El 'gafe de ferias' ya es talismán para el Real Valladolid

Álvaro Rubio protege el balón ante la presencia de David Silva, en un Valladolid-Valencia disputado en septiembre de 2009. / Villamil
Álvaro Rubio protege el balón ante la presencia de David Silva, en un Valladolid-Valencia disputado en septiembre de 2009. / Villamil

La patrona de la ciudad ha dado suerte a los blanquivioleta, que en plena celebración de las fiestas solo cuenta dos derrotas de los quince encuentros disputados en este siglo

Luis Miguel de Pablos
LUIS MIGUEL DE PABLOSValladolid

Hay que desplazarse solo un par de kilómetros para encontrar el origen del manido 'gafe de ferias'. Los que separan la avenida del Mundial 82 del paseo de Zorrilla, puesto que la maldición que perseguía al Real Valladolid cuando jugaba en plenas ferias y fiestas de la ciudad nace y muere en el Viejo Estadio Zorrilla. Desde que mudó de casa, y más concretamente desde que la patrona tomó el relevo de San Mateo, la estadística ha mejorado y las cifras han venido a enterrar lo que venía siendo un enigma difícil de descifrar.

En lo que va de siglo, 10 años en Primera y 9 en Segunda, el equipo blanquivioleta ha revertido la situación y los domingos de ferias no son solo fechas de celebración en el aparcamiento de Zorrilla sino también en el interior del propio estadio. De las quince ocasiones en las que el calendario le ha hecho jugar como local en ferias solo ha cosechado dos derrotas, en un bagaje que firma un empate y doce victorias.

La derrota más reciente data de la temporada 2009-10 ante el Valencia (2-4), con Mendilibar y Unai Emery en los banquillos, y en una jornada que también vino precedida de parón por los compromisos de la selección. En aquel encuentro, en el que José Antonio García Calvo recibió la insignia de oro del club en los prolegómenos, el Valladolid cayó derrotado con tantos de David Silva, Mata y David Villa (2).

La otra derrota en ferias en lo que llevamos de siglo tuvo lugar cuatro años antes, campaña 2005-06, con el equipo en Segunda en manos de Marcos Alonso, y en la visita del Nástic dirigido por Luis César Sampedro (0-2).

El único empate de esta serie lo encontramos en la temporada 2001-02, en un Valladolid-Valencia en el que marcaron Caminero y Salva Ballesta con Pepe Moré y Rafa Benítez en los banquillos (1-1).

Se han ganado los siete últimos partidos de ferias en Zorrilla, solo uno de ellos en Primera

El resto de encuentros se cuentan por victorias hasta la fecha, con una secuencia de siete triunfos en los últimos nueve años (seis de ellos en Segunda y uno solo en Primera División, el disputado ante el Getafe en la 2013-14). Lógicamente en este trayecto ha habido años en los que no se ha celebrado partido de ferias, caso de la última campaña en la que el parón coincidió con la semana de fiestas –la derrota ante el Alavés a la vuelta del parón tuvo lugar ya una semana después–.

Hay otras excepciones como la campaña 2012-13 en la que se aprovechó el programa festivo para incluir el Trofeo Ciudad de Valladolid, con derrota en los penaltis ante el Athletic de Bilbao (1-1); o el septiembre de 2003, en el que a los aficionados del Real Valladolid les tocó digerir un 7-2 en el Santiago Bernabéu en plena semana de ferias.

No fue aquella del Athletic la única vez que se ha hecho coincidir en fiestas el Trofeo Ciudad de Valladolid, ya que en 2013 –el programa empezó en agosto y culminó en septiembre– el Valencia de Djukic se impuso sin paliativos al Valladolid de Juan Ignacio Matínez (2-4) con la polémica por su despedida todavía en plena efervescencia.

La secuencia del presente siglo da para algún que otro dato anecdótico, como la decisión de Mendilibar en 2007 de aislar a sus jugadores de las fiestas de Valladolid programando una concentración de cuatro días en la provincia de Valencia –Oliva–. Se habían disputado solo dos jornadas y el técnico de Zaldibar, nada más conocer que la ciudad estaría en estado de ebullición y el estadio ocupado por el concierto de Julio Iglesias, anunció una minipretemporada con el objetivo de recuperar lesionados y preparar los encuentros venideros ante Valencia y Real Madrid.

Desde entonces, a excepción de la derrota ante el Valencia de Emery, la patrona le ha dado suerte al Real Valladolid, que ha encadenado siete victorias desde la temporada 2010-11 con quince goles anotados y solo dos encajados.

Desde aquel triunfo del Valladolid de Antonio Gómez ante el Huelva, con dobletes de Calle y Javi Guerra (4-0), el partido de ferias se ha convertido en talismán con triunfos convincentes frente al Córdoba (2-0, doblete de Alberto Bueno), Getafe en Primera (1-0, Marc Valiente), Racing de Santander (3-1), Bilbao Athletic (1-0, tanto de Villar), Girona (2-1), y Tenerife la última temporada en Segunda (2-0, con goles de Iban Salvador y Míchel).

Datos que confirman que la maldición del partido de ferias es ya historia y ha pasado a convertirse en una leyenda más de las muchas que cuentan los aficionados más veteranos que acuden a Zorrilla. Aquellos que han sobrevivido al paso del tiempo y aún mantienen vivo en la memoria las hazañas del Real Valladolid en el Viejo Zorrilla. A un par de kilómetros de la avenida del Mundial 82.