«Un auténtico ejercicio de cirugía» para salvar la iglesia románica de San Martín

Entrada a la iglesia de San Martín desde el Corrillo./MARÍA SERNA
Entrada a la iglesia de San Martín desde el Corrillo. / MARÍA SERNA

Las obras modificarán los puntos de apoyo de la cubierta para redistribuir mejor el peso sobre los muros originales

REDACCIÓN / WORDSALAMANCA

El Plan Románico Atlántico, puesto en marcha por la Fundación Santa María la Real con el patrocinio de la Fundación Iberdrola España y la Junta de Castilla y León, realizará una nueva intervención en la iglesia de San Martín de Tours para frenar los problemas estructurales que el edificio padece desde su origen y que se han ido agravando con el paso del tiempo.

La principal conclusión de los informes y del estudio de evaluación estructural realizado por la Junta es que las cargas que soportan los muros románicos del edificio están descompensadas y es necesario realizar una redistribución para mejorar el margen de seguridad estructural.

La actuación más inmediata, que se iniciará próximamente, supondrá, según los técnicos, «un auténtico ejercicio de cirugía», para el que han procurado valorar todos los riesgos y posibles escenarios, y tendrá un plazo de ejecución de seis meses con una inversión cercana a los 356.000 euros.

Los trabajos consistirán en modificar los puntos de apoyo de la cubierta actual, que se restauró durante la década de los noventa, para distribuir mejor su peso sobre los muros románicos, trasladando y centrando de este modo las cargas para que no afecten a la estructura.

Para poder afrontar esta intervención en la cubierta fue necesario primero monitorizar y conocer con precisión el estado del edificio. Además, se fueron acometiendo actuaciones urgentes para paliar los problemas de desprendimientos y pérdidas en la estructura. Así, por ejemplo, en 2015 se actuó en el primer tramo de la nave del Evangelio, sobre la llamada Puerta del Obispo, que concentraba buena parte de los daños.

La actuación en las cubiertas es prioritaria, pero no será la única que se ejecute

Los trabajos permitieron recuperar paulatinamente el acceso por la puerta norte del templo y acondicionar un punto informativo y de recepción de visitantes inaugurado en 2017. Del mismo modo, se mejoró el acceso a la Capilla del Carmen, donde se conserva una rica portada románica con policromía original, y se le dotó de una iluminación más acorde con el conjunto y más eficiente.

La actuación en la cubierta es prioritaria, pero no será la última ni la única que se lleve a cabo en el edificio. Mientras se corrige y solventa el problema estructural, se irá trabajando en la redacción de un nuevo proyecto que permita acomodar el inmueble a los requerimientos de un espacio situado en pleno corazón de una ciudad histórica, que compagina su uso litúrgico con el interés artístico e histórico que despierta entre los muchos visitantes que pasan cada día frente a sus puertas.

Intervenciones previas

No es la primera vez que el Plan Románico Atlántico, promovido por la Junta de Castilla y León y la Fundación Iberdrola España, interviene en la iglesia de San Martín de Tours, puesto que las acciones de rehabilitación y mejora de las condiciones del templo, desarrolladas en colaboración con la Fundación Santa María la Real, la Diócesis de Salamanca y la propia parroquia, comenzaron en 2015, informó Iberdrola.

La iglesia de San Martín de Tours cuenta con la declaración de Monumento Histórico-Artístico y es, junto con la Catedral Vieja, el edificio románico más significativo de la ciudad de Salamanca. Fue levantada en el siglo XII, sobre una construcción anterior, y ha sufrido numerosas reformas a lo largo del tiempo.

El problema estructural de origen estaba documentado y se había actuado sobre él con anterioridad sin llegar a solventarlo por completo. De ahí que, en este caso, se apostase por monitorizar el espacio para disponer de datos reales sobre su estado. Los primeros sensores se colocaron en 2015 y, desde entonces, no se ha dejado de observar el comportamiento del inmueble.

Ahora se pudo confirmar que el edificio ha sufrido distintas transformaciones como resultado de la evolución de sus fábricas y que, aunque la trama urbana en la que se halla inmerso le ha perjudicado en algunos aspectos, también ha propiciado que se mantenga en pie.