Destilerías DYC se afianza en la multinacional japonesa Suntory

Centro de producción, elaboración, embotellado y distribución, de las destilerías DYC. /
Centro de producción, elaboración, embotellado y distribución, de las destilerías DYC.

La producción de las plantas segovianas, que cuentan con 110 trabajadores, ha crecido en los últimos años hasta superar los 3,2 millones de cajas

EL NORTEsegovia

Con más de 50 años de historia a sus espaldas y un capital humano que supera el centenar de trabajadores, las plantas de Destilerías DYC en Valverde del Majano y Palazuelos de Eresma se han convertido en uno de los puntales del grupo internacional Beam Suntory, que además han incorporado este año una nueva área de elaboración de líquidos que ha permitido sumar las variedades de sabores de bourbon a las bebidas que ya se embotellaban en tierras segovianas. La fábrica, que desde 2006 pertenecía a Beam Global España, fue adquirida en abril de este año por la firma japonesa Suntory Holdings, informa Ical.

Sin embargo, estos cambios de propietarios no han repercutido en las instalaciones segovianas, que siguen siendo las más eficientes de la compañía, según destacó su director general, Manuel Cabañas. «Segovia está considerada hasta ahora la planta más eficiente dentro del grupo, porque las oportunidades que hemos encontrado estos años para trasladar el embotellado de bourbon más cerca del punto de consumo han favorecido enormemente», aseguró en declaraciones a Ical, tras lo que añadió que su objetivo es continuar buscando «nuevas fórmulas y tecnologías» para mantener ese nivel.

En esa calidad, incidió, tiene mucho que ver el equipo humano con el que cuenta, compuesto por 110 trabajadores fijos y que no ha variado en los últimos años. «Debido al volumen que manejamos, generamos un empleo en la región a través de otras empresas que trabajan para nosotros, pero no solemos contratar trabajo temporal ni discontinuo, intentamos siempre hacer al personal fijo dentro de plantilla».

A esto se suman las inversiones realizadas en los últimos años para mejorar las instalaciones con las que cuentan en los dos municipios segovianos, como la creación de una nueva línea de embotellado para el bourbon Jim Beam en 2011, a la que se ha añadido este año «otro nuevo proyecto de mejora» con un área de elaboración de líquidos para las variedades de sabores de la bebida americana y algunas novedades en las instalaciones de embotellado.

Estos avances tecnológicos han permitido alcanzar una producción anual que supera los 3,2 millones de cajas de nueve litros que se embotellan en las cuatro líneas con las que cuenta la fábrica de Valverde del Majano. «No todas funcionan a la vez. Hay una dedicada en exclusiva a Anís La Castellana, que es el producto más antiguo que tenemos en Segovia y el de más tradición, otra para la ginebra Larios y otra para el whisky DYC y el bourbon», detalló Cabañas.

La producción de las plantas de Palazuelos y Valverde ha ido creciendo en los últimos años debido a la incorporación de nuevas marcas del grupo, «incluso productos con innovación», puntualizó el director general, quien recuerda que el mayor crecimiento (un 25%) se produjo en 2011, cuando se incorporó el embotellado de Jim Beam para venderlo a toda la zona de Europa, sobre todo Alemania, su principal mercado de exportación.

Líderes en España

En el caso de DYC y Larios, ambas siguen siendo líderes de su categoría en España, con más de un millón de cajas de cada una de ellas, aunque la ginebra llega a mercados tan lejanos como México o Australia. Según Cabañas, la bebida que más ha sufrido la consecuencias de la crisis económica ha sido el whisky español: «La categoría de DYC es la que más ha perdido en consumo durante los últimos años y no ha sido ajeno a ello, pero se ha comportado mejor que la competencia y, aunque en los últimos años ha podido perder algo de volumen, ha ganado cuota de mercado, lo que evidencia que la marca está sana y fuerte, y que el consumidor aprecia la tradición, la calidad y el buen hacer durante tantos años».

Ahora la compañía está centrada en el proceso de integración en el nuevo grupo internacional liderado por la empresa japonesa. «Los negocios en Europa se están integrando, principalmente la parte de las destilerías en Escocia, la francesa y la austriaca», indicó el director general de las plantas segovianas, que viajó recientemente al país nipón para conocer las instalaciones del grupo.

Los orígenes de Destilerías DYC se remontan a 1929, cuando a Nicomedes García Gómez, hijo de un modesto vinatero, le rechazaron una partida de cien barriles de cerveza por estar estropeados. En lugar de tirarlos, los destiló y envejeció en barricas de roble. De ahí surgió el whisky más famoso de España que hoy en día forma parte de la gran compañía japonesa, pero mantiene los cimientos y métodos de elaboración que su creador asentó en Palazuelos de Eresma.

Las instalaciones, abiertas a las visitas

turismo

Desde hace dos años, las instalaciones de Palazuelos de Eresma se han abierto a las visitas turísticas, con una buena acogida, principalmente del público nacional, aunque poco a poco comienzan a llegar también desde el extranjero. Además, colaboran con el Patronato de Turismo de la Diputación y se han creado rutas en relación con su bebida estrella. «Nos gustaría seguir atrayendo más visitas a la destilería para que conozcan in situ cuál es el proceso del whisky y que tengan la percepción de la calidad con la que lo elaboramos. Los recorridos están centrados en torno a la marca para conocer todos los puntos del proceso y cómo se elabora», concretó Manuel Cabañas, que calificó la experiencia como «muy bonita y agradable».

Todo el proceso se inicia en los campos de Castilla y León, lugar del que proceden los cereales, principalmente maíz, que utilizan para destilar en esta localidad segoviana tanto la ginebra como el whisky. Ellos adquieren cada año en torno a 20.000 toneladas con unos precios que fluctúan bastante debido a las diferencias entre una cosecha y otra, aunque Cabañas considera que los agricultores de la región están encantados con las destilerías, «porque son garantía de pagos y solvencia». Son muchos años comprando en la región «y yo creo que deben estar satisfechos porque el producto se queda en la Comunidad», añade.

Para recibir toda esta mercancía, las instalaciones de Palazuelos cuentan con más de treinta de bodegas donde se almacenan los cereales que luego destilan en esta misma planta, de las pocas del mundo donde se trabaja con cebada. Allí se elaboran varias bebidas: por un lado DYC, que se envejece en barricas de segundo uso de roble americano y que se adquieren en Estados Unidos; y por otro la ginebra, hecha con una base de maíz y que no se envejece.

A estas dos se suma el Anís La Castellana que se produce en la planta de Valverde del Majano, donde también se encuentran las cuatro líneas de embotellamiento que son capaces de alcanzar las 18.500 botellas a la hora. En esta fábrica también almacenan el bourbon Jim Beam que llega desde Estados Unidos para su embotellado, ya que esta bebida puede elaborarse únicamente dentro del territorio americano.

Ahora su producción ha crecido con la incorporación de las variedades de sabores del bourbon, un líquido aromatizado que sí se pueda hacer fuera de EEUU y que se mezcla en la nueva área creada en la fábrica segoviana.