El 1,5% Cultural permite recuperar y promocionar la Calzada de la Fuenfría

Josefe García Cirac, consejera de Cultura, e Ignacio Arbilla, director de la zona centro de Abertis, pasean por la calzada de la Fuenfría./
Josefe García Cirac, consejera de Cultura, e Ignacio Arbilla, director de la zona centro de Abertis, pasean por la calzada de la Fuenfría.

La Consejería de Cultura y Abertis financian y realizan las obras con 370.000 euros del Estado

MIGUEL ÁNGEL LÓPEZ

Llegar desde Valsaín a las ruinas de la Casa Eraso, cerca de la montaña Montón de Trigo, camino del puerto de la Fuenfría requiere esfuerzo. El camino tiene la pendiente propia de los de la sierra, cruzada por un sinfín de itinerarios, veredas, sendas pistas forestales y hasta carreteras. El tránsito por estos lugares queda hoy reservado para senderistas, cicloturistas y trabajadores del monte, pues para circular en coche o en microbús es necesaria la autorización oficial, ya que todos los alrededores forman parte del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.

La Casa Eraso, un lugar de descanso para los reyes en la sierra a mitad de camino entre Madrid y Segovia

Algunos historiadores datan la calzada romana de la Fuenfría en la época del emperador Vespasiano, que gobernó entre los años 69 y 79, y es posible que siguieran los antiguos trazados prehistóricos para el paso del ganado por la sierra; otros sitúan su construcción en el siglo III. Según las trazas y aún con opiniones controvertidas de los expertos, la calzada formaría parte de la Vía XXIV, que unía Emerita Augusta (Mérida) y Caesaraugusta (Zaragoza), con un tramo segoviano que comunicaba Coca y Segovia con Miacum (Collado Mediano), Titulciam y Complutum, en el lado de Madrid. Así consta en el Itinerario Antonino, del siglo III, y a esta conclusión llegó el geógrafo Antonio Blázquez tras el descubrimiento del miliario de Cercedilla en 1910, aunque trabajos posteriores hacen coincidir el trazado romano en la parte superior con el llamado Camino Viejo de Segovia y lo separan de las modificaciones medievales y de la calzada borbónica.

Pero es indudable que el Camino Real de la Fuenfría es heredero de la calzada romana. Este paso de la sierra fue utilizado entre la corte de Madrid y los palacios de Valsaín, primero, y después La Granja y Riofrío, pues era el que seguían los reyes para llegar a los edificios palaciegos y las zonas de caza hasta de la sierra segoviana hasta la apertura del puerto de Navacerrada. Y en la bajada del puerto se encuentran las ruinas de la Casa Eraso, nombre que con el tiempo derivó en Casarás y que ganó el antetítulo de convento que nunca fue, pues su misión fue alojar a los reyes para que descansaran en los sin duda penosos viajes.

Desde este «maravilloso paraje», como lo calificó Josefa García Cirac, situado en las estribaciones del Montón de Trigo, hay una vista privilegiada del valle del Riofrío y el pinar de la Acebeda, del pinar de Valsaín y el valle del Eresma, y de los montes de Siete Picos y Peñalara.

La edificación conserva algunos muros de mampostería y granito y se encuentra en una explanada donde la calzada gira hacia la izquierda para descender. Los restos consolidados de las paredes permiten apreciar que la Casa Eraso fue utilizada por los monarcas. La casa la mandó construir Felipe II en 1565, y encargó de que se edificara a su secretario, Francisco de Eraso, que quedó como administrador; de ahí el nombre. Enfrente, a escasos metros están las ruinas de la pequeña ermita de la Virgen de los Remedios, cuya talla, según algunas crónicas, está hoy en la ermita de Revenga.

Hasta allí subió este viernes la consejera de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León, Josefa García Cirac, acompañada de otros políticos y del director de la Red Centro-Sur de Abertis Autopistas, Ignacio Arbilla. ¿Con qué propósito? Para mostrar las obras de acondicionamiento, consolidación y promoción de la Calzada de la Fuenfría, romana en origen, transformada en la Edad Media, después por los Austrias y los Borbones y en uso en la comunicación ordinaria entre Segovia y Madrid hasta el siglo XVIII, cuando Carlos III mandó construir una carretera más cómoda por el puerto de Navacerrada.

