Cuidados Paliativos atiende a una media de 600 personas en su planta de Montalvos

Una enfermedad del servicio de Cuidados Paliativos, junto a uno de los enfermos ingresados en la planta./LAYA
Una enfermedad del servicio de Cuidados Paliativos, junto a uno de los enfermos ingresados en la planta. / LAYA

Esta especialidad apuesta por la atención más precoz para que puedan vivir más años y mejor

EVA CAÑAS / WORDSalamanca

El jefe del servicio de Cuidados Paliativos del hospital de Los Montalvos, Francisco Vara, responde a una pregunta que muchos ciudadanos se plantean:«¿En qué momento comienzan este tipo de cuidados?». En Salamanca eso ya está cambiando. En las 16 habitaciones con las que cuenta esta especialidad estuvieron ingresados el año pasado unos 600 pacientes.

«La definición de Cuidados Paliativos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) dice que son pacientes con una esperanza de vida corta y que tienen multitud de síntomas, desde los físicos, psicológicos, espirituales y sociales, y que también son muy intensos y cambiantes, y que además, tienen un gran impacto emocional en el paciente, en la familia, y en la persona que lo trata», describe el doctor Vara. En este sentido, asegura que este tipo de situaciones «desborda la capacidad de atención de un servicio convencional, como puede ser uno del hospital, en Atención Primaria o en una familia».

Pero los especialistas en Cuidados Paliativos se han dado cuenta que las enfermedades han sufrido una evolución, y creen que cuanto antes se empiece a tratar a los enfermos terminales mejor, no solo en los últimos tres o seis meses de vida».

De hecho, lo que consideran más conveniente es que a un paciente que se le diagnostica una enfermedad terminal, «cuanto antes se empiece el tratamiento integral será mejor». Y con esto Francisco Vara se refiere no solo a un trabajo específico de Cuidados Paliativos, sino junto a los profesionales de otras especializadas vinculadas a esa patología, como puede ser Oncología, Neurología o Medicina Interna, entre otras.

De esta forma asegura que cuanto antes se empiece el tratamiento conjunto «mayor bienestar tendrá el paciente y la familia», y no solo eso, sino que además, «no solo van a vivir mejor sino que más tiempo, con los síntomas controlados, y todo eso está comprobado».

El doctor Vara cree que en la actualidad se está llegando tarde a los pacientes con una enfermedad terminal, «¿cuándo es el cambio de paradigma?», se cuestiona, y al mismo tiempo concluye que van a pasar de una atención en la etapa terminal de la enfermedad, «a una atención más precoz». Y el futuro cercano de esta especialidad será una atención «compartida y precoz, cada vez más precoz».

Antes, lo primero eran los cuidados curativos y cuando ya no tenían efectividad, se pasaban a los paliativos, «y ahora irían de forma paralela». Y como aclara el doctor Vara, «en unas etapas se tirará más de unos procesos que en otras». Y en Salamanca pone como ejemplo a la Unidad de ELA, que lleva funcionando un año y medio:«Un paciente de ELA cuando se diagnostica ya están ahí todos los servicios implicados en el tratamiento del paciente», resalta.

En este sentido, insiste en que está comprobado que con una intervención precoz, multidisciplinar, con una valoración psicológica, «se mejora su calidad de vida, trabajando todos juntos, hay que quitar la verticalidad de los servicios y apostar por un control transversal de la enfermedad, y es posible», sentencia Francisco Vara.

Otro de los ejemplos de este modo de trabajar, además de con los enfermos de ELA lo realizan desde Cuidados Paliativos con Nefrología, «en pacientes dializados que deciden no dializarse más». Porque esta especialidad tienen un papel destacado en la toma de decisión al final de la vida, «otro paradigma, no solo tratar los síntomas sino a la persona al completo y a la familia». Porque como recuerda este responsable del servicio, los Cuidados Paliativos específicos, «es lo que tenemos en Los Montalvos».

En este servicio quieren apostar por una atención precoz, no solo en los últimos momentos, y hacerlo junto a otros profesionales, «de forma multidisciplinar», y de este modo de trabajo se podían beneficiar los pacientes oncológicos, otras enfermedades orgánicas, como la insuficiencia cardiaca, renal, hepática o respiratoria, «en las que existe un periodo de terminalidad», como también ocurre en las enfermedades neurodegenerativas, como el ELA, la esclerosis múltiple o el parkinson, entre otras. Y junto a estas patologías, existe otro gran grupo, como las demencias, «en este caso existe la particularidad de que el enfermo no te puede decir lo mal que lo está pasando, tenemos que tener signos indirectos y equipos específicos».

Porque un porcentaje importante de pacientes que estás ingresado en un hospital son enfermos terminales, con una esperanza de vida menor de dos años, que en muchas ocasiones se tratan en hospitales de agudos, «con una sobreutilización de los recursos». Este especialista calcula que en torno a un 2% de toda la población de Salamanca tiene una enfermedad crónica, evolutiva, con una esperanza de vida corta, «y que está recibiendo tratamientos activos».

El doctor Vara defiende un equipo multidisciplinar, «con el que se obtienen muchos mejores resultados». Al respecto, cree que es importante la humanización en la salud, «el trabajo en equipo, el respeto a la dignidad de la persona, porque los cuidados paliativos sobre todo son respecto a la dignidad del paciente, y para nosotros es que el paciente tome decisiones sobre su propia vida y esas decisiones tienen que estar basadas en el conocimiento de lo que le está pasando, y para eso se lo tienes que explicar bien, y se necesita tiempo y dedicación».

Francisco Vara confirma que la sanidad tiene que adaptarse a las necesidades de la gente, «porque no por tener la última tecnología va a mejorar la asistencia sanitaria».

En cuanto al perfil de los pacientes que atienden en la actualidad en Cuidados Paliativos, se trata de personas con una enfermedad crónica, «que tienen una descompensación, que puede ser física pero también psicológica, o por claudicación familiar, porque los familiares en un momento dado están desbordados por la situación, y luego tenemos enfermos complejos, como los jóvenes». En el servicio cuentan con dos unidades de atención domiciliario, una rural y otra urbana, y un espacio de atención Psicosocial de La Caixa.

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