FÚTBOL - Segunda B

Una vuelta sin Pau Cendrós en Unionistas

Pau Cendrós, poco después de lesionarse, junto al fisio Pedro Vicente./MANUEL LAYA
Pau Cendrós, poco después de lesionarse, junto al fisio Pedro Vicente. / MANUEL LAYA

El defensa mallorquín, que se lesionó de gravedad ante el Celta B en la primera vuelta, se muestra partidario de seguir en el club y el día 23 vuelve a Salamanca para el proceso final de su puesta a punto

Juanjo González
JUANJO GONZÁLEZSalamanca

El 27 de octubre de 2018 es una fecha que difícilmente olvidará Pau Cendrós. Ese sábado, Unionistas recibía en Las Pistas al filial del Celta (1-1) y el defensa se lesionó de gravedad en su rodilla derecha: cruzado roto y más de seis meses de baja. El jugador cedió su ficha al club y ya no podrá jugar este curso pero Pau Cendrós regresará este próximo día 23 a Salamanca para realizar el tramo final de su rehabilitación junto a sus compañeros. Este domingo, Unionistas devuelve visita una vuelta después al filial céltico.

«Todo va muy bien, voy quemando plazos y se está cumpliendo todo. Hace diez días empecé a correr, es lógico que se note la inactividad pero ya voy cogiendo ritmo y el cuádriceps se está poniendo fuerte. Ahora lo que quiero es ir metiendo la pelota que es lo que me gusta porque a un futbolista el gimnasio no le gusta y a mí menos», señala Cendrós, que rememora así su lesión: «Fue en el centro del campo, recuerdo que me adelanté al punta del Celta y al poner el pie y querer pasar en el mismo momento noté cómo se me fue la rodilla para adentro. Noté dolor en ese momento pero no se hinchó al momento, se pasó y volví a salir al campo; y me volvió a pasar lo mismo en el mismo sitio del campo y con el otro delantero. Y a la segunda ya dije que no volvía a salir. Al inicio todas las manipulaciones que me hicieron en el vestuario apuntaban que no era una lesión grave».

El mallorquín recuerda que «teníamos tres días de vacaciones tras el partido y me vine a Mallorca con la familia, me puse en contacto con los médicos que yo tuve en el Real Mallorca, me hice la resonancia aquí y ya vimos la lesión. Al doctor Munar, que fue el que me operó y que es un experto en rodillas, no le hizo falta la resonancia porque en cuanto manipuló la rodilla me dijo que era el cruzado y que había que operar» y añade que «ha sido la lesión más grave sin duda de mi carrera, recuerdo alguna rotura de fibras en el Mallorca y el Mirandés, y también me partí una vez el pómulo, pero nada más», señala el jugador de Unionistas que también está siendo tratado por el doctor Moragues y el fisio Vicens Marí.

Todo este tiempo alejado del balón ha sido lo peor para Cendrós. «Lo pasas mal, voy al fisio y le pido que me haga todo el rato cosas con balón (ríe) aunque solo sea verlo por allí mientras hacemos ejercicios.- Ya he corrido en cinta y por la calle, pero ya le he dicho que quiero ver el balón. Y me he ido a ver cómo entrena mi hermano (juega en el Collerense de la Regional Preferente mallorquina) y allí voy antes y hago yo mis ejercicios y luego les veo entrenar».

Desea seguir

Desde su tierra, Cendrós está siguiendo el día a día de Unionistas. «Nos salvamos seguro. Hace ya tiempo que pusimos las bases de la salvación. Cuando yo me lesioné el equipo ya estaba formado, hay una buena base porque entrara la ficha que entrara todo funcionaba igual, un equipo que encaja poco que en esta categoría es importante. Veo los partidos, el equipo es rocoso, es verdad que nos cuesta tener ocasiones pero cuando la gente de arriba está enchufada las crea. Todos están haciendo buena temporada, no es cuestión de uno u otro jugador, el grupo es el que sobresale en este equipo». El jugador mantiene contacto constante con la plantilla. «Sí, soy el tercer capitán y les meto mucha caña por el whatssapp para tocar la moral a los chavales para que estén enchufados siempre», señala entre risas el jugador.

Con respecto al futuro -firmó por una campaña- Pau explica que «no hemos hablado todavía. Estoy aquí y tampoco lo he pensado mucho y el club tampoco me lo ha planteado. Por ahora, tranquilidad».

Eso sí, el futbolista no oculta que le gustaría seguir en Unionistas. «Sí, en Salamanca mi familia estaba muy cómoda. Fue un palo por la familia, el niño ya estaba adaptado a la guardería, mi mujer también se había hecho con la ciudad. Ahora volvemos sobre el 23 para hacer el tramo final de la recuperación con el balón, además al estar Yeray (readaptador de lesiones) lo prefiero», finaliza el jugador de Unionistas.