Fuentemilanos guarda luto por la pérdida del «alma del vuelo sin motor en toda Europa»

José Antonio González, con polo azul, este verano en el aeródromo./Antonio Tanarro
José Antonio González, con polo azul, este verano en el aeródromo. / Antonio Tanarro

El aeródromo permanece cerrado tras el fallecimiento de José Antonio González, pero la idea es reabrirlo en cuanto las autoridades de aviación civil lo permitan

Miguel Ángel López
MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSegovia

La inesperada muerte de José Antonio González Velasco ha adelantado la suspensión de la actividad en el aeródromo de Fuentemilanos, donde era el jefe de vuelos y gerente de las instalaciones. El experimentado piloto ha sido «el alma del vuelo sin motor en España y en Europa», comenta emocionado su socio y también gerente de Aeronáutica del Guadarrama, Miguel Jurado, para quien González era «la mejor persona que había en este mundo» y su fallecimiento supone «una gran pérdida para nosotros y para este deporte en toda Europa».

El equipo de Fuentemilanos celebrará el sábado en el aeródromo, a las 12:30, una ceremonia-homenaje en su memoria

El perfil profesional de González es envidiable. Paracaidista, piloto comercial de aviones, de ultraligeros, piloto e instructor de vuelo sin motor, técnico de mantenimiento de aeronaves… era «el alma de Fuentemilanos» y reunía unas 2.500 horas de vuelo en monomotores y 7.000 en planeadores. Su accidente ha truncado su vida y la brillante trayectoria del aeródromo emprendida por él y Miguel Jurado al frente de un nuevo equipo desde el pasado mes de abril, cuando formalizaron la adquisición de la mayoría de las acciones de Aeronáutica del Guadarrama a la Diputación y los ayuntamientos de Segovia y Riaza.

Un proyecto para toda la comarca

Aparte del que han organizado para el 15 de diciembre, los responsables del aeródromo de Fuentemilanos piensan hacer un merecido homenaje en memoria de José Antonio González la próxima temporada y contarán con la asistencia de muchos amigos y profesionales del vuelo porque el piloto era de los más conocidos y reconocidos por su trayectoria en este mundo. Mientras, el dolor por la pérdida tratarán de mitigarlo la familia (deja mujer y dos hijos) y los socios y amigos de González con la continuidad de las actividades, que será el mejor homenaje. «Tengo muy claro lo que voy a hacer, seguir con el que era nuestro proyecto fundamental, abrir el aeródromo a toda la comarca; en eso estábamos trabajando los dos, con mucha ilusión para que Fuentemilanos sea un polo de atracción y toda Segovia venga a divertirse», señala embargado por la pena Miguel Jurado. Asumieron la gestión de la sociedad Aeronáutica de Guadarrama y del aeródromo en abril, con nuevos proyectos para impulsar la empresa, como una escuela de drones y la formación de pilotos. «Nos iba muy bien, estamos teniendo muy buena aceptación en toda la comarca, y que se implicaran los ayuntamientos y las entidades es nuestra ilusión», sostiene el amigo y socio.

Su intención es parar lo menos posible. En condiciones normales el aeródromo cierra del 18 de diciembre al 9 de enero; ayer y hoy lunes está suspendida la actividad, pero Jurado indica que va a seguir la máxima que impera en el mundo del vuelo: «Volver a volar lo más pronto posible, porque es la única manera de superar los traumas y los miedos».

Ayer, Miguel Jurado lanzó el correspondiente NoTAM, aviso para aviadores (de su acrónimo en inglés 'Notice To Airmen'), que anuncia el cierre del campo de vuelo incluso para emergencias, y esperaba que fuera válido solo para 48 horas, con la intención de volver a abrirlo en cuanto las autoridades de aviación civil emitan su dictamen preliminar sobre las implicaciones de seguridad en el accidente.

«No hay implicaciones de seguridad, el accidente es una fatalidad porque todos los protocolos y procedimientos de todos los que estaban en pista se siguieron a rajatabla», declara Jurado, que también es un experimentado piloto y codirector del aeródromo.

De hecho, este incidente fatal es también un accidente de planeador único. «En este mundo del vuelo sin motor el accidente típico es por la pérdida de sustentación o el choque en vuelo de dos veleros que coinciden en una térmica; este es el primero en tierra que he visto en cuarenta años», afirma. «Es un suceso absolutamente anormal», explica Jurado, y lo confirma la estadística de la Comisión de Investigación de Accidentes Aeronáuticos, que es pública. «Es la primera vez que ocurre algo así, que se produce una muerte al golpear un velero a una persona que está en la pista», asegura.

La familia y el equipo de Fuentemilanos reciben estos días condolencias de toda España, pues José Antonio González era la persona más conocida en el vuelo a vela. Ayer por la tarde se celebró su funeral en la iglesia de Nueva Segovia y después fue incinerado.