La alcaldesa confía en empezar las obras del ascensor de la calle Gascos antes de que concluya el año

Lugar en el que se instalará el ascensor de la calle Gascos. /Antonio de Torre
Lugar en el que se instalará el ascensor de la calle Gascos. / Antonio de Torre

El Ayuntamiento estudia el proyecto que se llevará a cabo para salvar el desnivel entre el barrio de San Millán y el paseo del Salón

QUIQUE YUSTESegovia

La primera gran inversión resultante de los presupuestos participativos del año 2018 está un paso más cerca de convertirse en realidad. La junta de gobierno local aprobó ayer el expediente de contratación para la instalación del ascensor en la calle Gascos. El proyecto, que fue el más votado por los vecinos de Segovia en la votación realizada en otoño de 2018, tendrá un presupuesto de 119.229 euros IVA incluido, aunque en el proceso de licitación es posible que se presenten ofertas por debajo de ese valor.

De hecho, con la aprobación del expediente de contratación se inicia el proceso para adjudicar la instalación del ascensor, uno de los últimos trámites administrativos que restan para el comienzo de las obras. Una vez se adjudiquen, la empresa seleccionada podrá comenzar con las obras, que tienen un plazo de ejecución de siete meses. Según indicó ayer la alcaldesa, Clara Luquero, la intención del Ayuntamiento de Segovia es resolver todos los trámites administrativos que restan antes de que acabe el año para que las obras puedan comenzar en 2019. Así, el ascensor no entraría en funcionamiento hasta mediados de 2020. Será un ascensor con exterior de cristal (parecido a los de los aparcamientos de Padre Claret) que irá ubicado junto a la escalinata que baja a la calle Gascos, en el barrio de San Lorenzo y a pocos metros de la plaza de la Artillería. Finalmente se ha optado por ubicarlo junto a la escalera, por lo que va a dar justo en el descansillo.

Más habrá que esperar para ver en funcionamiento el ascensor que salvará el desnivel entre el barrio de San Millán y el paseo del Salón. También resultante de los presupuestos participativos de 2018, el Ayuntamiento estudia en la actualidad el proyecto que ya ha recibido el visto bueno de Patrimonio. «No le ve inconvenientes», declaró Luquero sobre el proyecto. La alcaldesa también apuntó que la solución por la que apuesta el Ayuntamiento para salvar el desnivel es la de un ascensor «convencional» que ascienda de forma vertical. Parece descartada la segunda alternativa manejada por los técnicos que consistía «en una especie de carril con unos muros de vidrio de dos metros y medio cada uno que funcionarían como una especie de funicular siguiendo la trayectoria de las escaleras y, por lo tanto, ascendiendo de manera inclinada». El ascensor vertical quedaría unido al paseo del Salón con una pasarela aérea que daría conexión desde el entorno de la fuente situada frente a la Puerta de la Luna. La planta del ascensor correspondiente a la calle de San Millán iría empotrada en el actual muro de contención y, sobre este muro, nacería el cuerpo del ascensor, una estructura metálica con cerramiento de cristal.