La figura del alcalde fusilado Casto Prieto alumbra un nuevo homenaje ciudadano

Un momento del homenaje al alcalde fusilado en 1936, que se celebró en la plaza que lleva su nombre. /LAYA
Un momento del homenaje al alcalde fusilado en 1936, que se celebró en la plaza que lleva su nombre. / LAYA

Concejales del PSOE y Ganemos asisten al tributo póstumo organizado por Alternativa Republicana, que pide que no haya «ni olvido ni indiferencia»

RICARDO RÁBADE / WORDSALAMANCA

Alternativa Republicana recordó ayer la figura de quien fue alcalde de Salamanca durante el convulso periodo de la II República, Casto Prieto Carrasco, fusilado en julio de 1936 en los primeros días de la fratricida y trágica Guerra Civil.

El tributo póstumo se desarrolló, precisamente, en la plaza del Alcalde Prieto Carrasco e incluyó una ofrenda floral en el monolito erigido en recuerdo del regidor municipal. Asistió una treintena de personas, entre las que figuraban las ediles socialistas del Ayuntamiento, María García y María Sánchez; la concejala de Ganemos, Virginia Carrera; el secretario provincial de CC OO, Emilio Pérez Prieto, y representantes de la asociación Memoria y Justicia.

Este homenaje, que se celebra por quinto año consecutivo, se acompañó con la lectura de un texto, donde se recordaba el estremecedor fusilamiento de Casto Prieto, quien fue detenido al estallar el conflicto bélico, permaneció encarcelado durante nueve días en la prisión provincial de Salamanca y fue ejecutado de forma extrajudicial el 28 de julio de 1936 en el monte de La Orbada, a unos 30 kilómetros de la capital salmantina. Casto Prieto fue, además de alcalde, médico y catedrático de Anatomía de la Universidad de Salamanca.

Durante el homenaje se rememoraron las palabras de condena del asesinato que escribió el histórico dirigente socialista Indalecio Prieto. Además, también se recordó la figura del concejal de Izquierda Republicana del Ayuntamiento salmantino, Luis Maldonado Bomati, quien formó parte de la corporación municipal de 1936 y que también fue fusilado. Uno de los organizadores del homenaje leyó dos poemas de Luis Maldonado, extraídos de su libro 'Surcos'.

Represión

Alternativa Republicana quiso que el homenaje póstumo a Casto Prieto y Luis Maldonado fuera también un recordatorio para las más de 1.000 víctimas mortales de la represión franquista en la provincia salmantina. También se recordó que las primeras víctimas mortales de la contienda bélica se produjeron en la Plaza Mayor el 19 de julio de 1936, que fueron acompañadas posteriormente de depuraciones y detenciones.

Los organizadores del homenaje lamentaron especialmente que un año más ni un miembro del grupo de gobierno del Ayuntamiento hubiera asistido al homenaje a quienes fueron alcaldes y concejales de la corporación municipal durante el inicio de la Guerra Civil. Alternativa Republicana quiso así recordar a los «luchadores por la democracia», a pesar de que actualmente «haya fuerzas políticas que abiertamente quieren que haya olvido e indiferencia. Nosotros queremos hacer memoria para recordar de donde venimos y lo que somos. Una sociedad no se puede permitir el olvido, ni mucho menos la indiferencia», subrayó un miembro de AR, que recalcó que el homenaje no tenía ningún afán revanchista.