El calor y el aire procedente de Madrid disparan el nivel de ozono

Panorámica aérea de la ciudad de Segovia. /A. Tanarro
Panorámica aérea de la ciudad de Segovia. / A. Tanarro

La ciudad registra este año 29 días con valores superiores al de protección de la salud

MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

El ozono tiene un olor metálico, irritante cuando la concentración es intensa. Pero es difícil percibirlo, solo suele notarse antes de las tormentas eléctricas, cuando se forma, y suele confundirse con el de 'tierra mojada', que no se debe al isótopo del oxígeno, sino a unas bacterias del suelo. No solemos notarlo ni cuando hay altas concentraciones, como ha ocurrido este año en Segovia en varias ocasiones durante periodos de altas temperaturas. Este gas puede ser considerado contaminante cuando su presencia supera determinados niveles, y las administraciones públicas, los ayuntamientos, está obligados a comunicarlo a la población.

De hecho, el 'Informe de ozono en Castilla y León' de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, referido al periodo del 1 de enero al 30 de septiembre de este año, indica que son 35 las veces que en la estación de Segovia se han registrado valores de 120 microgramos de ozono por metro cúbico de aire, que es el valor objetivo para la protección de la salud humana, que no deberá superarse más de 25 días cada año de media en un periodo de tres años. Con este dato, la Estación de Control de Calidad del Aire de Segovia, situada junto al colegio Martín Chico, en el barrio de San Lorenzo, es la que más días ha superado este umbral de todas las de Castilla y León. Este viernes, el concejal de Izquierda Unida, Ángel Galindo, pidió explicaciones en el pleno por la «inacción» del Ayuntamiento de Segovia ante los altos niveles registrados este año, aunque la competencia en esta materia es de la Junta de Catilla y León, por no ponerlo en conocimiento de la población. Galindo expuso que la estación de Segovia ha medido este año concentraciones de ozono que en 108 ocasiones sobrepasaban los 100 microgramos por metro cúbico, que es el valor guía de la Organización Mundial de la Salud. Además, durante 35 días se superó el nivel de 120 microgramos, que es el válido en la legislación europea y en la española.

La norma establece que si este valor de referencia se supera durante 25 días de media en tres años consecutivos la administración autonómica ha de elaborar un plan de control de la contaminación. Según el concejal de IU, «esto ya ha ocurrido en Segovia durante la última década, incluidos los tres últimos años, y las medidas por parte de la Junta siguen sin llegar». La legislación también establece la obligación de comunicar a la población cuando se supera el límite de 180 microgramos por metro cúbico, y la de establecer la alerta si se es mayor al umbral de 240 microgramos durante tres horas consecutivos, si bien ninguno de los dos casos ha ocurrido.

El mencionado informe de la Consejería, por otra parte, indica otros datos que no tienen valor legislativo, al no superar los límites de la norma, pero que muestran valores de ozono de 100 microgramos por metro cúbico en 109 ocasiones, con un valor de la media anual de datos horarios de 70 microgramos, un valor máximo de la media horaria de 168 y un valor máximo de la media de ocho horas de 139. Este dato lo confirmó el portavoz de Ecologistas en Acción para la calidad del aire, Miguel Ángel Ceballos, y lo centró en el pasado 12 de julio, y explicó que del 10 al 14 de julio todos los días menos uno se superó el límite de los 120 microgramos. Según sus datos, el 20 de junio, comenzó la primera subida de la temporada estival con un rango de 121 microgramos por metro cúbico, aunque el pico más destacado se detectó el jueves 26 de junio con un índice de 136 microgramos por metro cúbico.

Ceballos explicó que la primavera y el verano son las estaciones de mayor riesgo debido a que la radiación solar y que el caso de Segovia es «particular» porque ni hay concentración de industrias ni un tráfico masivo por el casco urbano, los dos factores que más influyen en las altas concentraciones de ozono, y se debería a los compuestos orgánicos volátiles de los pinares y a las nubes de gases que se desplazan desde Madrid atravesando la sierra de Guadarrama. Es una teoría que no está demostrada, pero en su opinión existe una correlación muy clara porque siempre que en el área metropolitana del norte de Madrid hay concentraciones muy elevadas, en Segovia también se superan los límites. Otro informe de la Junta, el de calidad del aire de 2017, señala que «las superaciones del umbral de información a la población por ozono coinciden con el final de dos de las tres olas de calor registradas».

La estación de Segovia de la calle de Las Nieves también mide otros parámetros. El de concentración de dióxido de azufre (SO2) indica que a lo largo del año pasado no se superó ninguno de los umbrales límite, igual que en el caso del monóxido de carbono (CO); tampoco se superaron los límites de dióxido de nitrógeno (NO2) de comunicación y alerta, pero sí en 13 ocasiones el de protección de la salud, establecido en 40 microgramos.

Límites

Pero sí hubo registros por encima de los límites en el caso de las partículas o material particulado que tiene siempre el aire en suspensión. El valor límite diario para la protección de la salud humana es de 50 microgramos de partículas por metro cúbico y en Segovia se superó en tres mediciones, y el de 40 microgramos, que es el límite anual, en nueve, una vez descartado el material desértico (calima) y siempre con partículas de material de diámetro menor de 10 micras.

En la justificación de su petición al equipo municipal de gobierno, Ángel Galindo citaba datos de la estación segoviana aportados por Ecologistas en Acción, la organización que interpuso una demanda para obligar a la Junta de Castilla y León a elaborar y aprobar «a la mayor brevedad» los preceptivos Planes de Mejora de la Calidad del Aire, según la sentencia reciente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, aunque para las zonas que superaron los umbrales entre los años 2011 y 2014, entre las que entonces no estaba Segovia.

La sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJ llegó al pleno de las Cortes de Castilla y León, donde el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, anunció tras ser interpelado que su departamento está ya elaborando un plan regional de Calidad del Aire. Sin embargo, Galindo recordó que el Ayuntamiento aprobó por unanimidad en 2017 una moción, a propuesta de IU, para que fuera elaborado un plan de comunicación y sensibilización para situaciones de alerta por contaminación del aire urbano por ozono, así como para que se elaborase un protocolo de actuación si se diera el caso. Por eso pidió explicaciones en el pleno, porque a pesar de que se han superado los umbrales para comunicar a la población los altos niveles de ozono «no se ha tomado ninguna medida».

Cuando dio a conocer la sentencia del TSJ, Ecologistas en Acción recordó que el Gobierno central tampoco ha elaborado el Plan Nacional de Ozono Troposférico que comprometió en 2015, y subrayó, igual que el edil de IU, que la Agencia Europea de Medio Ambiente estima en 1.800 los fallecimientos prematuros anuales que ocurren en España por la exposición a niveles de ozono como los registrados en verano en el centro y sur de España, pues el gas es tóxico para personas, animales y plantas cuando supera los niveles de riesgo.

 

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