El aeródromo de Fuentemilanos llevará el nombre de José Antonio González

Momento del homenaje a José Antonio González Velasco, con el descubrimiento del monolito que lleva el nuevo nombre del aeródromo. /A. Tanarro
Momento del homenaje a José Antonio González Velasco, con el descubrimiento del monolito que lleva el nuevo nombre del aeródromo. / A. Tanarro

Familiares y decenas de amigos y alumnos rinden un sentido homenaje al instructor de vuelo fallecido el día 8

Carlos Álvaro
CARLOS ÁLVAROSegovia

A falta del papeleo oficial, el aeródromo de Fuentemilanos se llama desde ayer aeródromo José Antonio González. Así lo ha decidido su socio y también gerente de Aeronáutica del Guadarrama, Miguel Jurado, que ayer descubrió, junto a los hijos, la viuda y los padres del instructor de vuelo fallecido el día 8 en las pistas del aeródromo, un monolito erigido en su memoria, en el acceso principal a las instalaciones. El anuncio del nuevo nombre del aeródromo de Fuentemilanos, situado a dieciséis kilómetros de la capital segoviana, culminó el sentido homenaje que familiares, amigos y alumnos rindieron al jefe de vuelos de la instalación, hombre carismático que los aficionados tenían por «el alma del vuelo sin motor en toda Europa».

El tributo, sencillo pero intenso y vibrante, reunió a cerca de quinientas personas en uno de los hangares del aeródromo. Miguel Jurado, roto por la emoción en muchos momentos, llevó la coordinación del acto, en el que participaron, espontáneamente, algunos de los alumnos de José Antonio González Velasco, de 51 años, jefe de vuelos, socio y uno de los gerentes de la empresa propietaria del aeródromo. Todos lo recordaron con especial cariño, como un hombre entregado a su trabajo diario, a su familia y a sus amigos, un hombre «cabezota», «perseverante» y «generoso». Muchos habían venido del extranjero exclusivamente para participar en el homenaje. Querían a José Antonio y siempre lo llevarán en la memoria. «Nunca olvidó una cara. Nosotros nunca lo olvidaremos. Serás memoria viva dentro de todos nosotros», rezaba uno de los cientos de mensajes que han llegado, a lo largo de esta semana, desde distintas partes del mundo. «Recuerdo a José Antonio sonriendo, siempre sonriendo. Solo con estar y ser, se ganó el mayor de mis respetos y mi cariño. 'Vive la vida', me dijo una vez. Y así quiero recordarle, viviendo la vida», apuntó Ángel Vilches, otro de sus alumnos.

Los testimonios de amistad, cariño y afecto y el torrente de anécdotas en que se convirtió el homenaje dejaron lugar, por unos minutos, al espectáculo en las pistas del aeródromo. Siete miembros del aeroclub Gatos en el Aire hicieron con sus avionetas pasadas a baja altura sobre la pista de despegue. Sin embargo, el momento más emotivo llegó con el anuncio del cambio de nombre de la instalación y el descubrimiento del monolito. Los asistentes depositaron a su alrededor cientos de ramos de flores en homenaje a un hombre cuya memoria permanecerá siempre ligada al aeródromo de Fuentemilanos. Los hijos de José Antonio se fundieron en un interminable abrazo con Miguel Jurado, que no pudo contener el llanto.

 

Fotos

Vídeos