«La raíz única de la violencia de género no está en el machismo»

Vicente Martín. /El Norte
Vicente Martín. / El Norte

Vicente Martín Pérez, vicedecano del Colegio de Psicología de Castilla y León, coordina unas jornadas nacionales sobre avances en prevención, detección y tratamiento de esta lacra social, que se celebran en Astudillo

R. S. RICOPalencia

Vicedecano del Colegio Oficial de Psicología de Castilla y León, el salmantino Vicente Martín Pérez será el coordinador de las Jornadas Nacionales de Violencia de Género que arrancan hoy en Astudillo, un municipio al que está muy vinculado por residir allí durante su juventud y al que regresa en cuanto puede. El Colegio Oficial de Psicología de Castilla y León, que recalca su preocupación por visibilizar el problema y trabajar en la búsqueda de soluciones, pretende con estas jornadas acercar los últimos avances en materia de prevención, detección y tratamiento de la violencia de género a todos los espacios públicos posibles. La elección de una localidad rural responde al esfuerzo de este colectivo por acercar esos avances a aquellos espacios más alejados de las grandes ciudades. La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Alicia García, inaugura esta mañana las jornadas, tituladas 'No entres en su juego'.

–¿Por qué todo el mundo cree que entiende de violencia de género?

–Porque de temas sociales, todo el mundo cree que sabe.Sobre el cáncer, la opinión la da la medicina; sobre la seguridad, la Policía; sobre un edificio, la da un arquitecto, pero en esto de la violencia de género, todo el mundo entiende y la gente no se da cuenta de que hay unos resortes prioritarios y unas variables relevantes que están manteniendo el problema, que conocemos los que nos estamos profesionalmente todo el día con ello. Vamos a dedicarnos cada uno a lo nuestro, vamos a trabajar todos en conjunto porque hay unos temas que son multidisciplinares, pero hay que tener unos límites y cada uno dedicarse a lo que está preparado.

–¿Y quiénes están preparados para abordar con garantías esa lacra?

–Los servicios sociales y la educación desde la más tierna infancia; los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, que son los que tienen que velar, los psicólogos y los abogados, fiscales y jueces, aunque a veces ellos no tienen más remedio que juzgar en función de la articulación que hagan de la ley los políticos.

–¿Y las instituciones?

–Las instituciones se están volcando en el tema de la violencia de género. La Junta de Castilla y León se está volcando, lo podría hacer mejor, pero que venga alguien y diga cómo. ¿Qué más se puede hacer? La Junta está dotando de suficientes medios económicos a distintas instituciones para combatir ese tema, para ayudar a la mujeres a tirar para arriba. Pero toda la ayuda es insuficiente, porque es un problema tan gordo, tan extendido... El cambio se tiene que hacer a través de las instituciones, de la concienciación, de poner en evidencia ese maltrato, y sobre todo, es un problema social, que todos tenemos que denunciar.

–¿Dónde está la raíz del problema?

–Hay muchos factores. Cuando se habla del maltratador, hay diversos tipos. Están los que maltratan por celos o por narcisismo, porque tienen un trastorno de tipo psicológico;hay otros que lo hacen porque tienen unos valores determinados machistas; otros, porque lo que les gusta es dominar... No hay una raíz única, no está en el machismo, no está solo en los valores sociales. ¿Qué valor social dice que hay que atracar o que hay que saltarse un stop, y sin embargo la gente se los salta? Los humanos somos muy diversos en nuestras conductas y cada uno tiene sus razones y su historia personal, no son solo los valores sociales. Lo más probable es que aumenten las denuncias, que disminuya la violencia de género, pero es muy difícil que disminuyan las muertes, porque habría que tener muy en cuenta el límite entre violencia de género y asesinato.Tampoco podemos estar llamando a todo violencia de género, cuando es un asesinato puro y duro, aunque sea tu pareja. Si el hombre es un psicópata, matará a la mujer porque tiene una psicopatía. Además está el paro, el alcoholismo... Esos hombres están enfadados, no tienen condiciones económicas, y eso influye en la agresividad. Estamos todos agresivos, la sociedad está agresiva, hay mucha mentira y corrupción y la gente está muy quemada. Todo eso influye y eso no lo pagas con el vecino que mide 2,10 metros, la gente lo paga con la mujer, con los hijos, con el abuelo...

–¿Cómo prevenir la violencia de género?

–Una cosa es lo políticamente correcto, y otra cosa es lo que algunos pensamos. Lo políticamente correcto es organizar planes de prevención, pero si un hombre tiene celotipias, por mucha prevención que haya, si en atención primaria no se detecta que ese hombre es celoso, va a acabar agrediendo a su mujer. Por mucha prevención que hagamos, como no incidamos en prevención primaria en esos aspectos individuales... Cada individuo lo hace por sus razones. ¿Quién previene la enfermedad conductual del individuo o la psicopatología?

–¿El reto es la prevención primaria?

–Sí, los médicos saben perfectamente qué es lo que hay. Cuando una persona va al médico porque tiene ansiedad o depresión, si hubiera allí psicólogos en Atención Primaria, el médico, en vez de dedicarse a hacer preguntas, se dedicaría al tema orgánico. Si hubiera psicólogos que en ese momento preguntaran a la mujer por la auténtica raíz de los problemas, muchas veces se pondrían al descubierto temas de violencia de género, de suicidio.. Ese es uno de los retos ahora mismo de los psicólogos, entrar en Atención Primaria para trabajar un poco este elemento y poderlo detectar y denunciar desde el principio. Y que se establezca un protocolo de intervención, que existe, pero que no se pone en marcha.

–¿Qué puede hacer la sociedad por las víctimas?

–Esta sociedad tenía que dar la oportunidad a las mujeres de poderse seguir desarrollando a nivel cultural, académico y social, lo que llamamos ahora empoderamiento. La mujer tiene que desarraigarse un poco de ese instinto maternal que es aprendido. A tus hijos, aunque les lleves a la guardería, no les va a pasar nada, y mientras, estudia, prepárate, aspira, aumenta tus expectativas personales y sociales. Es complicado, todo lo que hablamos ahora de perspectiva de género y que luego la gente no se lo toma en serio. Es como los temas sexuales, se habla mucho pero al final los comportamientos privados siguen siendo los mismos. Se cambia como de cara al exterior, pero en el fuero interno siguen quedando esos valores tradicionales.

–¿Qué datos maneja el Colegio de Psicología de Castilla y León con respecto a la violencia de género?

–A lo largo de todos estos años, igual hemos visto igual a 6.000 mujeres en toda Castilla y León, las hemos apoyado. Esto empezó en 2001, que empezamos a trabajar con las mujeres; en el 2004, con los hijos testigos o víctimas, y en el 2005, empezamos a trabajar con los maltratadores. El seguimiento hasta ahora ha sido positivo, no ha habido recaídas de esos hombres, o al menos no les han denunciado.

 

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