Cerca de 3.000 personas caminan en Segovia con la Asociación contra el Cáncer

Participantes en la marcha contra el cáncer, durante los primeros metros del recorrido./Antonio de Torre
Participantes en la marcha contra el cáncer, durante los primeros metros del recorrido. / Antonio de Torre

Su presidenta, Anajosé, vuelve a reivindicar la unidad de radioterapia y mejoras en el transporte

Quique Yuste
QUIQUE YUSTESegovia

Los datos que maneja la delegación segoviana de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) son similares a los anunciados años atrás. Las reivindicaciones de la asociación, centradas en la unidad de radioterapia, la mejora del transporte a los enfermos y la búsqueda de soluciones a los problemas sociolaborales de los pacientes, también son recurrentes con el paso de los años ante la falta de remedios por parte de las administraciones. Lo que tampoco varía, y si lo hace es para mejor, es el apoyo de la sociedad segoviana a los enfermos y familias afectados por patologías cancerosas.

La sexta edición de la 'Marcha contra el Cáncer' volvió a ser un éxito de participación y una demostración de solidaridad por parte de los segovianos. A última hora del sábado, los inscritos en la actividad organizada por la AECC ya habían superado la barrera de los 2.500. En la mañana del domingo, minutos antes de comenzar el recorrido, eran decenas de personas las que a última hora trataban de formalizar su participación en un evento que finalmente contó con la presencia de cerca de 3.000 personas. «Con los que estén vamos a disfrutar de la mañana», indicó antes de la marcha la presidenta de la asociación, Ana Sanjosé, contenta con el respaldo a las actividades de la AECC que mostró la sociedad segoviana. «Para nosotros esa es la mayor satisfacción. La gente nos demuestra día a día su colaboración», indicó.

Por la misma línea se manifestó la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, una de las participantes en la marcha (también lo hicieron otros concejales del Ayuntamiento, diputados provinciales, procuradores autonómicos y diputados nacionales). La alcaldesa señaló que es «fundamental» acompañar a la AECC en un evento que sirve para apoyar a la asociación, «una de las imprescindibles en la ciudad y en la provincia», y reconocer su «extraordinaria labor con el apoyo tanto a los enfermos y sus familias como con la investigación».

La marea verde volvió así a inundar las calles de Segovia en una mañana agradable que sirvió para cumplir distintos objetivos. El primero, dar visibilidad a la fuerza y la importancia que tiene la asociación en la provincia, con más de 3.000 socios. El segundo, y quizás el más importante, recaudar fondos para continuar con las actividades que realiza y para seguir con las investigaciones que en el futuro puedan servir a combatir de una manera más eficaz la enfermedad. El tercero, con la propia realización de la marcha, la promoción de hábitos de vida saludables que sirvan para prevenir el cáncer; y el cuarto, gracias al respaldo mostrado por la sociedad segoviana, reivindicar las necesidades que tienen la asociación.

Diversión y solidaridad

El sol y una temperatura agradable fueron el contexto meteorológico perfecto para una mañana saludable, deportiva y cargada de solidaridad por las calles de Segovia. Antes de las diez de la mañana, la plaza del Azoguejo comenzó a teñirse del color verde característico de la Asociación Española contra el Cáncer. Sus camisetas, con el lema 'Segovia en marcha', cada vez fueron más numerosas en el entorno del Acueducto, donde diversos corrillos se empezaron a formar antes del inicio de la marcha, prevista para las 10:30 horas.

La sencillez del recorrido invitó a muchos segovianos a no perderse una cita en la que los 7 euros de la inscripción fueron a parar a la Asociación Española contra el Cáncer. Muchos decidieron participar de forma individual, otros lo hicieron en familia y otros muchos con amigos. Daba igual la forma, ya que lo importante era demostrar, por sexto año consecutivo, el apoyo de Segovia a los enfermos (y sus familias) de patologías cancerosas. Los globos verdes para dar aún más colorido al evento no faltaron en un recorrido de apenas cinco kilómetros de longitud que fue completado en poco más de una hora y en el que tampoco faltaron los carritos de bebé -para que desde edades muy tempranas tomen conciencia de la importancia de la marcha- o las mascotas, algunas incluso vestidas con la propia camiseta.

Una vez finalizó la marcha, que contó con la animación en la salida y la llegada de dulzainas y tamboriles, hubo tiempo para reponer fuerzas gracias a los miles de bocadillos preparados por los voluntarios de la asociación desde horas antes del inicio de la caminata. Por si a alguno todavía le quedaban fuerzas después de un tranquilo paseo por Segovia, la música animó durante toda la mañana la avenida del Acueducto, en la que no faltaron los bailes para apoyar la labor de la Asociación Española contra el Cáncer.

