Copese abrirá en primavera su planta de trabajo en Villacastín con 50 nuevos empleos

Vista general del Centro Integral Cárnico de Villacastín./El Norte
Vista general del Centro Integral Cárnico de Villacastín. / El Norte

El juzgado autoriza a la empresa segoviana la compra del Centro Integral Cárnico de la localidad

QUIQUE YUSTESegovia

Los responsables del Grupo Copese llevaban meses esperando la decisión del juzgado de lo Mercantil número 5 de Madrid relativa al recurso interpuesto por la empresa con sede en Coca contra la desautorización de la venta del Centro Integral Cárnico (CIC) de Villacastín, donde tenían intención de instalar una planta de trabajo. Esperaban noticias, ya fueran negativas, para poner en marcha las distintas alternativas a la instalación en Villacastín; o bien positivas, como así ha sido, para finalmente poder adquirir un centro por el que llevaban cerca de dos años peleando.

Finalmente, el juzgado madrileño notificó a principios de semana su decisión a los responsables de la empresa. Una sentencia firme contra la que cabe recurso, según explica el director de Copese, José Muñoz. «Es probable que algún otro comprador interesado recurra, pero es improbable que el juzgado lo acepte», afirma con confianza Muñoz. Así, celebra la decisión de los tribunales al tratarse de una noticia «largamente esperada» por los responsables de la empresa caucense, que encuentran en las instalaciones de Villacastín una oportunidad para incrementar su negocio durante los próximos años (Copese ya es la décima empresa de la provincia con mayor volumen de negocio de Segovia).

Así, y a la espera de posibles recursos por parte de otros interesados en el CIC, los dirigentes de la empresa muestran su intención de poner en marcha el centro «cuanto antes». Para ello, deben acometer diversos trabajos de acondicionamiento que durarán varios meses y que consistirán, sobre todo, en la instalación de un nuevo sistema eléctrico que sustituya a lo que queda del anterior, víctima de los ladrones de cable.

Si las previsiones y deseos de Copese se cumplen, la nueva planta de trabajo de Copese en el Centro Integral Cárnico de Villacastín comenzará a operar durante la próxima primavera, «en torno al mes de abril», según José Muñoz, que rechaza hacer pública la cantidad de dinero por la que adquieren las instalaciones. El director de Copese también calcula que durante los primeros meses de funcionamiento del CIC se crearán medio centenar de empleos, cifra que podría multiplicarse hasta por cuatro en un plazo «de tres o cuatro años cuando ya estemos trabajando a pleno rendimiento». Así, las previsiones anunciadas en su momento por el alcalde de Villacastín, Jesús Grande, establecían que la planta podría dar a trabajo a cerca de 400 personas (entre puestos de trabajo directos e indirectos).

La decisión del juzgado madrileño de autorizar la compra del CIC por parte de Copese también supone el carpetazo definitivo a la principal alternativa que manejaba la empresa, y que consistía en la construcción de una planta en Coca junto al resto de sus instalaciones. «Eso es algo que ahora ya queda desechado»», reconoce José Muñoz.

Origen

En el origen del CIC, en 2003, estuvieron la cooperativa Avícola Ganadera Segoviana (Avigase), Caja Segovia, Ganaderos Reunidos Segovianos (Garese), Proinserga (salió de la iniciativa en 2004) y otras sociedades pequeñas. Las obras del centro fueron inauguradas en enero de 2009 con una previsión de ingresos de 55 millones de euros si se lograban comercializar veinte millones de kilos de carne. Pero en apenas tres años llegó la quiebra y el cierre del centro, declarando el Juzgado número 2 de Segovia el concurso de acreedores en diciembre de 2011, un procedimiento que ha estado abierto durante casi siete años y que derivó en fase de liquidación.

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