Una Semana Santa diferente en la España rural

Cadaques, Gerona./
Cadaques, Gerona.

Naturaleza y patrimonio se dan la mano en pueblecitos repletos de encanto donde el silencio y la tranquilidad dominan las calles

ÁLVARO ROMERO

Se acerca Semana Santa y con ella una festividad por muchos esperada, afortunados que podrán disfrutar de varios días no laborales. Época perfecta para realizar una escapada y acercarse a la España rural, conocer diferentes pueblecitos y sus mágicos entornos donde la naturaleza y el patrimonio son los claros protagonistas.

Destinos de mar o de montaña, pueblecitos blancos o empedrados de estilo medieval, zonas donde realizar deportes de aventura o pasear entre cómodos senderos. La geografía nacional está repleta de virtudes y regala una amplia variedad de posibilidades. Eso sí, todas las comarcas presentan características comunes, la hospitalidad de sus gentes y una gastronomía para chuparse los dedos. Así es la España rural y estos son algunos de los mejores destinos para disfrutar de ella en el inicio de la primavera y las vacaciones de Semana Santa:

Zuheros, Córdoba

El pequeño pueblo de Zuheros encuentra su sitio al sureste de la provincia de Córdoba, concretamente en la comarca de la Subbética Cordobesa. Repleto de belleza ha sabido mantener el encanto de otra época hasta la actualidad. Sus callejuelas estrechas y serpenteantes se intercalan con plazoletas y rincones de aspecto tradicional, todo ello entre fachadas blancas encaladas cuyo color tan solo lo rompen las floridas macetas que adornan balconadas, suelos y quicios de las puertas.

Considerado Conjunto- Histórico Artístico su laberíntica estructura discurre sobre una loma y conduce cuesta arriba hasta el Castillo de Zuheros, que ocupa una posición de privilegio sobre un enorme risco. La villa cuenta con varios miradores desde donde contemplar los olivares que flanquean el trazado. Unas hermosas vistas del paisaje, en un entorno donde se ubica la famosa Cueva de los Murciélagos, yacimiento arqueológico de gran importancia y belleza.

Cadaqués, Gerona

Situado en la provincia de Gerona, en el extremo oriental de la misma, Cadaqués regala la estampa más bella de la Costa Brava. Capaz de cautivar a pintores, poetas y artistas está considerada como una de las localidades más bonitas de España. Le sobran razones para presumir de tal denominación. Sus casas, todas blancas, se disponen en torno a la bahía en la que, habitualmente flotan decenas de barquitas. Allí el pueblo y el mar se funden entre sí, mostrando un marcado ambiente marinero vinculado al Mediterráneo.

Pasear por el casco antiguo y disfrutar de sus encantos naturales, culturales y gastronómicos es todo un placer para los sentidos. Alberga museos y pinacotecas, entre los que destaca la Casa Museo de Salvador Dalí, quien encontró allí el rincón perfecto para instalarse. En el entorno se hace fuerte el Parque Natural de Cabo de Creus, donde se intercalan magníficas calas de agua cristalina con imponentes acantilados.

Bonilla de la Sierra, Ávila

El municipio de Bonilla de la Sierra se sitúa en el oeste de la provincia de Ávila, concretamente en el precioso Valle de Corneja. Su trazado urbano, levantado en piedra, fue denominado Conjunto Histórico- Artístico, protección que valora la singular arquitectura y la buena conservación de la misma. Tal denominación hace justicia a la belleza del lugar entre cuyas calles y plazoletas parece haberse parado el tiempo situando al visitante en el más puro medievo.

La Plaza Mayor de la villa se afianza como el centro neurálgico de la localidad, un enclave que muestra en plenitud la arquitectura castellana tradicional, le secundan el castillo y la colegiata de San Martín de Tours, uno de los edificios más importantes de la provincia abulense. Mientras, en los alrededores manda el río Corneja, cauce que deja a su paso fértiles vegas y hermosos paisajes.

Lastres, Asturias

El bonito pueblo de Lastres ocupa una pequeña parte en el litoral asturiano, bañado por el mar Cantábrico se encuentra a poco más de 30 minutos de Gijón. Su situación, sobre un acantilado, hace posible que exponga una estampa imponente desafiando la ley de la gravedad. En la villa, declarada Bien de Interés Cultural, se puede degustar la exquisita gastronomía local. Mención especial merecen sus gentes, hospitalarias y amables que siempre reciben al turista con los brazos abiertos.

Lastres es la hermosa evolución de un antiguo pueblo ballenero dedicado tradicionalmente al mar y la pesca. Sus habitantes han sabido mantener toda esa esencia, día a día se puede contemplar la llegada del pescado a puerto, la reparación de aparejos y el bullicio de la lonja. En el casto antiguo se conserva un rico patrimonio encajonado entre calles empinadas, mientras en el barrio de Los Balleneros es posible contemplar las casas típicas, núcleo primitivo del pueblo.