Unos 2.000 ciclistas marchan en Segovia con Perico Delgado y Dori Ruano por la igualdad entre sexos

Dori Ruano y Pedro Delgado se saluda tras terminar el recorrido de la marcha. /Óscar Costa
Dori Ruano y Pedro Delgado se saluda tras terminar el recorrido de la marcha. / Óscar Costa

La popular marcha cicloturista que organiza el ahora comentarista televisivo rinde un homenaje particular a las mujeres deportistas, encarnado en la ciclista salmantina

Luis Javier González
LUIS JAVIER GONZÁLEZSegovia

El largo discurrir de la calle Dámaso Alonso tiene ese aroma a mecánica de bicicleta, a frenos y neumático; también el sonido de dos millares de ciclistas parando máquinas tras superar una marcha agotadora. Los curiosos se amontonan pasada la una y media de la tarde en los aledaños del pabellón con la pregunta del millón. ¿Cuándo llega Perico? Es la hora señalada, unos 30 minutos después del grupo de cabeza; con esa diferencia llegó el año pasado, acompañado de Miguel Induráin. Tocaría esperar una hora más, con el vermú ya bien avanzado, para que Pedro Delgado, que hizo de «samaritano», llegara acompañado de una valiente Dori Ruano, que completó los 165 kilómetros del recorrido. Entonces, el segoviano desata una cascada de adoración. Se multiplican los selfies y se traban las bicicletas a su lado.

¿Como habría sido 1988, el año que ganó el Tour de Francia, con redes sociales? «¡No me lo quiero no imaginar!», sonríe tras recuperar un cierto espacio vital y hacerse la foto de familia. «En este tipo de eventos, la gente te tiene mucho cariño y puede participar, conocer lugares...» La 26 edición de la marcha cicloturista, con 2.046 corredores inscritos –1.863 pasaron el control de chip de la salida– que salieron a las ocho de la mañana de la plaza de Artillería, homenajeaba a las 91 mujeres participantes en un gesto para que esa proporción suba, pues hay 22 hombres por cada una de ellas. La mayoría completó un recorrido más corto, de 120 kilómetros, planteado en parte como incentivo.

El compromiso de Delgado implicaba ser lugarteniente de Dori Ruano, un símbolo de esa lucha, en el recorrido largo. «Aunque haya sido una hora más de bicicleta, ha sido una hora menos de sufrimiento porque otros años llegaba totalmente muerto. He estado haciendo de buen samaritano y Dori me ha sorprendido. Con lo poco que ha entrenado, la hemos ido convenciendo por el camino para que aguantase», explicó Delgado, satisfecho con una mañana sin mucho calor. El segoviano pidió un auge del ciclismo femenino. «Movistar tiene un equipo de mujeres del máximo nivel, otras formaciones, carreras... Se está dando un salto cualitativo y lo importante es que cada vez haya más mujeres participando en cualquier evento deportivo. Incluso los fabricantes piensan más más en la mujer que en el hombre porque es mucho más coqueta. Está siendo un revulsivo en el mercado».

El segoviano Francisco Herrero fue el primero en cruzar la línea de meta. Estuvo en la primera selección de unos 15 corredores que pasó Navacerrada en cabeza y sobrevivió a la bajada de Cotos, peligrosa por la gravilla. El paso por Morcuera marcó una nueva selección y en Cadencia, con el portugués Joao Moreira en cabeza, se agarró. Se formó un grupo de cinco en el último descenso que cazó al fugado y Herrero, de Carbonero el Mayor, se impuso al sprint. Tras cortarse en Navafría, mantuvo distancias y recuperó terreno. «Al final es una marcha. No soy el ganador, soy el primer clasificado», subraya. «La clave es buscar tu estrategia. Yo he gastado mucho para cazar y he tenido suerte». Él, de 29 años, compite en mountain bike –ganó el último open de maratón de Castilla y León– y está preparando el campeonato de España.

El segoviano completó el recorrido en 4h33m50s. Los grupos perseguidores acusaron el desgaste del viento en la parte final. «No vamos a coger, pero no perdamos el tren», le decía a su compañero Rafael Vidal, que perdió contacto en la última subida. Fueron cayendo los grupos y la primera mujer en cruzar la meta fue Alba Herrero. Los 120 kilómetros del recorrido corto fueron la distancia más larga sobre la bicicleta para esta castellonense, de 18 años. Se apuntó por su padre, que la corre por cuarto año seguido. Ella, que está empezando a competir en ciclismo, ve necesario la reivindicación femenina. «Hay que darlo a conocer. Que es un deporte de mujeres, que aunque hay pocas cada vez vamos siendo más». El grueso de las mujeres optó por el recorrido corto –la organización no clasificó los tiempos– y la más rápida en hacer el largo fue Isabel Serrano (5h44m29s).

En una marcha como La Perico, cada historia personal cuenta. Por eso levantar los brazos al cruzar la meta no es patrimonio del primero que lo logra. Mandó el ambiente de compañerismo y los saludos afectuosos tras un trabajo compartido. Junto a la labor de las familias, en los viajes y en el presupuesto para esas bicicletas tan mimadas y caras, porque el ciclismo se corre en tándem. También el cuidado al medio ambiente; Delgado subrayó el compromiso de la prueba tras incendios como el de La Granja. «Las montañas, las carreteras, el espacio lo queremos disfrutar todos. La bicicleta es un deporte respetuoso, pero también podemos aportar nosotros, evitando tirar los envoltorios de los geles». Para ello, voluntarios como Pablo, Samuel, Jorge y Dani se encargaban de montar la logística, cortar el tráfico o recoger después todo a través de dos turnos; uno de 7:00 a 13:30 y otro hasta que acabe.

Después, una rica fideuá, organizada por La Portada a través de 15 paelleras para 200 comensales preparadas con mimo desde la tarde del sábado. La deliciosa receta incluye aceite, pimiento rojo y verde, pollo deshuesado, magro de cerdo, tomate, condimento, caldo, gambas peladas, calamares y langostinos. El ejército de cocineros preparaba una cada ocho minutos.