El ascensor entre Gascos y Vía Roma costará 119.000 euros, una tercera parte de lo previsto

Escaleras junto a las que se construirá el ascensor entre la calle Gascos y Vía Roma./Antonio de Torre
Escaleras junto a las que se construirá el ascensor entre la calle Gascos y Vía Roma. / Antonio de Torre

El plazo de ejecución de las obras es de ocho meses

QUIQUE YUSTESegovia

El proyecto más votado por los vecinos en la primera edición de los presupuestos participativos de Segovia no verá la luz hasta principios de 2020, según los plazos que se deducen de los procesos de contratación y ejecución de las obras. La construcción del ascensor de la calle Gascos, que salvará el desnivel entre la calle del barrio de San Lorenzo y la parte final de la avenida Vía Roma, tendrá un plazo de ejecución de ocho meses, un periodo de tiempo que ha sorprendido al equipo de gobierno (esperaba una obra menos duradera) y que retrasará su puesta en funcionamiento, salvo adelanto considerable en los trabajos, hasta el próximo año.

Por otro lado, el equipo de gobierno también se ha visto sorprendido, aunque en este caso positivamente, por el coste que supondrá para las arcas municipales la construcción del elevador. Si en un primer momento los técnicos municipales consideraron que el ascensor costaría unos 400.000 euros, el proyecto aprobado ayer en la junta de gobierno local rebaja el precio a una tercera parte: 119.000 euros.

La rebaja, además de suponer un ahorro importante para las cuentas municipales, también permitirá agilizar los plazos para adjudicar la obra. « Tiene que hacerse un procedimiento de contratación, pero no creo que tenga que salir a licitación», afirmó la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero. Su intención es que las obras puedan comenzar «cuanto antes», por lo que se espera que la empresa seleccionada pueda iniciar los trabajos durante el verano. Además, la regidora expresó su deseo de recortar, si es posible, los plazos de ejecución previstos.

Búsqueda de fórmulas para el Paseo del Salón

Más despacio marchan los trámites para elaborar el proyecto de la instalación que se realizará para salvar el desnivel existente entre el barrio de San Millán (en concreto, la calle del mismo nombre) y el Paseo del Salón. Se trata de una propuesta que fue la segunda más votada en la primera edición de los presupuestos participativos, tan solo por detrás del elevador de la calle Gascos, y cuyo coste se estimó en aquel momento entre los 500.000 y los 600.000 euros.

Sin embargo, seis meses después de la votación el equipo de gobierno todavía no ha decidido la fórmula que emplearán para salvar el desnivel. «Se está viendo cual es la mejor solución técnica», confirmó ayer la alcaldesa, Clara Luquero, quien anunció que la todavía concejala de Obras, Paloma Maroto, se desplazó ayer a otra ciudad –no dijo cuál– para estudiar instalaciones para objetivos similares. «En este caso hay que estudiar qué modalidad es la que mejor se adapta a las condiciones de ese espacio físico», subrayó Luquero.

Luquero se mostró más partidaria de un ascensor o cualquier otro sistema de elevación que lleve inclinación a una escalera mecánica. «Las personas mayores o que van en sillas de ruedas tendrían más problemas. Creo que un ascensor es mucho más accesible, pero vamos a ver que es lo que deciden los técnicos y que se puede hacer ahí», añadió.

El sistema escogido servirá para mejorar la accesibilidad en la zona, objetivo que ya fue propuesto en una moción aprobada por el pleno municipal en 2012 y llevada de nuevo a votación el pasado otoño por Izquierda Unida y Centrados en Segovia. En aquella ocasión, ambas formaciones solicitaron la implantación de «accesos mecánicos», sin especificar de que tipo, que fuesen respetuosos con el patrimonio paisajístico de la zona y que sirvieran para salvar un desnivel de unos 20 metros. Aprobado de nuevo por el pleno municipal, obtuvo 244 votos en la primera votación de los presupuestos participativos.

El proyecto del ascensor, que cuenta con la autorización de la comisión territorial de patrimonio, establece una banda de acera con hormigón semipulido para facilitar el acceso hasta la instalación. «La parte superior será en cristal, para que tenga el menor impacto visual posible, y la inferior en acero», explicó Luquero sobre un elevador que guarda similitudes con los instalados en la avenida Padre Claret. El ascensor estará ubicado junto a parte superior de las escaleras.

Destino del ahorro

La reducción de importe que se destinará a la construcción obligará al Ayuntamiento de Segovia a buscar un nuevo destino a los más de 200.000 euros de diferencia entre el coste final del elevador y la estimación inicial realizada por los técnicos cuando se propuso la idea en los presupuestos participativos. Por el momento, el equipo de gobierno prefiere esperar a la elaboración del proyecto del ascensor o remonte mecánico en las escaleras que unen San Millán con el Paseo del Salón (segunda propuesta más votada), por si en ese caso también hay diferencias entre la estimación (unos 500.000 euros) y el precio final. Si quedase dinero sin invertir, sería destinado a mejorar la accesibilidad de la Línea 4 del transporte urbano.