Fiesta, luz y color en el impresionante Carnaval uruguayo

Fiesta, luz y color en el impresionante Carnaval uruguayo

Sus ciudadanos se echan a la calle para disfrutar de bailes y comparsas en una celebración llena de magia donde la ciudad de Montevideo se convierte en protagonista

ÁLVARO ROMERO

Uruguay tiene el honor de albergar el Carnaval veraniego más largo del mundo. El país latinoamericano se transforma en pura fiesta gracias a una de las celebraciones más esperadas por los locales. A ritmo del tamboril, las llamadas y las murgas, las calles se llenan de vecinos y turistas que se lo pasan en grande bailando al son que marcan los tambores de las comparsas.

La festividad discurre entre purpurinas, llamativos colores y curiosos disfraces pero, sobre todo, bailes cuando cae la noche, sambas y mucha diversión. Los desfiles callejeros recorren el país de punta a punta y los escenarios al aire libre causan sensación entre todos aquellos que se dejan deleitar por el espectáculo. Desde el mes de febrero hasta el de marzo, Montevideo es el epicentro de esta exhibición de música y color, aunque el país entero está de celebración.

¿Qué tiene de especial el Carnaval uruguayo?

Ante todo, que se trata de más largo del mundo. Durante 50 días el país transforma sus calles en un no parar de desfiles y buen ambiente. Esto le ha valido para ser considerado como fiesta de Interés Turístico Nacional, un atractivo más para atraer visitantes a su territorio.

Las murgas típicas, como si de chirigotas gaditanas se trataran, toman los tablados barriales y se dedican a cantar las sátiras creadas por ellos mismos sobre los políticos, los deportistas y los personajes más populares. Se han convertido, con el paso de los años, en un aliciente fundamental para hacer aún más divertido el Carnaval uruguayo.

Montevideo epicentro de la fiesta

Muchas son las localidades y ciudades que viven al máximo este evento, pero entre todas ellas merece la pena destacar Montevideo, la capital del país. Allí todo se magnifica y la fiesta alcanza su máximo apogeo. Sin embargo, la ciudad es mucho más que celebración y jolgorio, es también arte, cultura y armonía.

Encuentra su hueco al sur del país, limitando con la inmensidad azul del océano Atlántico, factor fundamental en el día a día de sus gentes que además decora y enriquece la urbe. Una metrópoli fundada en torno al año 1724 con la llegada de sus primeros pobladores, la mayoría provenientes de Buenos Aires y las Islas Canarias.

La capital uruguaya conjuga modernidad y tradición. Antiguos tesoros arquitectónicos como el Cabildo, la Iglesia Matriz y la Puerta de la Ciudadela, contrastan con estilos como el Art Nouveau y el Art Decó o modernas construcciones de vanguardia como la Torre de las Comunicaciones. Diversidad que le proporciona una identidad única.

La Rambla montevideana es uno de los principales atributos de la urbe, orgullo de sus vecinos. Concebida como un espectacular balcón al mar, presenta más de 30 kilómetro de calle paralelos a la costa, un paseo imperdible donde tomar mate, degustar la exquisita gastronomía local y realizar extensas caminatas. De importancia fundamental son los espacios verdes, parques y jardines que alberga, muy valorados por la población uruguaya, ofrecen multitud de posibilidades al aire libre.

A lo largo del bonito litoral se extienden espectaculares playas, caracterizadas por ofrecer arenas blancas y aguas cristalinas, óptimas para el baño. Algunas de las más destacadas son las playas Ramírez, Pocitos, Puertito del Buceo, Punta Espinillo o La Colorada. Ofrecen todo tipo de comodidades y diariamente se realizan controles microbiológicos para comprobar la calidad del agua.

Montevideo también cuenta con una amplia tradición cultural. Sus teatros ofertan las obras mejor valoradas, desde espectáculos clásicos hasta modernos, tocando incluso temáticas alternativas. Museos, casas culturales y salas de exposiciones completan la oferta, allí es posible disfrutar del trabajo de una amplia gama de artistas internacionales como Juan Manuel Blanes, Rafael Barradas, Pedro Figari, Joaquín Torres García, José Cúneo o Ignacio Iturria, entre otros.