Singular y ejemplar

El proyecto, «singular» por su naturaleza, ha contado con una inversión cercana a los 370.000 euros. La financiación procede del 1,5% Cultural del Estado que ha tramitado Abertis y la ejecución ha correspondido a la Junta de Castilla y León. La Consejería y la empresa de autopistas se encargarán ahora de las iniciativas de promoción, necesarias para dinamizar este itinerario cultural que también forma parte del Camino de Santiago que parte de Madrid.

García Cirac remarcó que esta obra es ejemplar por varias razones, tanto porque muestra la colaboración entre las comunidades autónomas de Castilla y León y Madrid, de acuerdo con la política marcada por el presidente Herrera, como porque es el fruto de la colaboración entre las instituciones públicas y la empresa privada, en este caso Abertis Autopistas, en definitiva, destacó la consejera, la «colaboración público-privada en la tarea de conservación y socialización de nuestros bienes culturales».

Ejemplo también, destacó la consejera, de gestión territorial, de la apuesta del Gobierno regional por actuar «no solo en monumentos aislados, sino también en zonas más amplias del territorio», con la mira puesta en el desarrollo y la dinamización turística, cultural y patrimonial. En definitiva, una muestra de «concertación institucional».

En este caso, esta conjunción se plasma sobre el terreno a través de Abertis Autopistas y, añadió García Cirac, «se trata de una muy apropiada aportación de ese 1,5% a la cultura del territorio desde una empresa moderna vinculada a las vías de comunicación, en una actuación sobre otras vías de comunicación históricas y de carácter cultural».

Trabajos e investigación

En realidad, de la primitiva calzada romana que probablemente se construyó en el siglo I queda poco en la vertiente segoviana del puerto de la Fuenfría; están mejor conservados los seis kilómetros del lado madrileño, desde el puerto hasta Cercedilla, con los que enlaza. Es así porque el trazado segoviano tiene muchas variantes y probablemente el pavimento romano ha quedado bajo la superficie con las obras realizadas a lo largo de los últimos siglos.

De hecho, los trabajos de investigación han permitido identificar el trazado de la antigua vía romana, de unos 20 kilómetros desde la culminación del puerto de la Fuenfría hasta Segovia, además de precisar las características técnicas y constructivas de los caminos integrados en el trazado, aportando una propuesta cronológica y cultural, pues coinciden o discurren en paralelo la calzada del siglo I con las transformaciones medievales y las realizadas por Felipe II, Felipe V e incluso la carretera que inició la II República y que tras el paréntesis de 1936, fue terminada en la década de 1970.

La vía ha sido acondicionada mediante trabajos forestales para limpiar la maleza y desbrozar el terreno, y el proyecto ha permitido consolidar elementos constructivos de la calzada y pretiles, así como el relleno de cárcavas y la mejora de zanjas de drenaje. Con estas obras, iniciativa del Ayuntamiento del Real Sitio recogida por la Junta y Abertis, según comentó el teniente de alcalde, Antonio Martín, también ha mejorado la señalización y se han recuperado y reparado las fuentes históricas de la Reina y de Fuente de San Pedro, en las que reposaban los reyes, los caminantes y los arrieros cuando hacían una parada en los viajes entre Segovia y Madrid.

Exposiciones y divulgación

La actuación de la Junta de Castilla y León y del Grupo Abertis en la Calzada de la Fuenfría lleva aparejadas iniciativas de promoción, necesarias para dinamizar este itinerario cultural de más de 20 kilómetros.

Entre otras, están la señalización de la Calzada, la elaboración de documentales etnográficos sobre oficios tradicionales de la Sierra de Guadarrama; la realización de materiales didácticos y del libro Al paso de la calzada romana de La Fuenfría, y la orgaización de una exposición temporal e itinerante sobre la caminería histórica y las comunicaciones, a través del Puerto de la Fuenfría, que ya tiene sus sedes previstas en el Museo de Segovia y en La Granja de San Ildefonso.

Otros proyectos asociados a la vista son la organización de jornadas divulgativas, visitas y talleres didácticos sobre los caminos históricos de la Fuenfría y los bienes culturales relacionados con ellos en la provincia de Segovia; el desarrollo de un Sistema de Información Geográfica (SIG) en el ámbito de la Calzada de la Fuenfría/Vía XXIV y la creación de interactivos para el Portal de Patrimonio Cultural de Castilla y León.