El rey Felipe VI habla en La Granja de un «cambio de era» ligado a la cuarta revolución industrial

Felipe VI, acompañado de Emilio Lamo de Espinosa, se dirige al Palacio Real. /M. A. L.
Felipe VI, acompañado de Emilio Lamo de Espinosa, se dirige al Palacio Real. / M. A. L.

El órgano consultivo de la entidad expresa su preocupación por la ausencia de la política exterior en el debate de las recientes elecciones generales

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

El rey Felipe VI, que ha presidido este lunes en el Palacio Real de La Granja la reunión anual del Consejo Científico del Real Instituto Elcano, ha manifestado, en su intervención al final de la reunión, que se dice a menudo que asistimos a una era de cambio, pero ha subrayado que «estamos ante algo mayor, ante un cambio de era», según indican fuentes oficiales. El motivo principal de este cambio, ha indicado, es la llamada cuarta revolución industrial y su impacto, la que está inducida por la inteligencia artificial, los macrodatos (big data), la tecnología 5G o la nanorrobótica, «materias que comienzan a formar parte de la vida cotidiana», nuevas tecnologías que ya producen un impacto en la vida cotidiana y en su contribución al desarrollo económico».

En su intervención, Felipe VI ha declarado que el Real Instituto Elcano «atraviesa un momento dulce», pues en la última tabla de clasificación de la Universidad de Pensilvania alcanza un buen puesto entre todos los 'think tanks' del mundo. Por eso ha felicitado a otras instituciones representadas en el consejo científico del Real Instituto Elcano, como el CDB (Centro para Asuntos Internacionales de Barcelona) o la Fundación Alternativas, y también al propio instituto por su contribución a la cumbre de 'think tanks' celebrada en Madrid, que ha sido la reunión más nutrida celebrada en Europa hasta la fecha.

También ha intervendido el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, para presentar los retos a los que se enfrentará la Unión Europea tras las elecciones del 26 de mayo. En un contexto en el que los miembros del Real Instituto y su consejo han expresado su preocupación por la ausencia de la política exterior en el debate de las pasadas elecciones generales, Borrell ha indicado que también le preocupa el hecho de que «solo el 27% de los españoles» sabe que el mismo día que las municipales se celebran las elecciones al Parlamento Europeo.

Borrell ha manifestado su extrañeza porque hay día «casi todas las políticas nacionales están condicionadas por las políticas europeas» y ahora tenemos la ocasión de hablar de estas cuestiones ante las elecciones europeas «de una manera constructiva», por lo que habrá que hacer un esfuerzo «pedagógico» ante unos comicios europeos que son también «existenciales» porque se va a plantear una importante opción entre los partidos europeistas y los que no lo son.

Emilio Lamo de Espinosa, presidente del Real Instituto Elcano, ha expresado momentos antes de la reunión del consejo científico que «el tema de la política exterior e incluso el tema de Europa han estado llamativamente ausentes, no ha habido ningún comentario», en ninguno de los dos debates de televisión, y eso pone de relevancia la existencia de la institución, cuya tarea es analizar la enorme importancia que tiene el entorno exterior, pues «todo lo importante (para España) acaba discutiéndose y aprobándose en Europa».

Evitar un conflicto armado en Venezuela

Emilio Lamo de Espinosa ha señalado que también es complicada la situación «en la frontera sur, las relaciones con Marruecos o con Argelia, en general en el Mediterráneo, aunque hoy está estabilizada, pero siempre es de enorme importancia y nos puede desestabilizar». Además, Lamo de Espinosa ha declarado que también es importante siempre para España la relación con América Latina, con Cuba o Venezuela.

Respecto a Venezuela, ha indicado que «hay diferencias entre los partidos», pues si bien en general en política exterior «hay bastante consenso», salvo en este caso, y el Gobierno «está siguiendo la pauta europea de apoyar a la presidencia de Guaidó pero evitar cualquier situación que pudeda llevar a un conflicto armado, que sería muy negativo».

La importancia del sector exterior es tal que «más de una tercera parte del PIB español depende de las exportaciones» y de él dependen más de cinco millones de empleos, ha subrayado Lamo de Espinosa.

El presidente de esta importante 'think tank' española ha recalcado que este es un «momento delicado» para Europa, pues tiene problemas externos, de establización de sus fronteras, de aliados, como la alianza con Estados Unidos, «cuando menos discutible», y problemas de índole interna como la existencia «importante» de «partidos euroescépticos, cuando no claramente eurófobos» no tanto en España como en varios países europeos.

«Nos ha sorprendido mucho y personalmente me disgusta» que no haya habido este debate europeo en las elecciones generales, ha manifestado Lamo de Espinosa. Cree que «es imposible separar la política exterior de la interior» y que comete un «serio error de falta de visión» «esta España ensimismada que solo se mira a sí misma y no atiende al entorno».

Por eso confía el presidente del Real Instituto Elcano que las elecciones europeas del 26 de mayo «en el debate político de España se incorporen los temas de política exterior porque romperá el ensimismamiento, incluso el regional, porque también lo hay», pues somos «un país muy volcado en sus políticas locales y con poco interés, en la opinión pública en general, por los temas de política exterior».

Desde esta óptica, ha considerado que existe un riesgo de que la campaña de las elecciones autonómicas y municipales produzca «el mismo silencio sobre política exterior que hemos tenido en las generales».

Lamo de Espinosa ha explicado que el principal reto para el nuevo Gobierno será «como siempre Europa» y ha recordado la frase de Ortega y Gasset, «España es el problema, Europa es la solución, que ha sido una guía en los últimos cuarenta años, europeizarnos, hacernos igual que Europa». No obstante, ha precisado que «eso ya no es así, Europa ya no es la solución, es también un problema», y España tiene que contribuir de una forma «más decidida y enérgica a la construcción de una Europa más fuerte y más solidaria».

Pero la construcción es difícil y se deduce de la enumeración de diversas cuestiones: «Francia está en una situación complicada, Alemania también, no digamos lo que significa el brexit, pensemos en la situación de Italia, en la de Polonia y Hungría; es decir, el contexto europeo es complicado y el liderazgo español en este momento no solamente es necesario, es que se espera».