Aprender a vivir sin plástico

Los objetos expuestos durante el taller./ Mónica Rico
Los objetos expuestos durante el taller. / Mónica Rico

Almudena Pascual ofrece en Cuéllar un taller en el que propone generar menos residuos

MÓNICA RICO

Prevenir la generación de residuos y sustituir los productos que utilizamos en nuestro día a día por otros cuyo envase o sus piezas principales no estén compuestos de plástico, fueron los objetivos del taller impartido por Almudena Pascual dentro de las iniciativas del Cegafest, que se desarrolló bajo el título 'Cómo vivir sin plástico'.

Durante el mismo, Pascual ofreció datos y ejemplos para poder evitar la generación de gran cantidad de residuos, especialmente en los productos que se utilizan y que son «de usar y tirar» y que la mayoría están compuestos de plástico. Además, ofreció propuestas de sustitución en la higiene, el hogar, o cuando se sale fuera de casa. «A la hora de comprar, normalmente utilizamos objetos que están compuestos de plástico y se ofrecen ejemplos para sustituirlos por otros que no tienen ese componente y que además tienen una vida mucho más larga», afirmó la joven, estudiante de ingeniería del Medio Natural. En lo que se refiere a cuidado personal, Pascual mostró a los asistentes cómo el cepillo de dientes de plástico se puede cambiar por uno de bambú, o el dentífrico en tubo por una pasta de dientes natural o en pastillas. El desodorante con envase de plástico se sustituye por otro natural con envase de cartón y los champús o geles líquidos se cambian por sólidos, en forma de pastilla.

De hecho, estos productos son de los que más suelen llamar la atención en los talleres que imparte Almudena Pascual. «Normalmente lo que compramos es champú líquido y viene en envase de plástico. La sustitución de ese producto puede ser un champú sólido, que son pastillas que no generan ningún residuo. Además, la mayoría están hechas con productos naturales, con aceites esenciales… eso es lo que más llama la atención, porque también tienen olores característicos».

Continuando con el cuidado personal, se propone el cambio de la esponja normal por una de lufa, o una jabonera de plástico por otra de madera. Las toallitas desmaquillantes se pueden sustituir por los discos de algodón; las compresas, tampones y salvaslips por una copa menstural o compresas y salvaslips de tela; la maquinilla de afeitar de plástico por una de metal o eléctrica; el cepillo de uñas de plástico por otro de madera con cerdas vegetales, al igual que el cepillo de pelo o los peines.

En el hogar

También existen sustitutos sencillos de encontrar para vivir sin plástico (o con el menor posible) dentro del hogar. Entre las propuestas de Pascual están el cambiar las pinzas de plástico por otras de madera, comprar estropajo de lufa, cepillos de madera, bayetas compostables, cambiar las fiambreras de plástico por otros de cristal con tapa de madera, cambiar los utensilios de cocina de plástico por otros de madera, y tratar de sustituir el uso del film de plástico y el papel de aluminio por fundas para fruta y verdura, la quesera, tarros de cristal o una bolsa de silicona. Y para fuera de casa, Almudena Pascual tiene multitud de propuestas, comenzando por las bolsas de plástico, «que se pueden cambiar por bolsas de tela o de algodón en el caso de las bolsas pequeñas a la hora de pesar la fruta o la verdura», apuntó. La botella de plástico se puede sustituir por una de aluminio o de cristal e incluso volver a la cantimplora. Para el bocadillo, en lugar de papel de aluminio o fil de plástico, se puede utilizar un portabocadillos o una fiambrera, aunque existen otras opciones como la bolsa de silicona.