Las demandas de la Asociación Española contra el Cáncer, afirma Sanjosé, no son en contra del trabajo que realiza Sanidad o Servicios Sociales. «Nosotros necesitamos apoyo y colaboración sobre todo de las instituciones. Eso tienen que entenderlo. Estamos con ellos, pero tienen que entender que queremos que asuman las necesidades de la población que les trasladamos, tanto en prevención como en tratamientos».

Una de las reclamaciones en las que más ha insistido la AECC durante los últimos años –con recogida de firmas incluida– es la necesidad de dotar a la provincia de una unidad de radioterapia para tratar a los enfermos. «Estoy esperando a la nueva consejera de Sanidad», manifestó Ana Sanjosé, frustrada con la falta de avances para su instalación en la provincia. «La unidad de radioterapia es algo muy importante para nosotros», señaló la presidenta provincial de la AECC, quien teme que todavía faltan varios años para que se convierta en una realidad tras las recientes declaraciones de la consejera en las que aplazaba a 2022 su instalación en Ávila. «Si Ávila se retrasa hasta 2022, que era para el 2020, Segovia iba detrás. No sé cual es la excusa porque ya están montadas las unidades piloto ¿Por qué el retraso? No lo entendemos», dijo Sanjosé, preocupada por posibles nuevas demoras.

Por todo ello, y a la espera de una reunión con Verónica Casado –la nueva consejera– en la que pueda trasladarle todas sus demandas, pidió a la responsable del área de Sanidad de la Junta de Castilla y León que se pusiera en el papel de los enfermos. «Lo que me gustaría es que la nueva consejera de Sanidad se montase un día en una ambulancia e hiciera el recorrido que realizan los pacientes desde Segovia y desde los pueblos hasta Valladolid. Solo sería un día, para que viera lo que es eso para una persona enferma, muchos de ellos sufriendo además la quimioterapia. Si se pone en la piel de esas personas cambiaría de opinión rápidamente».

Pero no es la única mejora que reivindican. También insisten en mejorar el transporte de los enfermos de patologías cancerosas a Valladolid. Aunque reconocen que sí se han producido mejoras en los horarios, lamentan que los vehículos sufren el paso del tiempo y de los kilómetros sin que se solucionen sus deficiencias. «Hemos pasado un invierno con las ventanillas sin subir, con ruidos, pasando frío... Eso no se puede permitir. Hay que estar vigilantes y buscando la comodidad de esos pacientes que ya sufren bastante», declaró.

«La inmunoterapia es el futuro»

Parte del dinero recaudado en la marcha de ayer será destinado para la renovación de la beca de investigación que cada años ofrece la Asociación Española contra el Cáncer. Dotada con 100.000 euros, se otorgó en 2017 al doctor Carlos del Fresno Sánchez y su proyecto consistente en buscar nuevas estrategias para mejorar el tratamiento del cáncer con la inmunoterapia mediante el aumento de células dentríticas en el tumor y la respuesta anti-tumoral. «Renovaremos la beca por otros dos años», confirmó Ana Sanjose, quien recuerda que además del proyecto se aporta el 35% de los ingresos de la asociación a la investigación.

La tercera gran demanda de la AECC, y a menudo una de las más olvidadas, es la mejora de las condiciones sociolaborales de los pacientes. «Es una parte que se nos queda coja y que es importante para los pacientes resolver», explicó Sanjosé, partidaria de que se valore la incapacidad de esas personas y su adaptación posterior a sus empleos, porque no son pocas las que, después de haber un superado un cáncer, tienen que volver a sus puestos de trabajo.

En aumento

Los cáncer de mama, de colón –ha aumentado mucho en los últimos años–, de próstata y de pulmón son los más habituales tanto en España como en la provincia, donde cada año se diagnostican cerca de 1.500 casos nuevos cada año. Un 1% de la población de la provincia, «un porcentaje muy alto» según Sanjosé que tienen necesidades «que hay que cubrir».

La atención que realiza la AECC para satisfacer esas necesidades también va en aumento, en especial en el apartado psicológico. «La gente tiene que saber que estamos ahí», subraya la presidenta provincial de la asociación, quien celebra que durante el último año se haya incorporado un nuevo psicólogo al equipo de trabajo para ofrecer una mejor atención en la provincia, donde se presta ayuda psicológica a cerca de 2.000 personas al año. Además, las económicas también centran buena parte de los esfuerzos de los trabajadores de la AECC. «Aumentan cada día», declara Sanjosé. «Las necesidades son muchas, no solo monetarias, también de equipamiento», añade. En concreto, se prestan ayudas económicas y préstamos a unas 300 personas al año en la provincia. No son las únicas labores de la AECC, que también centra su trabajo en la prevención con trabajos que afectan a aproximadamente 4.000 personas de la provincia.

Para prestar todo ese apoyo, la Asociación Española contra el Cáncer cuenta en Segovia con 69 delegadas con sus respectivos voluntarios, 120 de los cuales estuvieron presente en la marcha para que se desarrollase sin ninguna incidencia.