Resonancia. Es decir, para que no proliferen las anulaciones de la cita por no poder llevar a cabo la prueba, y con ello, impedir aumentos en las listas de espera. Así, la dirección médica del Hospital dio unas instrucciones a las enfermeras encargadas de gestionar la admisión y la documentación clínica encaminadas a recabar la información previa a través de un cuestionario antes de la asignación de una cita.

Las preguntas a las que ha de contestar el paciente incluyen datos necesarios sobre la salud de los que depende de que la resonancia se pueda hacer o no, expone el sindicato. Es decir, se interroga al paciente sobre si porta alguna prótesis metálica como un marcapasos, si sufre alguna enfermedad, si padece alergia y si da su permiso para administrarle un contraste intravenoso. La central denunciante asegura que el procedimiento «no ese está llevando a cabo conforme a la ley básica que regula la autonomía del paciente y los derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica». Para la representante de Satse, existe «una disminución notable de la seguridad» del usuario.

La vía telefónica para cumplimentar el cuestionario «no es el método más adecuado para garantizar la identidad del paciente y la comprensión de la información que está recibiendo», añade Rubio. «Las llamadas se realizan sin ninguna medida de seguridad, como podría ser la grabación de la conservación».

Coacciones y amenazas

El sindicato profesional se reunió con la dirección médica, que se comprometió a revisar el protocolo, según recoge Satse. Pero la organización se llevó una desagradable sorpresa cuando dos enfermeras del servicio «fueron coaccionadas y amenazadas» con abrirles un expediente disciplinario por parte de la gerencia al emplear otras vías alternativas para cumplimentar el cuestionario, como a través de un fax a un centro de salud.

La Asociación de Víctimas de Negligencias Médicas se ha sumado a la denuncia expresada por la central profesional de enfermería. Este colectivo considera que el procedimiento de la discordia «debe ser retirado», y solicita que se expediente al responsable que permite que se ejecute «en perjuicio de la seguridad del paciente».