Carcedo admite que 250.000 dependientes subsisten en España sin cobrar ninguna ayuda

El director del Centro de Investigación del Cáncer, Eugenio Santos, acompaña a la ministra durante su visita al CIC./MANUEL LAYA
El director del Centro de Investigación del Cáncer, Eugenio Santos, acompaña a la ministra durante su visita al CIC. / MANUEL LAYA

La ministra de Sanidad se congratula de que 42.500 cuidadores familiares estén cubiertos por la Seguridad Social

RICARDO RÁBADE / WORDSALAMANCA

Social y mediáticamente se encuadra a esta franja de la población dentro de lo que se denomina como el 'limbo de la dependencia'. Se trata de las personas que en este país tienen reconocidos y catalogados sus diferentes grados de dependencia conforme a los postulados de la ley estatal de autonomía personal y, sin embargo y pese a tener garantizado por el Estado el derecho a cobrar una ayuda económica por tal concepto, siguen sin percibirla.

En España la bolsa de espera por ese 'limbo de la dependencia' la integran actualmente unas 250.000 personas, según confirmó ayer, durante su visita a Salamanca, la ministra en funciones de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, María Luisa Carcedo, donde pudo conocer la labor que llevan a cabo los investigadores y el personal del Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad del Alzhéimer y otras Demencias (CREA) y del Centro de Investigación del Cáncer (CIC).

La ministra aprovechó su comparecencia ante los periodistas para vincular esta preocupante y penosa realidad –las 250.000 personas con un grado de dependencia reconocido que siguen a la espera de comenzar a percibir la ayuda y disfrutar de los servicios a los que tienen derecho– con la inestabilidad política que padece España, ante el bloqueo institucional para la constitución de un nuevo Gobierno y la consiguiente imposibilidad de aprobar los nuevos Presupuestos Generales del Estado.

Carcedo puntualizó que «se está trabajando con los presupuestos prorrogados» de la época de Cristóbal Montoro, por lo que «es imposible que se hubiera podido contribuir con una mayor fortaleza» para la eliminación «del famoso limbo» de la ley de dependencia. En este sentido, reiteró que «hay una bolsa en torno a 250.000 personas a las que se les ha reconocido el grado de dependencia», por lo tanto al derecho a la prestación y a las ayudas, que sin embargo, «no ha recibido ni servicios, ni ayudas». Por ello, la ministra de Sanidad en funciones consideró fundamental seguir avanzando en la financiación de la ley de dependencia.

Pese a este preocupantes panorama, la ministra quiso expresar un especial agradecimiento al «impulso de las comunidades autónomas sobre sus presupuestos», que a su juicio, han favorecido el avance en el calendario previsto en esta ley. Pero lamentó de nuevo que desde la Administración General del Estado «solo se puedan gestionar esos presupuestos» que, como remarcó, «alcanzan lo que alcanzan».

María Luisa Carcedo verbalizó su sentimiento de confianza en que se normalice la legislatura y se puedan abordar los desafíos de la sociedad, entre los que sobresale la necesidad de disponer de «un presupuesto mayor para la investigación». La ministra mencionó en este sentido los 300 millones de euros adicionales que el Gobierno socialista había proyectado incorporar a los fondos para sufragar la investigación dentro del proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Sin embargo, este jugoso incremento no se pudo materializar, debido a que el proyecto de los nuevos PGE auspiciado por el Ejecutivo socialista fue rechazado finalmente por el Pleno del Congreso de los Diputados.

Sin Gobierno

Carcedo insistió en que se trabaja «para que pronto pueda haber un Gobierno» y confió en el arranque la legislatura «lo más pronto posible». Agregó en este sentido que estaba previsto aprobar los «nuevos presupuestos con el incremento de la aportación de la Administración General del Estado», pero «no ha podido ser».

La otra gran cifra que enumeró la ministra durante su visita a los centros salmantinos de investigación del alzhéimer y el dcáncer corresponde con los 42.500 cuidadores familiares que ya se encuentran incluidos en el convenio especial del Imserso con la Seguridad Social para hacerse cargo de sus cotizaciones.

María Luisa Carcedo aclaró que el objetivo de esta medida es que «los familiares no vean interrumpidas sus carreras laborales y puedan seguir cotizando», y de este modo, «no verse abocadas a una pensión no contributiva». Además, indicó que también ayuda al objetivo de «mantener al enfermo en su entorno y proporcionar en los domicilios las atenciones sociales y sanitarias necesarias».

Carcedo rememoró en este sentido la medida adoptada en el Consejo de Ministros, justo antes de la celebración de las elecciones generales del pasado 28 de abril, consistente en la aprobación de las partidas presupuestarias con las que el Imserso se hace cargo de la cotización de la Seguridad Social de los cuidadores familiares. Además y según desveló la ministra, el 83% de estos cuidadores son mujeres.

Durante su vista a las dependencias del CREA y del CIC, la ministra en funciones estuvo acompañada en todo momento por la delegada del Gobierno en Castilla y León; la subdelegada del Gobierno en la provincia de Salamanca, Encarnación Pérez; y el gerente regional del Sacyl, Manuel Mitadiel.

El programa institucional de la visita de María Luisa Carcedo arrancó en el Centro de Referencia Estatal de Atención a Personas con Enfermedad de Alzhéimer y otras Demencias (CREA), donde destacó la labor que viene desplegando este centro científico para poner en marcha diferentes innovaciones frente a esta patología e irradiarlas a otros centros. Carcedo enfatizó que «hay que conocer estas patologías para poder evitarlas» y se refirió al alzhéimer «como una enfermedad moderna» al presentar una especial prevalencia en la sociedad actual, como se refleja en las 700.000 personas que padecen la patología. Por si fuera poco, las previsiones auguran que la enfermedad «va en aumento», por lo que «la sociedad no se debe resignar a esperar pasivamente».

El cometido que vienen desempeñando centros como el CREA salmantino se centra en «investigar las causas» de la patología. También remarcó la firme coordinación del CREA con la elaboración del Plan del Alzhéimer avalado por el Consejo de Ministros y cuyos objetivos «se encuentran alineados con el Plan de la Organización Mundial de la Salud para el periodo 2017-2023».

El Plan del Alzheimer se vertebra en torno a ejes fundamentales como son la investigación y el conocimiento de la enfermedad, el diagnóstico precoz, los tratamientos, la rehabilitación y el entorno donde viven los pacientes, en el que intervienen los sectores sanitario y social, según proclamó María Luisa Carcedo.